Acusaciones formuladas por EE.UU. contra Raúl Castro relacionadas con el abatimiento de dos avionetas en 1996

Raúl Castro

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    • Autor, Redacción
    • Título del autor, BBC News Mundo
  • Fecha de publicación 20 mayo 2026
  • Tiempo de lectura: 6 min

El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó cargos formales contra el expresidente cubano Raúl Castro por múltiples delitos vinculados al derribo de dos avionetas civiles en el estrecho de Florida en 1996, incidente que causó la muerte de cuatro personas.

Esta acusación surge en medio de la intensificación de las presiones ejercidas por la administración del presidente estadounidense Donald Trump, con el objetivo de promover cambios en La Habana.

Las avionetas abatidas pertenecían a la agrupación Hermanos al Rescate, que durante los años 90 se dedicaba a sobrevolar las aguas del estrecho de Florida en busca de balseros cubanos que intentaban arribar a EE.UU.

El 24 de febrero de 1996, aviones MiG-29 cubanos derribaron dos de las tres avionetas de Hermanos al Rescate que operaban en vuelo, provocando la muerte de sus tripulantes.

El gobierno cubano alegó en ese entonces que esas aeronaves habían ingresado en repetidas ocasiones al espacio aéreo de la isla y que la organización realizaba actos provocativos contra el régimen, como el lanzamiento de panfletos antigubernamentales.

Por su parte, la Organización de los Estados Americanos determinó que las avionetas fueron derribadas en espacio aéreo internacional, violando Cuba el derecho internacional.

Tras revelarse los cargos este miércoles, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel afirmó que dicha acción muestra «la soberbia y la frustración» que genera «la inquebrantable firmeza de la Revolución Cubana» en los representantes estadounidenses.

Asimismo, Díaz-Canel calificó la medida como «una acción política, sin ningún fundamento jurídico, cuyo único propósito es engrosar un expediente que justifique una agresión militar contra Cuba», en un mensaje difundido en X.

Asesinato y otras acusaciones

El fiscal general interino, Todd Blanche, habla desde un podio acompañado por el fiscal federal para el Distrito Sur de Florida, Jason A. Reding Quinones, y la presidenta de Miami Dade College, Madeline Pumariega.

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Los cargos anunciados este miércoles involucran a Raúl Castro y a otros cinco individuos que, según la Fiscalía estadounidense, habrían colaborado en las operaciones militares relacionadas con la planificación y el derribo de las dos avionetas: Lorenzo Alberto Pérez Pérez, Emilio José Palacio Blanco, José Fidel Gual Barzaga, Raúl Simanca Cárdenas y Luis Raúl González Pardo Rodríguez.

La imputación incluye: conspiración para asesinar a ciudadanos estadounidenses, dos cargos por destrucción de aeronaves y cuatro cargos por homicidio.

De acuerdo con la acusación, las cinco personas señaladas junto a Castro eran pilotos de aviones caza destinados en la base aérea de San Antonio de los Baños.

El documento presentado por la Fiscalía asegura que en enero de 1996 estos pilotos recibieron entrenamiento específico para identificar y perseguir vuelos lentos como los de las avionetas usadas por Hermanos al Rescate.

El texto señala que, en febrero de 1996, Raúl Castro autorizó presuntamente el empleo de fuerza letal contra las aeronaves de Hermanos al Rescate.

Además, se indica que fue el avión pilotado por Pérez Pérez el que derribó las dos avionetas, mientras que los otros aviones caza, tripulados por Gual Barzaga, Simanca Cárdenas y González Pardo Rodríguez, siguieron a una tercera avioneta que logró escapar.

El documento también menciona que semanas antes del incidente, el gobierno cubano instruyó a sus agentes infiltrados en Hermanos al Rescate para que evitaran volar en esas avionetas y les proporcionó palabras clave para informar sobre sus vuelos.

Según la acusación, el 24 de febrero de 1996, cazas militares cubanos —bajo la cadena de mando de Raúl Castro— dispararon misiles aire-aire sin previo aviso contra dos avionetas civiles desarmadas que volaban fuera del espacio aéreo cubano.

