Declaraciones de Zapatero en el Senado desmentidas por el auto: desde su vinculación con Delcy hasta la supuesta ausencia de papel en Análisis Relevante

El expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, ante la Comisión de Investigación sobre el ‘caso Koldo’, el pasado 2 de marzo en el Senado. Las claves

El juez Calama refuta la versión presentada por Zapatero y lo posiciona en el centro de una red vinculada al tráfico de influencias relacionada con el rescate de Plus Ultra.

Las indagaciones judiciales confirman encuentros y gestiones directas de Zapatero con integrantes del Gobierno y Plus Ultra, además de órdenes para constituir sociedades offshore en Dubái.

La resolución judicial desmonta la defensa de Zapatero sobre su función como consultor y revela una estructura destinada a simular servicios de asesoría y encubrir la recepción de comisiones.

La conexión de Zapatero con Venezuela supera la mediación política, incluyendo intermediación en contratos petroleros y otras actividades económicas.

José Luis Rodríguez Zapatero compareció ante la comisión Koldo del Senado el 2 de marzo con una estrategia definida: rechazar cualquier implicación. Negó contactos con el Gobierno respecto al rescate de Plus Ultra, cualquier participación en la estructura societaria y negó tener negocios en Venezuela.

No obstante, el auto del juez José Luis Calama de la Audiencia Nacional refuta esta versión en diez aspectos claves.

Aunque el sumario aún no es público, la resolución judicial compila indicios detallados: mensajes interceptados, agendas con registros de reuniones y la reconstrucción de una red de compañías que, según el magistrado, coloca a Zapatero en el «vértice» de un entramado de tráfico de influencias.

El expresidente está citado a declarar ante Calama el próximo 2 de junio como investigado. Las diligencias y medidas cautelares adoptadas evidencian la gravedad del asunto.

La policía registró su despacho en la calle Ferraz el pasado martes, incautando dispositivos electrónicos pertenecientes a él y a su secretaria, encontró una caja fuerte oculta, y el jueves el juez congeló sus cuentas bancarias. Esta es la primera vez que un expresidente en la democracia española enfrenta un proceso penal de esta índole.

1. Contactos con integrantes del Gobierno

Zapatero negó en el Senado haber mantenido conversaciones con el presidente Pedro Sánchez, el ministro José Luis Ábalos o el secretario de Estado Pedro Saura sobre el rescate de Plus Ultra. Afirmó que era «absolutamente falso» que ejerciera presión sobre Saura y aseguró que solo coincidió con Ábalos en una ocasión, tras aprobarse la ayuda.

Esta afirmación es desmentida por el auto con evidencia concreta. Se confirma una reunión el 7 de septiembre de 2020 en el Ministerio de Trabajo entre Zapatero, el entonces ministro José Luis Escrivá y Koldo García, quien participó activamente. Además, en los dispositivos de un colaborador de Ábalos se registró otra reunión con este ministro.

Asimismo, la resolución documenta gestiones ante Pedro Saura el 22 de julio de 2020, en fechas críticas para la tramitación del rescate. Ábalos ha declarado que Zapatero le «saltó» para dirigirse directamente a Sánchez.

2. Influencia en el rescate de Plus Ultra

«Con Plus Ultra no he intervenido en absoluto«, aseguró Zapatero en el Senado con determinación. Sin embargo, en esa misma sesión admitió conocer que su amigo Julio Martínez Martínez trabajaba para la aerolínea mientras él recibía pagos por consultoría. Un dato conocido antes incluso del auto.

Pero el juez Calama avanza mucho más. Ubica a Zapatero en el «vértice de la estructura» y le atribuye un «liderazgo estratégico» para el ejercicio ilícito de influencias frente a autoridades nacionales e internacionales con el fin de conseguir resoluciones administrativas favorables. Según el auto, los directivos de Plus Ultra usaron su red de contactos para lograr un rescate de 53 millones de euros de la SEPI.

