El futuro deportivo de Florentino dependerá de las elecciones frente a Riquelme, lo que retrasa los planes de Mourinho.

La figura de Mourinho, en una marquesina de los aledaños del Bernabéu. El anuncio del entrenador portugués estaba previsto para principios de esta semana, aunque las elecciones han detenido su fichaje.

Más información: El Real Madrid confirma y anuncia la candidatura de Enrique Riquelme: habrá elecciones a la presidencia

El Real Madrid comienza este lunes con una certeza sin precedentes: tras dos décadas, sus socios deberán acudir a las urnas para elegir a su presidente.

La Junta Electoral dio luz verde en las últimas horas del fin de semana a la candidatura de Enrique Riquelme, quien competirá contra Florentino Pérez en unas elecciones que el club tiene que convocar formalmente en breve.

Se baraja que la votación se celebre el domingo 7 de junio, antes del límite del 9 de junio estipulado en los estatutos.

El proceso electoral ya está en marcha y, como consecuencia, parte de la planificación deportiva que la junta actual había diseñado para el verano permanece en pausa.

Inicio de la campaña

La antesala de esta campaña electoral llegó incluso antes de su inicio oficial. Durante el fin de semana se pudieron ver imágenes destacadas: una pancarta con la candidatura de Florentino Pérez colocada cerca del estadio y Enrique Riquelme asistiendo a diferentes actos públicos para ganar visibilidad ante los socios.

Dos enfoques distintos, dos maneras de entender la presidencia del club más laureado del mundo.

Florentino Pérez, de 79 años, aspira a su octavo mandato al mando de una institución que, bajo su liderazgo, ha obtenido 66 títulos entre fútbol y baloncesto, incluyendo siete Copas de Europa y la completa transformación del Santiago Bernabéu.

Mientras tanto, Riquelme, presidente de la empresa energética Cox y con 37 años, se presenta por primera vez con una candidatura oficialmente aprobada, tras su intento inicial en 2021.

Acuerdo logrado, anuncio pospuesto

El principal afectado de este proceso electoral tiene nombre propio: José Mourinho. La semana pasada, el entrenador portugués alcanzó un acuerdo verbal con el Real Madrid para dirigir el banquillo blanco durante las próximas dos temporadas, con una tercera opcional.

Todos los detalles quedaron pactados de manera verbal, a la espera de la firma formal. La intención inicial de la directiva era presentar a Mourinho este lunes, tras finalizar la temporada y con Florentino proclamado presidente sin necesidad de elecciones.

La entrada de Riquelme en la contienda electoral alteró estos planes.

Florentino Pérez y José Mourinho en la presentación del portugués como entrenador del Real Madrid (Mayo, 2010).

Florentino Pérez y José Mourinho en la presentación del portugués como entrenador del Real Madrid (Mayo, 2010). EFE

Esta situación, sin embargo, se puede analizar desde un punto de vista financiero que no despierta demasiada preocupación en el club. Mourinho mantiene contrato vigente con el Benfica, aunque acordó una cláusula que le permite salir del club portugués unilateralmente.

La indemnización para ejecutar dicha cláusula —alrededor de tres millones de euros— es asumible y podría gestionarse a través de su agente Jorge Mendes, sin tener que esperar a que finalice el periodo electoral.

Planificación deportiva paralizada

Más allá del caso Mourinho, la campaña electoral impone una suspensión general en las operaciones de mercado. La junta en funciones, pese a tener potestad estatutaria para decidir, reservará cualquier acción de relevancia hasta conocer el resultado de los comicios.

Algunas negociaciones avanzadas de manera extraoficial también quedan temporalmente en espera. Mourinho tendrá voz determinante en las decisiones del próximo verano.

En cambio, ya están confirmadas, independientemente del proceso electoral, las incorporaciones de Endrick y Nico Paz. El delantero brasileño, actualmente cedido al Olympique de Lyon sin opción de compra, regresará automáticamente al concluir la temporada francesa; su contrato con el club blanco se extiende hasta 2030, y así lo ha confirmado su representante.

En cuanto al centrocampista argentino, el Real Madrid notificó al Como su intención de activar la cláusula de recompra antes del 30 de mayo, por apenas 9 millones de euros, una operación altamente rentable dado que su valor de mercado actual ronda los 65 millones.

Por lo tanto, Nico Paz se convertirá en el primer fichaje oficial para la próxima temporada, sin importar quién ocupe la presidencia a partir del 8 de junio.

Respecto a otras necesidades del equipo, el diagnóstico estaba claro antes del inicio de la campaña: reforzar el eje defensivo y contratar un mediocampista con cualidades creativas son las prioridades.

No se prevé una revolución, sino una evolución selectiva de una plantilla que el nuevo entrenador deberá adaptar según su visión.

Promesas sin detalles

El empresario alicantino ha estado construyendo su candidatura contrarreloj. Consiguió presentar el aval bancario de 193,7 millones de euros —el 15 % del presupuesto del club, requisito para cualquier aspirante que no sea el presidente actual— apenas horas antes de que finalizara el plazo.

Su aparición pública ha estado cargada de intenciones, aunque escasa en especificaciones. Riquelme ha prometido “nombres relevantes” y asegura que “los mejores jugadores para el Real Madrid llegarán”, sin detallar quiénes serían.

Asimismo, ha defendido la necesidad de contar con un director deportivo profesional y ha destacado su compromiso con fortalecer la cantera y aumentar la presencia de jugadores españoles en el primer equipo.

Enrique Riquelme, presidente de Cox.

Enrique Riquelme, presidente de Cox. José Manuel Vidal. EFE

Riquelme no ha hecho públicos nombres específicos y él mismo ha señalado que no quiere “fichar por fichar solo para generar titulares que favorezcan su candidatura”. Esta prudencia, paradójicamente, limita su capacidad de generar conexión con el madridismo más exigente.

Una decisión histórica

Lo que se dirimirá el próximo 7 de junio va más allá de quién firmará los contratos para la próxima temporada.

Los más de 100.000 socios con derecho a voto deberán elegir entre la continuidad de un proyecto que ha situado al Real Madrid como el club más poderoso del mundo durante más de 20 años, o un cambio liderado por un empresario joven que aún debe despejar muchas incógnitas.

Hasta entonces, Mourinho aguardará en Lisboa, Nico Paz cerrará su etapa en el Como, y el Madrid detendrá lo que el fútbol difícilmente acepta: el paso del tiempo.

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