Cinco religiosas mayores denuncian maltrato por parte de ex monjas de Belorado en juicio celebrado en Bilbao

Todas las acusadas continuarán en libertad provisional mientras se prepara la vista oral, en la cual la Fiscalía y las acusaciones particulares fijarán sus solicitudes de condena.

Sor Paloma, una de las monjas desahuciadas de Belorado.

Siete de las ocho antiguas monjas clarisas del monasterio de Belorado serán juzgadas en Bilbao, tras la finalización de la instrucción por parte de la jueza encargada del caso, que les imputa presuntos trato degradante, coacciones, abandono y omisión del deber de socorro hacia cinco religiosas de avanzada edad. Para una octava ex monja, se ha decretado el sobreseimiento al no encontrarse indicios de su implicación en los delitos denunciados.

Los hechos datan del 18 de diciembre, momento en que la Guardia Civil, apoyando a la comitiva judicial, acudió al convento de Orduña (Vizcaya), donde supuestamente permanecían cinco religiosas de entre 87 y 101 años en condiciones degradantes. Estas fueron trasladadas al Hospital de Basurto para realizar una evaluación médica.

El pasado viernes 22 de mayo se notificó un auto, fechado el día 14, emitido por el Juzgado de Instrucción número 5 de Bilbao, mediante el cual se da por concluida formalmente la instrucción.

La jueza ha decidido continuar con las diligencias previas bajo el procedimiento abreviado, manteniendo la acusación contra las ex monjas de Belorado: Laura García de Viedma (Sor Isabel), Susana Mateo Cruz (Sor Sión), Roser Mas Selles (Sor Berit), Isabel Berta Jiménez (Sor Israel), Susana Varo Navarro (Sor Paloma), María Ana Paz Rubín (Sor Belén) y Sandra del Río Domínguez (Sor Alma). En cuanto a Zaida Pinar Navarro (Sor Myryam), quien abandonó el monasterio de Belorado, se ha ordenado el archivo del caso.

Las antiguas religiosas han señalado que los posibles delitos que se les atribuyan dependerán de las partes acusadoras; sin embargo, mantienen su inocencia.

Contra el auto es posible interponer un recurso de reforma y subsidiariamente uno de apelación en un plazo de tres días ante el mismo juzgado que emitió la resolución, así como un recurso de apelación ante la Audiencia Provincial de Bizkaia dentro de los cinco días siguientes. La defensa legal de las monjas está a cargo de la abogada Norma Raño.

En un comunicado, «las monjas rebeldes» expresan que «permanecerán unidas frente a esta adversidad, siendo luz y fosforescencia en la oscuridad, permaneciendo juntas en medio del mar de dificultades, pero protegidas por Dios«.

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