El inicio del rastro económico respalda esta hipótesis. Los pagos de Plus Ultra a las sociedades de Julio Martínez empezaron solo dos meses después de que la aerolínea presentara la solicitud de rescate ante la SEPI. La resolución interpreta esta cronología como un indicio claro de la relación causa-efecto entre las gestiones de Zapatero y los pagos recibidos.

3. Relación con directivos de Plus Ultra

Zapatero negó en el Senado haber sostenido reuniones o comunicaciones con el presidente de Plus Ultra, Julio Martínez Sola. Describió la aerolínea como una empresa con la que no tuvo contacto directo y aseguró que el rescate se gestionó sin su intervención.

El auto incluye mensajes interceptados que relatan una realidad muy distinta. Los propios directivos de Plus Ultra se refieren en sus comunicaciones internas a «Nuestro pana Zapatero detrás», haciendo alusión directa a las gestiones que se realizaban ante el Ministerio de Transportes. Es decir, quienes solicitaban el rescate identificaban a Zapatero como su enlace en el Gobierno.

En uno de los mensajes, Julio Martínez Sola aceptaba pagar por la ayuda con la frase: «Vamos a follar aunque pagando un poquitín». Este mensaje, cruzado con los pagos documentados a las sociedades de Julito Martínez y las gestiones acreditadas, describe un escenario que contrasta con el «no tuve ninguna relación» que Zapatero defendió ante el Senado.

4. Su labor en Análisis Relevante

El expresidente afirmó que su trabajo era el de un «consultor geopolítico» legítimo. Mencionó informes, seminarios y aportes de conocimiento estratégico como el contenido real de su labor para las sociedades que le remuneraban. Describió una actividad académica y analítica, sin vinculación con intermediación ante la Administración.

El auto contradice esta versión calificándola explícitamente como una «operativa financiera destinada a simular servicios de asesoría». Las facturas por informes no reflejaban el servicio real: para el juez, eran una «mera apariencia formal» para justificar pagos provenientes de Plus Ultra y otras entidades con intereses ante el Gobierno.

Un detalle aclaratorio se encuentra en la documentación incautada. Las facturas de Análisis Relevante a Plus Ultra repiten como concepto «honorarios mensuales por elaboración de informe», una descripción genérica que los investigadores interpretan como una justificación instrumental.

El patrón de contratos añade otro punto: Plus Ultra prescindió de Análisis Relevante justo al iniciarse la investigación judicial en 2021, pero lo volvió a contratar semanas luego de que el caso fuera archivado en 2023.

5. Participación en la estructura societaria

Zapatero declaró en el Senado que no gestionaba Análisis Relevante. Afirmó que simplemente aceptó la propuesta de su amigo Julio Martínez Martínez para ser consultor externo una vez la empresa estaba constituida, presentándose como ajeno a la estructura societaria.

El auto pinta un panorama distinto. Indica que Zapatero fue «participante activo y directo» en los canales organizativos y comunicacionales de la sociedad. Daba su aprobación a las listas de destinatarios de informes y desde su oficina en Ferraz dirigía las instrucciones que daban forma a la operativa de toda la red.

El análisis de las cuentas bancarias confirma esta conclusión. El auto señala que Zapatero figuraba como autorizado en las cuentas de sus hijas, vinculadas a la sociedad What The Fav, que habría recibido parte de los fondos de la red.

6. El 1% y la sociedad en Dubái

«Absolutamente desconocía» una comisión del 1% o documentos que la respaldaran, aseguró Zapatero en el Senado. Negó conocer compromisos económicos vinculados al rescate de Plus Ultra o haber formado parte de una estructura financiera para cobrar ese porcentaje.

El auto establece lo contrario. Calama afirma que Zapatero ordenó directamente crear la sociedad offshore Landside Dubai Fzco con el fin específico de canalizar y ocultar el cobro del 1% del rescate.

El monto rondaba los 530.000 euros, y el juez atribuye la instrucción para constituir esta sociedad directamente al expresidente.

