El juez señala que Zapatero participó en transacciones internacionales significativas relacionadas con petróleo y oro.

Registro de la oficina de Rodríguez Zapatero hoy en Madrid./ Las claves

El juez José Luis Calama ha imputado a José Luis Rodríguez Zapatero por presuntamente encabezar una red de tráfico de influencias tanto a nivel nacional como internacional.

Dicha red estaría constituida por una estructura de sociedades instrumentales y testaferros, empleada para canalizar fondos y disimular transacciones ilegales.

Zapatero habría participado directamente en operaciones internacionales de gran valor económico vinculadas con el petróleo, el oro, acciones y divisas.

Esta red habría mantenido vínculos con autoridades y agentes económicos de países como Venezuela, China y Emiratos Árabes Unidos para influir en decisiones administrativas y facilitar negocios comerciales.

La resolución firmada por el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama, por primera vez, otorga la condición de investigado a un expresidente del Gobierno de la era democrática, el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, y afirma textualmente que «las diligencias de investigación realizadas hasta ahora permiten concluir la existencia de una estructura organizada y estable, encabezada por José Luis Rodríguez Zapatero, cuyo objetivo es el ejercicio ilícito de influencias ante autoridades nacionales y extranjeras, así como la obtención de resoluciones administrativas y beneficios económicos en favor de terceros».

«Esta red opera mediante una compleja red societaria, compuesta por sociedades instrumentales sin actividad real, junto con un núcleo operativo que cumple las órdenes del líder y gestiona la distribución de los beneficios», añade el documento, conocido en exclusiva por EL ESPAÑOL.

Calama sitúa a Rodríguez Zapatero «en la cúspide de esta estructura», destacando que «ejercita el liderazgo estratégico y mantiene los contactos institucionales y empresariales de alto nivel«, enfatiza.

A continuación, la resolución detalla una red de nueve compañías que al parecer se utilizaron para llevar a cabo las operaciones investigadas de presunto tráfico de influencias a cambio de pagos bajo análisis.

La dinámica de la red, señala el juez, posee características comunes: una de ellas es la generación de documentación falsa, tales como contratos, facturas e informes.

Otra es la transferencia de fondos través de entidades sin actividad efectiva.

Un tercer aspecto es el ocultamiento intencional de documentos contables y fiscales, incluyendo la utilización de administradores testaferros.

Finalmente, el instructor menciona la «participación directa de José Luis Rodríguez Zapatero en operaciones internacionales de elevado valor económico, como las relacionadas con petcoke, oro, compraventa de acciones o divisas«.

Los indicios recogidos indican que los clientes de la red «pagaban sumas importantes por servicios de asesoría que no existían, y posteriormente esos fondos eran redistribuidos hacia el entorno de José Luis Rodríguez Zapatero y Julio Martínez Martínez». Este último es un empresario alicantino y amigo cercano del expresidente.

Las conversaciones interceptadas a los integrantes de la trama evidencian que operaban tanto en España como fuera de ella, «manteniendo relaciones con autoridades y agentes económicos de Venezuela, China, Emiratos Árabes Unidos y otros países con el propósito de influir en decisiones administrativas o facilitar grandes operaciones comerciales», asegura el instructor.

En resumen, sintetiza el juez, la investigación «ha permitido identificar una red de tráfico de influencias dirigida por José Luis Rodríguez Zapatero, que emplea sociedades instrumentales, documentos falsificados y canales financieros opacos para ejercer influencias ilegales, ocultar el origen y destino de los fondos, y obtener beneficios económicos en favor de terceros y del propio entramado».

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