Se espera que dicho encuentro se lleve a cabo el 27 de mayo y marcará el primer encuentro entre ambos desde el inicio del pontificado de Robert Prevost

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, efectuará un viaje a Roma durante la última semana de mayo, en cuyo programa se incluye una reunión en el Vaticano con el Papa León XIV, justo dos semanas antes de la visita que el Pontífice tiene prevista a España, según informaron a Efe fuentes oficiales del Ejecutivo.
A la espera de la confirmación definitiva, la cita está fijada para el 27 de mayo y será el primer encuentro entre ambos desde que comenzó el pontificado de Robert Prevost, quien protagonizará la primera visita a España de un Papa en casi quince años, del 6 al 12 de junio, con una agenda que incluye actos en Madrid, Barcelona, Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife.
El Gobierno remitió una carta al Vaticano poco después del nombramiento de León XIV como sucesor del Papa Francisco, solicitando una audiencia con Sánchez y extendiendo la invitación para que el presidente realizara una visita a España, tanto reunión como viaje que ahora se concretan.
Al conocerse la elección del nuevo Pontífice, Sánchez felicitó a toda la Iglesia Católica y expresó su esperanza en que este trabajo contribuya a reforzar el diálogo y la protección de los derechos humanos en un mundo que, según él, demanda unidad y esperanza.
Aunque no asistió a la misa inaugural de su pontificado, a la que asistieron los Reyes, poco después ambos sostuvieron una conversación telefónica en la que, según informó después la Santa Sede, abordaron la crisis migratoria y la necesidad de construir puentes para resolver los conflictos globales.
Por su parte, el presidente del Gobierno resaltó la sintonía entre España y el Vaticano para seguir colaborando en la promoción de la paz y la dignidad humana, así como en la defensa de los derechos durante la lucha contra el cambio climático y las desigualdades.
La reunión del 27 de mayo será la tercera vez que Sánchez visite el Vaticano desde que asumió la jefatura del Ejecutivo en 2018, habiéndolo hecho en dos ocasiones durante el pontificado de Jorge Mario Bergoglio.
La primera visita tuvo lugar el 24 de octubre de 2020, en plena pandemia de coronavirus, donde temas como esta crisis sanitaria, las relaciones entre España y el Vaticano, la migración y la educación formaron parte de la conversación entre Sánchez (acompañado por su esposa, Begoña Gómez) y el Papa.
Francisco en aquel momento instó a Sánchez a «construir la patria con todos» y le advirtió sobre el peligro de ideologías que, declaró, «desfiguran» dicha nación.
Visita pendiente a Canarias
Cuatro años después, el 11 de octubre de 2024, Bergoglio volvió a encontrarse con Sánchez, donde examinaron, entre otros temas, la situación en Oriente Medio y la crisis migratoria que afectaba especialmente a Canarias.
Durante ese encuentro, Sánchez extendió formalmente la invitación al Papa para que visitara esta comunidad, tras haber manifestado Francisco su deseo de desplazarse allí para estar cerca de su población y autoridades frente a esa crisis.
Esa visita no se concretó, pero León XIV retomó los planes de su predecesor e incluyó a Canarias en la agenda de su viaje a España.
Se prevé que durante ese viaje el Papa y Sánchez mantengan otro encuentro, específicamente el 8 de junio en la Nunciatura Apostólica, poco antes de que el Pontífice se traslade al Congreso, que por primera vez en su historia recibirá la visita de un Papa.
Defensa del Papa ante las críticas de Trump
Fuentes gubernamentales destacan las buenas relaciones con el Vaticano y valoran positivamente la actitud que mantiene el Papa, a quien Sánchez defendió recientemente frente a las críticas del presidente estadounidense, Donald Trump.
«Mientras ciertos actores generan conflictos globales, León XIV siembra paz con valentía y determinación», dijo el presidente del Gobierno tras las acusaciones de Trump, quien calificó al Papa como «terrible en política exterior» y le instó a «dejar de complacer a la izquierda radical».
Esta opinión fue expresada por el presidente de EE. UU. después de que Robert Prevost criticara la guerra en Irán y la operación estadounidense en Venezuela.
El Pontífice respondió a los ataques de Trump recordando que «el Evangelio es claro» y que «la Iglesia tiene el deber moral de oponerse a la guerra».