Los mensajes internos de Plus Ultra ya anticipaban esta estructura. El CEO de la aerolínea, Roberto Roselli, mencionó en un WhatsApp de mayo de 2020 la «finance boutique» como herramienta para el cobro de comisiones, y escribió: «Por ahí vendrá la mordida». La sociedad de Dubái, creada meses después, materializó exactamente lo previsto en ese mensaje.

7. Negocios con petróleo y Venezuela

Zapatero afirmó ante el Senado que su actividad en Venezuela era exclusivamente altruista. Habló de «diálogo político», «liberación de presos» y «mediación humanitaria» como el único contenido de su relación con el régimen de Nicolás Maduro. Negó rotundamente poseer negocios en el país o beneficiarse de su posición allí.

El auto describe una realidad totalmente diferente. La red actuaba como intermediaria en operaciones internacionales de alto valor económico, vinculadas a «petcoke, oro, compraventa de acciones y divisas».

Para acceder a contratos de compra de petróleo de PDVSA, los interesados debían canalizar la gestión a través de la oficina de Zapatero enviando una Carta de Intenciones directamente a su equipo.

Una de las empresas que pagó al «Grupo Zapatero» está siendo investigada por la UCO y la UDEF por su vinculación con la venta de petróleo de PDVSA y la financiación del PSOE, con Alex Saab como nexo, presunto testaferro de Maduro, extraditado en EEUU.

La actividad en Venezuela de Zapatero, lejos de ser una labor desinteresada, figura en el auto como uno de los ejes económicos de la red.

8. Relación con Aldama

«Una hora y cuarto en un avión», esa fue la única relación reconocida por Zapatero con Víctor de Aldama, empresario investigado en el caso Koldo cuando la comisión del Senado le citó. Negó cualquier otro vínculo posterior o encuentro.

El auto ubica a Aldama dentro de la estructura de influencia de forma más profunda. Registra que este empresario celebró la concesión del rescate de Plus Ultra antes de su aprobación oficial, lo cual lo incluye dentro de la red con acceso a información privilegiada bajo el liderazgo atribuido a Zapatero.

Además, Aldama ha declarado públicamente poseer «pruebas de dos pasajeros que viajaban en el Falcon» y cuestionó la versión oficial de Zapatero sobre ese vuelo.

9. Vínculo con Delcy, «La Dama»

Zapatero admitió en el Senado que hablaba «casi todas las semanas» con Delcy Rodríguez, en ese momento vicepresidenta de Venezuela y actualmente presidenta encargada. Insistió en que la relación era únicamente humanitaria y estaba orientada a una solución democrática de la crisis del país.

El auto redefine esa relación. Identifica a Delcy con el apodo «La Dama» y la describe como quien «controla la asignación directa de barcos» de petróleo de PDVSA.

Zapatero figura en la resolución como el «canal indispensable» para acceder a esos contratos, ejercitando una «influencia decisiva» en los niveles más altos del Gobierno de Maduro.

La mecánica descrita por el auto detalla que los operadores que deseaban participar en la compraventa de crudo venezolano debían enviar una Letter of Intent (Carta de Intenciones) a la oficina de Zapatero.

10. Relación con Julio Martínez Martínez

Zapatero describió a Julio Martínez ante el Senado como «un amigo personal» con quien solía salir a correr. Dijo que lo invitó a ser consultor en Análisis Relevante de manera legítima, que trabajó para él en esa condición y que en ningún momento le solicitó algo irregular.

El auto invierte esta jerarquía por completo. Calama presenta a Julito no como cliente sino como el «principal lugarteniente» y la «cara visible» que ejecutaba las instrucciones directas del expresidente dentro de la red. Las comunicaciones intervenidas lo denominan «lacayo» de Zapatero.

Los detalles operativos son reveladores: el auto documenta que Zapatero ordenaba desde Ferraz a Martínez constituir sociedades en el extranjero, como la de Dubái, destinadas a ocultar el cobro de comisiones.

Añade que Julio Martínez eliminaba sistemáticamente los mensajes entre sus entornos para borrar toda evidencia de su integración en la estructura.

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