Real Madrid busca su duodécima Euroliga enfrentando ausencias, la intensidad griega y un Olympiacos en su mejor momento

Alberto Abalde celebra con rabia una acción en la semifinal de la Final Four ante Valencia. Los blancos, afectados por la ausencia de jugadores en la posición de pívot, enfrentan múltiples desafíos que complican la obtención del título máximo continental.

Más información: El drama del Madrid, sin pívots para la final, ante la fortaleza de Olympiacos: la Duodécima, una misión aún más difícil

Real Madrid intenta alcanzar La Duodécima… bajo circunstancias imprevistas. Resulta imprescindible analizar la final de la Euroliga entre blancos y Olympiacos a la luz de las numerosas bajas que afectan el puesto de pívot en el conjunto madrileño.

Los merengues partieron rumbo a Atenas con la certeza de no contar con Tavares por lesión, ni con Len, dos bajas clave a las que se añadió dramáticamente la lesión de Garuba durante la semifinal frente a Valencia Basket.

Frente a esta situación, Scariolo deberá replantear sus estrategias. El desafío crece ante un Olympiacos que amenaza con dominar desde el juego interior.

Mario Hezonja entra a canasta en el partido ante Valencia.

Mario Hezonja entra a canasta en el partido ante Valencia. EFE

Los griegos salen con ganas de revancha en esta final. Aún recuerdan aquella definición de hace tres años que se escapó en el último segundo gracias a una canasta de Sergio Llull.

Actuando como locales, en la cancha de su eterno adversario, los helenos estarán motivados para imponer su dominio. Aunque el favoritismo parece estar del lado griego, la lógica no suele aplicarse al Real Madrid cuando se trata de competiciones europeas, ya sea en baloncesto o fútbol.

Las bajas dictan la pauta

Sergio Scariolo advirtió que el Real Madrid tuvo que «reinventarse completamente» para superar a Valencia en semifinales, resaltando también el carácter «resiliente, unido y competitivo» del equipo. El italiano enfatizó la necesidad de mantener la precisión en el tiro como compensación ante las ausencias.

«Este no es momento para destacar nombres individuales», afirmó Scariolo, apelando al esfuerzo colectivo de un Madrid que también se apoyará en su experiencia y conocimiento en citas continentales decisivas. Su objetivo es conformar un bloque sólido para jugar sus cartas en la final.

El Real Madrid buscará la Euroliga basándose en la experiencia, con figuras como Facundo Campazzo abriendo espacios, el enceste efectivo de Mario Hezonja y el juego de Andrés Feliz. Además, requerirá una exigente labor física para contener a la poderosa dupla de Olympiacos, Nikola Milutinov y Sasha Vezenkov, así como al escolta Tyler Dorsey.

Aunque parezca sorprendente, esta final representa una oportunidad ideal para Sergio Scariolo, quien en toda su trayectoria aún no ha logrado conquistar la Euroliga.

La revancha

Olympiacos juega como anfitrión en el OAKA, recinto habitual de su rival histórico, el Panathinaikos. Esto les añade motivación para atacar a un adversario debilitado.

Además, la noción de revancha impregna el ánimo de los rojiblancos. Un recuerdo reciente y doloroso aún pesa: la final perdida por un punto contra Real Madrid en 2023 (79-78) en Kaunas, Lituania. Ocho años antes, en 2015, también cayeron en otra final frente a los blancos.

Usman Garuba, ayudado por sus compañeros para salir de la pista tras lesionarse.

Usman Garuba, ayudado por sus compañeros para salir de la pista tras lesionarse. EFE

Olympiacos parte como favorito en esta final. Las ausencias desequilibran la balanza a favor de los griegos, que concluyeron la fase regular en primera posición. Además, mostraron un desempeño sólido ante Fenerbahce en semifinales y cuentan con un público numeroso que llenará el pabellón para presionar al máximo.

Unos 15.000 seguidores colmarán las gradas del OAKA, generando un ambiente altamente hostil para el conjunto madrileño.

Las amenazas de Olympiacos

La estrategia de Georgios Bartzokas complicará la tarea del Real Madrid mediante un juego colectivo bien organizado, cimentado en una defensa sólida, control del ritmo y la capacidad para aprovechar las debilidades del contrario.

El equipo griego intentará imponer un duelo físico, con posesiones prolongadas, apoyándose en la fortaleza interior y piezas clave como Milutinov, principal referente cerca del aro; Vezenkov, su arma ofensiva más destacada; y Dorsey, un escolta que puede abrir el espacio.

Esa fortaleza interior es la herramienta principal que buscarán explotar para asegurar la victoria, considerando las importantes ausencias en el puesto de pívot del Real Madrid.

Sergio Scariolo, en el partido ante Valencia Basket.

Sergio Scariolo, en el partido ante Valencia Basket. REUTERS

Scariolo ideó una estrategia brillante contra Valencia Basket para minimizar la falta de Tavares y Len. Sin embargo, ahora deberá hallar un plan aún más sólido para afrontar la ausencia de Garuba.

El Real Madrid tendrá que mostrar su mejor versión, apoyándose en el acierto en triples y el dominio del rebote ofensivo, las dos armas que le permitieron superar a Valencia. La Duodécima está en juego, y conquistarla tendrá un mérito mayor dada la cantidad de obstáculos superados.

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