El ataque destruyó las aeronaves y causó la muerte de los cuatro tripulantes: Carlos Costa, Armando Alejandre Jr., Mario de la Peña y Pablo Morales. Todos eran ciudadanos estadounidenses en ese momento, salvo Morales, quien poseía pasaporte cubano.

Tras el anuncio de cargos, el fiscal general interino, Todd Blanche, afirmó que Estados Unidos sigue comprometido a responsabilizar judicialmente a los implicados en estas muertes.

Más presión sobre Cuba

El director de la CIA, John Ratcliffe, asiste a una reunión con funcionarios cubanos en un lugar identificado como La Habana.

Fuente de la imagen, Reuters

Las acusaciones contra Raúl Castro, de 94 años, se produjeron tras varios meses de una fuerte campaña de presión del gobierno de Trump hacia La Habana, que ha ido más allá de sanciones económicas, incluyendo un embargo petrolero que deterioró significativamente la disponibilidad de combustible en la isla.

Tras la operación del 3 de enero, donde fue capturado el entonces presidente venezolano Nicolás Maduro, Trump ha manifestado repetidamente su intención de impulsar reformas profundas en Cuba y ha reiterado su disposición a forzar un cambio en la isla, llegando a declarar en marzo que tendría «el honor de tomar Cuba».

El mandatario estadounidense ha mencionado en diversas ocasiones la posibilidad de diálogo con Cuba, situación finalmente confirmada en marzo por el gobierno de Miguel Díaz-Canel, que recientemente incluyó una visita del director de la CIA, John Ratcliffe, a La Habana.

No obstante, en la última semana los medios estadounidenses reportaron la supuesta compra por parte de Cuba de alrededor de 300 drones armados, como parte de una estrategia defensiva ante un conflicto con EE.UU., y Díaz-Canel advirtió que un ataque estadounidense contra la isla provocaría «un baño de sangre con consecuencias incalculables».

Horas antes de que se hicieran públicos los cargos contra Raúl Castro, Trump afirmó que su país «no tolerará que una nación rebelde aloje operaciones militares, de inteligencia y terroristas en solo 90 millas (145 kilómetros) de territorio estadounidense».

¿Qué papel tuvo Raúl Castro en el derribo de las avionetas?

Raúl Castro junto a Fidel Castro

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En febrero de 1996, cuando se efectuó el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate, Raúl Castro desempeñaba los cargos de jefe de las Fuerzas Armadas de Cuba y segundo secretario del Partido Comunista de Cuba (siendo su hermano, Fidel Castro, el primer secretario).

Según el historiador Juan Antonio Blanco, la responsabilidad política de la operación recayó en Fidel Castro, mientras que Raúl Castro fue el encargado de ejecutarla.

Blanco, que se encontraba como diplomático en La Habana durante el derribo, describió el suceso como «una emboscada preparada por Fidel Castro».

«Fidel Castro tenía conocimiento previo de quiénes volarían ese día, cuáles eran las avionetas y la ruta que seguirían», afirmó Blanco en una entrevista con BBC Mundo.

Por su parte, el politólogo cubano Carlos Alzugaray afirmó desde Cuba a BBC Mundo que, en la época del derribo, los miembros de Hermanos al Rescate «dejaron de cumplir su presunta misión de ayudar a salvar balseros y comenzaron a incursionar en el espacio aéreo cubano lanzando octavillas sobre La Habana».

Aunque reconoció que «no se trató de un acto terrorista per se», Alzugaray opinó que «ingresar en el espacio aéreo cubano desafiando normas está casi al borde del terrorismo».

Se sabe que para aquella época, los servicios de inteligencia cubanos contaban con un agente infiltrado en Hermanos al Rescate: Juan Pablo Roque, un exmilitar cubano que supo ganarse la confianza del grupo en Miami.

Roque, quien residía en Miami bajo identidad falsa y mantenía un matrimonio ficticio, facilitó previamente a La Habana detalles sobre las aeronaves y el plan de vuelo de ese día.

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