Campeona mundial de culturismo, comparte varias claves de entrenamiento que abarcan desde la duración hasta la intensidad del mismo.
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Lucía Aguado, conocida en redes sociales como ‘Saiyan Kiwi’, no es únicamente creadora de contenido. Además, es una emprendedora exitosa que fundó su propia aplicación de entrenamiento y cuenta con una licenciatura en Ciencias del Deporte en la UCAM.
Se trata también de una atleta que alcanzó la cumbre al coronarse doble campeona mundial de culturismo natural.
No obstante, tras distanciarse de la competición estricta, su enfoque hacia el ejercicio supera los trofeos, los niveles de grasa corporal y la estética extrema.
Hace un par de años, durante una amplia entrevista en el podcast del canal YouTube B3TTER, Aguado compartió de manera abierta su trayectoria personal.
Durante la conversación, la atleta, ahora también runner, expresó su filosofía deportiva, presentando cinco reflexiones esenciales para acercar la salud física a cualquier individuo.
El principal impedimento para la mayoría suele ser la carencia de tiempo, aspecto que Aguado aborda con un enfoque pragmático.
La atleta recomienda abandonar la búsqueda de la perfección y aceptar los comienzos pequeños: «Sé realista con el tiempo que dedicarás al entrenamiento al 100% y si es solo una hora semanal porque tienes un empleo muy caótico o cualquier otro motivo, hazlo, y no pienses que es insuficiente, porque ya superas la rutina previa».
Para la exculturista, el propósito de la actividad física no debe centrarse en ajustarse a un estándar de belleza, sino en garantizar la funcionalidad del cuerpo a largo plazo.
«Desde mi perspectiva, el deporte tiene que ver más con poder realizar más actividades y sentirte bien que con el aspecto físico, y considero que cualquiera puede beneficiarse de ello», afirmó en el vídeo, describiendo el cuerpo humano como una «farmacia gratuita».
Esta visión holística está directamente relacionada con el bienestar psicológico. Aguado confiesa que, en su ajetreada vida diaria, el entrenamiento es su principal soporte emocional: «Para mí, el deporte es un escape total. Está demostrado fisiológicamente que las sustancias liberadas durante la actividad física mejoran la salud mental a largo plazo».
Sin embargo, la dificultad psicológica de ingresar a un gimnasio por primera vez detiene a muchos. Para ellos, Aguado ofrece un mensaje liberador respecto a la cultura del error: «Todos tienen un primer día; no hay que temer equivocarse porque la educación escolar suele enseñar que equivocarse es malo, pero no es así, se trata de experimentar sin miedo y aprender del fallo, que forma parte del progreso».
Finalmente, como futura científica del deporte, Aguado combate la desinformación comercial de la industria fitness. Frente a las soluciones mágicas para tonificar o reducir grasa, destaca con fundamento científico: «El entrenamiento es el mismo independientemente de si se busca ganar masa muscular o perder grasa; lo que determinará el resultado es el balance calórico».
Con estas palabras, Lucía Aguado demuestra que el progreso real no radica en obsesionarse con el reflejo en el espejo, sino en edificar un bienestar que englobe tanto el cuerpo como la mente.

