El mediocampista del Real Madrid compartió detalles sobre su infancia complicada, mencionando que en verano solía escuchar cucarachas cerca mientras dormía.
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El jugador uruguayo Federico Valverde reveló uno de los capítulos más personales de su vida a través de una carta publicada en The Players’ Tribune. El centrocampista rememoró su niñez en Montevideo y destacó los esfuerzos que sus padres realizaron para sacar adelante a la familia en etapas sumamente difíciles.
“No me gusta decir que éramos pobres en casa. Prefiero mencionar que mi madre y mi padre siempre fueron muy laboriosos”. Esta fue una de las frases más resaltadas en el testimonio de Valverde, quien quiso poner en valor el trabajo constante de sus padres sin centrarse exclusivamente en las carencias económicas que vivieron en su infancia.
El futbolista del Real Madrid detalló que su padre trabajaba como vigilante en un casino, mientras que su madre tenía un empleo en una tienda de ropa y adicionalmente vendía prendas y juguetes en ferias callejeras. Valverde admitió que aún guarda el recuerdo del sonido del carrito con cajas desplazándose por las calles.
Contó que en numerosas ocasiones acompañaba a su madre durante esas largas jornadas laborales. Mientras ella atendía el puesto y organizaba los productos, él se quedaba sentado por horas observando sus intentos por vender lo máximo posible para conseguir dinero y cubrir las necesidades básicas del hogar.
El internacional uruguayo también rememoró algunos de los momentos más difíciles de su infancia en Montevideo. Explicó que dormía sobre un colchón viejo colocado directamente en el suelo y confesó que en verano escuchaba cucarachas cerca durante la noche. Sin embargo, aseguró que el fútbol siempre fue su principal refugio emocional.
Valverde realizando ejercicios durante el calentamiento. EFE
En la carta divulgada, el centrocampista reconoció que la fama prematura le impactó cuando comenzó a destacar en las categorías inferiores de Peñarol. El futbolista admitió haberse sentido “como un dios” y señaló que, en ocasiones, ignoró a niños que le solicitaban autógrafos y fotografías.
Valverde explicó que uno de los mayores choques con la realidad ocurrió después de su llegada a España para incorporarse al Castilla. Recordó que muchos compañeros llevaban ropa de marca mientras él trataba incluso de ocultar que usaba prendas muy desgastadas. Esta brecha económica lo hizo sentirse totalmente desubicado.
El uruguayo contó que su gran cambio ocurrió durante el Sudamericano sub-17 con Uruguay. Fue entonces cuando recibió la llamada definitiva del Real Madrid. Representantes del club blanco conversaron con él y sus padres en el hotel de concentración para proponerle la opción de mudarse de manera permanente a España.
A sus 27 años, ya consolidado como una de las figuras más importantes del fútbol europeo, Fede Valverde sigue resaltando la importancia del esfuerzo y el trabajo constante. La carta publicada reveló el lado más humano del futbolista uruguayo y rememoró las adversidades que superó antes de alcanzar la élite.

