Denisse Phit, entrenadora y mind coach, recomienda no entrenar fuerza con el estómago vacío

Denisse, preparadora. La reconocida entrenadora comparte una serie de recomendaciones esenciales para conservar la forma física, basadas en su amplia trayectoria.

Más información: Lucía Aguado, licenciada en Ciencias del Deporte: «El entrenamiento es igual quieras ganar masa muscular o perder grasa»

Con más de dos décadas en el sector del fitness y habiendo guiado a decenas de miles de mujeres en sus entrenamientos, la especialista Denisse Phit transmite un mensaje contundente: es momento de que las mujeres transformen profundamente su relación con la actividad física.

En una reciente entrevista para el podcast Tiene Sentido, la experta desmintió diversos mitos relacionados con el entrenamiento femenino y estableció un plan claro para mejorar la vitalidad, la longevidad y la salud global.

Inicialmente, resaltó la importancia de las pesas frente al cardio. Tradicionalmente, a las mujeres se les ha orientado hacia ejercicios cardiovasculares prolongados bajo el falso mito de que deben “reducir su tamaño” y sudar más para quemar grasa.

La entrenadora exige un cambio radical de mentalidad. «A partir de los 35 años, el ejercicio de fuerza es más beneficioso para las mujeres porque ayuda a conservar la masa muscular y este tipo de entrenamiento quema más grasa», asegura la especialista.

Promueve dejar atrás el ayuno y el temor a los carbohidratos. Pedir al cuerpo levantar pesos sin proporcionarle energía adecuada es un fallo importante. «El músculo no puede desarrollarse sin carbohidratos», advierte con firmeza.

Denisse Phit rechaza completamente las modas que recomiendan no desayunar antes de realizar un entrenamiento intenso: “No entrenes fuerza en ayunas porque, ¿cómo cargarás si no tienes glucógeno en los músculos, que es la fuente principal de energía?”.

Recomienda siempre consumir algo rápido, compartiendo su propio consejo: «Me gusta agregar miel a mi batido, y no imaginas lo bien que rindo en los días de pierna y fuerza con solo una cucharadita».

También destaca la relevancia de la proteína. El entrenamiento es solo el estímulo; la alimentación es la base constructora. Denisse Phit advierte sobre una carencia silenciosa en la dieta: «La mayoría de las mujeres consumen menos proteína de la necesaria, y cuando digo mayoría, me refiero a más del 90% a nivel mundial».

Para explicar por qué el ejercicio no produce resultados sin esta, utiliza una metáfora impactante: «Puedes pasar 10 horas levantando pesas, pero si tu músculo no tiene ladrillos, no se construirá. Necesitas esos ladrillos para edificar».

Además, el desarrollo muscular ocurre descansando, no en el gimnasio. Aunque la cultura actual premie el esfuerzo diario, los cambios físicos reales suceden durante el sueño.

«Cuando dormimos, el músculo crece y se regenera; se trabaja con el entrenamiento, se nutre con la alimentación, pero la verdadera fortaleza y crecimiento se dan en el descanso», explica. Incluso define el sueño como un hábito imprescindible e innegociable.

También enfatiza la importancia de la regularidad y aconseja comenzar con 20 minutos. Para minimizar la frustración, que lleva a muchas mujeres a abandonar en los primeros meses, Denisse Phit sugiere iniciar pausadamente. «Al principio, 20 minutos son suficientes para activar el músculo», afirma.

Como antídoto a la impaciencia, su mejor consejo es la constancia: «Hay que tener paciencia, porque la fuerza y salud del cuerpo demandan tiempo, mucho más del que muchos se imaginan». Una vez adquirido el hábito, recomienda aspirar a lo ideal: «cuatro sesiones semanales de fuerza, entrenando entre 40 y 45 minutos cada una».

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