Los socialistas críticos exigen la renuncia de Montero y proponen un análisis detallado de las derrotas, señalando una confusión entre estrategia y supervivencia.

Advierten que «no es suficiente ocultar el fracaso tras argumentos tácticos ni hacer la vista gorda» y solicitan un adelanto del Comité Federal previsto para el 27 de junio

Sánchez con Montero, en la campaña andaluza.

El colectivo Socialdemocracia 21 publicó este martes un comunicado contundente en el que demanda responsabilidades a la dirección del PSOE tras el revés en Andalucía, la cuarta derrota consecutiva en el ciclo electoral iniciado en Extremadura y continuado en Aragón y Castilla y León. Entre otras demandas, solicitan la renuncia de la candidata y actual número dos del partido, María Jesús Montero.

Además, piden un «adelanto urgente» del Comité Federal, fijado para el 27 de junio, con el fin de «abrir un debate serio sobre las derrotas». Consideran inviable «esperar pasivamente» y subrayan la necesidad de corregir «los errores estratégicos, la ausencia de un proyecto reconocible y la situación política de una legislatura estancada, sin Presupuestos Generales del Estado y caracterizada por una constante fragilidad».

«Se están cometiendo errores graves. Se ha confundido la estrategia con la mera supervivencia», señala el colectivo de militantes y ex altos cargos socialistas críticos encabezado por el exministro Jordi Sevilla en un cuestionamiento implícito a Pedro Sánchez. Añaden que «no es suficiente disfrazar el fracaso con argumentos tácticos ni desviar la mirada», sostienen.

En su comunicado, argumentan que el partido acumula «una cifra preocupante» de fracasos electorales que han afectado territorios vinculados a su «memoria política y sentimental», como Extremadura y Aragón, y que el resultado en Andalucía «no puede considerarse un accidente». Añaden que «cuando una derrota se repite, deja de ser un mal día y se convierte en un síntoma«.

«Con demasiada frecuencia parece que se privilegia el titular sobre el diagnóstico, la imagen antes que la gestión, la campaña por encima de la política capaz de transformar la vida de los ciudadanos. Mientras tanto, muchos ciudadanos no perciben que se aborden sus problemas con la claridad, firmeza y cercanía que requieren», continúan.

Para Socialdemocracia 21, las explicaciones dadas tras la derrota en Andalucía tanto por la candidata como por la dirección nacional «han sido insuficientes» y critican el silencio del secretario general «tras encadenar derrotas en territorios clave». Consideran que «la militancia no es menor de edad política» y «tiene derecho a conocer qué está pasando, por qué se pierden elecciones, por qué se deteriora la confianza y cuál es el plan de la dirección para rectificar el rumbo«.

«También se precisa una relación más seria con la ejemplaridad pública. Aunque algunos casos no hayan sido juzgados ni condenados, cuando hay indicios graves de comportamientos incompatibles con la ética socialista, el partido no puede limitarse a esperar veredictos ni sentirse satisfecho con la expulsión del implicado. La responsabilidad política no comienza solo con una sentencia firme, sino desde que se detecta que algo no se hizo conforme a la conducta esperada de un socialista», subrayan tras los escándalos de corrupción en los que están presuntamente involucrados los dos últimos secretarios de Organización del partido, José Luis Ábalos y Santos Cerdán.

Sobre la petición de dimisión de Montero, afirman que «no se trata de un asunto personal, sino de responsabilidad política». En este sentido, recuerdan que, «en la tradición socialista, las derrotas importantes han acarreado consecuencias» y mencionan que Felipe González, Joaquín Almunia, Alfredo Pérez Rubalcaba, Susana Díaz, Guillermo Fernández Vara y Juan Espadas, «cada uno en contextos diferentes, entendieron que había momentos en que dar un paso atrás era una forma de servicio al partido».

«No debe instalarse ahora la idea de que perder no tiene coste, que nadie responde nunca y que toda responsabilidad se diluye en excusas. No se trata solo de tradición: es una cuestión de responsabilidad», insisten. Por eso subrayan la necesidad de abrir «un debate interno real, libre y profundo» con militantes, agrupaciones, cargos públicos, cuadros territoriales y votantes, y evitar «una ceremonia de adhesión» y «una liturgia de aplausos» a Sánchez en el próximo Comité Federal, el máximo órgano entre congresos.

El propósito de esta convocatoria, recalcan, es «construir una propuesta socialdemócrata capaz de abordar temas como vivienda, salarios, empleo, servicios públicos, juventud, seguridad, igualdad territorial, convivencia y futuro». «Un PSOE que no esté pendiente del siguiente titular, sino del país que aspira a construir», concluyen.

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