Los desafíos de la socialista Chivite ante la influencia de Santos Cerdán y la falta de apoyo de sus aliados nacionalistas

La presidenta de Navarra no logra su propósito de clausurar 14 aulas en colegios e ikastolas privados. El lunes buscará recuperar el respaldo de Geroa Bai, Podemos y Bildu para completar su mandato.

La presidenta navarra María Chivite calma a su consejero Carlos Gimeno durante el último pleno del Parlamento Foral.

María Chivite (Cientruénigo, 1978) no podrá emplear la imagen de No a la guerra sanchista que exhibe en la cubierta de su portátil para disfrazar con una maniobra su fragilidad política, justo cuando falta solo un año para que los 531.243 navarros con derecho a voto la juzguen en las urnas. La líder del PSOE en Navarra, impulsada a la presidencia foral gracias a los votos nacionalistas de Geroa Bai y EH Bildu, intentará el lunes renovar el pacto con sus aliados tras haber quedado en minoría el jueves pasado, cuando Unión del Pueblo Navarro (UPN) logró asegurar la continuidad de todas las aulas concertadas y públicas en Navarra. Este encuentro en el Parlamento foral medirá la capacidad decreciente de liderazgo de Chivite, que desde junio de 2025 permanece en el cargo institucional pendiente de las investigaciones de la UCO sobre los presuntos delitos cometidos por Santos Cerdán.

El gesto de Chivite con su mano izquierda calmando al consejero de Educación, Carlos Gimeno, durante la confrontación política del jueves pasado anticipa la táctica que adoptará la presidenta en la crisis más intensa de su Gobierno de coalición. Acostumbrada a los llamados a dimisión de Javier Esparza (UPN), Javier García (PP) y Emilio Jiménez (Vox), Chivite permaneció en silencio, aunque no pudo impedir que Gimeno revelara hasta qué punto presionó Geroa Bai (coalición que incluye al PNV) para priorizar la defensa de un aula en una ikastola de Estella frente a la estabilidad del Gobierno, que durante dos días estuvo al borde de la ruptura.

El choque entre socialistas y nacionalistas de Geroa Bai ocurre 12 días después de que el presidente del PNV, Aitor Esteban, endureciera su postura contra el PSOE a raíz de un meme publicado en una cuenta oficial de los socialistas vascos. En la imagen, se le mostraba lanzándose a una piscina, burlándose de su alineamiento con EH Bildu en el tema del euskera. Mientras que en Euskadi las relaciones entre los socios de Gobierno se han deteriorado en las últimas semanas, la desconfianza ha alcanzado su punto máximo en Navarra, ya que Geroa Bai y EH Bildu frustraron el plan socialista de recortar 14 aulas de Primaria en centros concertados y, en particular, en varias ikastolas (instituciones privadas que usan exclusivamente el euskera).

El consejero socialista de Educación proponía reducir la oferta de plazas para el curso 2026-2027 (para el cual ya se ha realizado la prematrícula) debido a la caída de natalidad. En el último año escolar se produjo una disminución en la matrícula de niños de tres años de 700 alumnos, mientras que la concertada soportó un recorte menor de aulas (20%) en comparación con la educación pública (22%).

En Navarra, junto con el País Vasco, existe una red concertada fuerte que es la elegida por el 40% de los estudiantes. Para las fuerzas nacionalistas como Geroa Bai —socia en el Gobierno de Chivite— y EH Bildu —su aliado parlamentario— las 15 ikastolas son intocables.

Según reveló el consejero Gimeno, Geroa Bai le propuso, con el fin de evitar su derrota en el Parlamento, favorecer la continuidad de una aula en la ikastola de Estella. Una petición que, según el propio Gimeno, podría constituir un presunto delito de prevaricación, dado que exigía un informe de la secretaría general técnica del Departamento de Educación. «Hoy triunfa la libertad educativa en Navarra», afirmó la presidenta de UPN, Cristina Ibarrola, luego de que el Parlamento de Navarra rechazara el plan educativo de Chivite y Gimeno.

El próximo lunes, Chivite pretende contrarrestar su imagen de fragilidad y asegurar el respaldo de Geroa Bai, Podemos y EH Bildu para culminar una legislatura marcada por la presunta implicación de Santos Cerdán en una trama de corrupción política en Navarra. La presidenta socialista cerró el miércoles las comparecencias de una comisión de investigación, tratando de marcar distancia política y personal con su antiguo mentor y secretario de Organización del PSOE. Chivite respalda con su «honestidad» la concesión en diciembre de 2023 a la UTE de Acciona y Servinabar del proyecto de desdoblamiento de los túneles de Belate por 76 millones de euros, actualmente bajo investigación de la UCO.

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