Un rincón de las Rías Baixas se ha transformado en parada imprescindible para quienes buscan cocina tradicional, vino local y ambiente de pueblo. Su popularidad creció tras una visita muy comentada en su etapa de formación en Marín
- El Parador situado en la capital de las Rías Baixas: un palacio renacentista del siglo XVI ubicado en pleno casco histórico
- El balneario español protagonista de una novela: una joya del turismo termal que forma parte de la trama
- Así puedes seguir el juicio sobre las mascarillas o las últimas novedades del alquiler en Google: añade a El Confidencial como tu medio preferido
La princesa Leonor descubrió durante su formación en la Escuela Naval Militar de Marín uno de esos espacios gastronómicos que justifican por qué los furanchos gallegos se han convertido en una parada obligatoria en las Rías Baixas. Sin ostentación, con platos caseros, vino del lugar y un ambiente campestre, este establecimiento situado en un pueblo de Pontevedra ganó renombre tras la visita que realizó el año pasado, cuando la heredera estaba en la Armada. Se trata del Furancho A de Caballero, localizado en la aldea de O Pereiro, en la parroquia de San Xoán, perteneciente al concello de Poio. Es considerado el furancho más veterano del municipio, ocupa la planta baja de una vivienda de piedra rodeada por viñedos y mantiene esa esencia sencilla, familiar y enxebre que caracteriza a estos locales.
Su dirección, Camiño Pereiro de Arriba, 23, se ha transformado en un referente para aquellos que buscan una comida auténtica cerca de Marín, Pontevedra y Vigo. Los furanchos, también llamados loureiros, surgieron como una forma de comercializar el vino producido en casas particulares para consumo propio. Con el tiempo, estos lugares se convirtieron en puntos de encuentro donde se ofrecen tapas tradicionales y productos sencillos, ligados a la cocina popular gallega. En este caso, la propuesta conserva esa atmósfera de casa de campo, sin artificios y con una experiencia centrada en el producto, el vino y el entorno local.
Un furancho gallego con platos caseros y tradición bajo una parra
En A de Caballero, el menú reúne algunas de las preparaciones más típicas de estos lugares: tablas de embutidos con jamón, tetilla o chorizo, empanada de maíz o trigo, empanadillas, raxo, zorza, chorizos caseros, oreja de cerdo y huevos fritos con patatas. También ofrece vino blanco y tinto, siempre con una fórmula que apuesta por la cercanía y la buena relación calidad-precio. Entre las especialidades de este furancho destacan preparaciones concretas, como la empanada de zamburiñas, la zorza jugosa y la oreja a feira en su punto exacto de cocción.
La actividad de los furanchos está regulada y no corresponde a una apertura permanente durante todo el año. Pueden operar un máximo de tres meses entre el 1 de diciembre y el 30 de junio. En el caso de A de Caballero, hay una particularidad: de diciembre a marzo funciona el espacio principal y, a partir de marzo, se habilita otro salón ubicado unos metros más arriba hasta el cierre de la temporada en junio. Su horario habitual abarca jueves y viernes de 19:00 a 00:00 horas, y sábados y domingos de 12:00 a 17:00 y de 19:00 a 00:00 horas. La visita de la princesa Leonor potenció aún más la fama de este furancho en Poio. Los que lo conocen aconsejan reservar con antelación, ya que el espacio interior es pequeño y suele llenarse.
- El Parador situado en la capital de las Rías Baixas: un palacio renacentista del siglo XVI ubicado en pleno casco histórico
- El balneario español protagonista de una novela: una joya del turismo termal que forma parte de la trama
- Así puedes seguir el juicio sobre las mascarillas o las últimas novedades del alquiler en Google: añade a El Confidencial como tu medio preferido
La princesa Leonor descubrió durante su formación en la Escuela Naval Militar de Marín uno de esos espacios gastronómicos que justifican por qué los furanchos gallegos se han convertido en una parada obligatoria en las Rías Baixas. Sin ostentación, con platos caseros, vino del lugar y un ambiente campestre, este establecimiento situado en un pueblo de Pontevedra ganó renombre tras la visita que realizó el año pasado, cuando la heredera estaba en la Armada. Se trata del Furancho A de Caballero, localizado en la aldea de O Pereiro, en la parroquia de San Xoán, perteneciente al concello de Poio. Es considerado el furancho más veterano del municipio, ocupa la planta baja de una vivienda de piedra rodeada por viñedos y mantiene esa esencia sencilla, familiar y enxebre que caracteriza a estos locales.

