Solo el 4,5% de las constructoras españolas emplea inteligencia artificial, a pesar de que el país presenta uno de los mayores déficits de mano de obra en el sector a nivel europeo

Una araña mecánica con seis patas que construye una vivienda de 200 metros cuadrados en menos de 24 horas, robots capaces de colocar mil ladrillos en un día e impresoras 3D que reducen en un 20% la necesidad de mano de obra. Esta es la tecnología que está transformando el sector de la construcción, aunque en España su uso sigue siendo muy limitado.
El arquitecto Juan Goñi lo resume así en uno de sus recientes vídeos de TikTok (@juangoniarquitecto), describiendo una paradoja que ilustra la situación actual de la industria: “Estamos en un momento en el que, paradójicamente, tendría mucho sentido aprovechar todos los avances posibles debido a la escasez de mano de obra, pero, sin embargo, no se está haciendo”.
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Robots albañiles, impresoras 3D de hormigón y exoesqueletos
El caso más reciente dentro de esta revolución tecnológica es Charlotte. Creado por dos startups (Earthbuilt Technology y Crest Robotics), este robot con estructura similar a una araña puede construir de forma autónoma una vivienda completa de 200 metros cuadrados en menos de 24 horas, usando impresión sin cemento. Los desarrolladores lo equiparan al trabajo realizado por 100 albañiles.
Además, está capacitado para analizar el terreno, desplazarse por todo el área de la obra, corregir desviaciones y levantar la estructura sin intervención humana directa. Su diseño de seis patas le permite moverse sin raíl ni estructuras auxiliares, eliminando uno de los principales obstáculos de los sistemas automatizados anteriores.
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Sin embargo, esta tecnología es solo una pieza dentro de un ecosistema tecnológico más extenso que lleva varios años en desarrollo, como explica Goñi en sus redes sociales: “¿Sabías que existen robots albañiles capaces de colocar hasta mil ladrillos al día en una obra? Además, hay impresoras 3D de hormigón que pueden fabricar una casa, reduciendo en cinco veces la mano de obra requerida”.
A estas herramientas se suman los exoesqueletos, que permiten ampliar la capacidad de carga de los trabajadores, y drones utilizados para replanteos y mediciones automáticas en la obra. “Aunque hay mucha tecnología aplicada al sector AECO —arquitectura, ingeniería, construcción y operaciones—, la construcción sigue siendo uno de los ámbitos más artesanales y menos industrializados, con menor grado tecnológico en toda la industria”, señala el arquitecto.
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España, rezagada en la adopción tecnológica en construcción
El desafío no radica en la tecnología, sino en su implementación. En este sentido, España muestra algunos de los indicadores más bajos de Europa. Según el estudio European Contractor Monitor H2-2025, elaborado por USP Research, un 30% de los contratistas españoles considera la escasez de mano de obra como la tendencia que tendrá mayor impacto en la transformación del sector durante la próxima década, superando la media europea del 24%. Más aún, el país presenta un balance negativo del 90% entre empresas que no enfrentan falta de personal y aquellas que sí, el peor registro del continente.
Comprar una vivienda puede absorber el salario íntegro de hasta 19 años como consecuencia del incremento de precios y de los costos de construcción.
A pesar de esta situación, la respuesta tecnológica es limitada. Solo el 4,5% de las constructoras españolas utiliza inteligencia artificial, en contraste con más del 12% en otros sectores nacionales. Aunque el 62% de los contratistas que planean incorporar robótica la destinan a tareas de colocación de ladrillos y mampostería —la cifra más alta de Europa—, la adopción real continúa siendo marginal. “En España, el nivel de industrialización del sector es aún menor”, concluye Goñi al comparar con otros países.
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