El pueblo español donde Lucas Vázquez encuentra refugio: festividades de cocido, romerías tradicionales y yacimientos con joyas de oro

Lucas Vázquez, en un fotomontaje. El futbolista gallego, exjugador del Real Madrid y actualmente en Bayer Leverkusen, tiene sus raíces en un poblado coruñés.

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Curtis, un enclave rural dentro de la comarca de Betanzos en A Coruña (Galicia), representa mucho más que el lugar de nacimiento del exfutbolista del Real Madrid Lucas Vázquez.

Con una población aproximada de 4.000 habitantes, esta villa se consolida como un refugio de la tradición gallega, donde el tiempo parece ralentizarse entre ferias centenarias, sabores auténticos y un patrimonio cargado de vestigios prehistóricos.

Vázquez, nacido aquí en 1991, visita frecuentemente su Curtis natal, donde su familia gestiona un restaurante tradicional y el Ayuntamiento lo honra con un campo de fútbol que lleva su nombre.

La existencia en Curtis gira en torno a sus ferias tradicionales, que tienen lugar los días 9 y 23 de cada mes en el Recinto Feiral.

Originadas de los mercados del siglo XIX establecidos cerca de la estación de tren inaugurada en 1883, estos encuentros reúnen a agricultores, ganaderos y visitantes en un animado ambiente de puestos con nabizas, frutas, quesos artesanales y ganado.

El cocido, elemento central

Uno de los momentos culminantes es la Festa do Cocido, que congrega a la comarca para saborear el guiso típico gallego en un entorno festivo con música y concursos.

Igualmente destacada es la Feira 1900, celebrada en julio, una recreación histórica que muestra oficios antiguos como la forja y el canteiro, junto a gaitas y aromas que transportan al pasado.

Las romerías y fiestas patronales completan el calendario festivo. Desde el 30 de agosto hasta el 2 de septiembre, las celebraciones en honor a la patrona cuentan con procesiones, verbenas y pasacalles.

Otras fechas señaladas, como la Fiesta de las Flores en mayo, Santa Juliana en junio o el Caldo Gallego en diciembre, conservan viva la devoción popular. La Ruta do Champiñón en octubre y O Xantar de Abril, con menús de codillo y empanada, atraen tanto a moteros como a gourmets.

La gastronomía constituye el alma de Curtis. Nabiza (berza gallega), queso tetilla y champiñones predominan en platos como pulpo á feira, churrasco o merluza en salsa verde. La Ruta da Nabiza e Queixo, con la participación de 23 establecimientos, ofrece tapas gratuitas y maridajes adecuados.

Sin embargo, Curtis también encierra tesoros históricos. Yacimientos como el Castro de Castelo (Santa María de Foxado) han aportado torques y brazaletes de oro, exhibidos en el Museo de Pontevedra, junto con monedas de oro y plata.

Otros castros en Frádegas y Vilardois, la Iglesia de Santa María de Fisteus (siglo X) y el Centro Etnográfico de Teixeiro narran milenios de historia. La Ponte Vella de la Castellana, próxima al Monasterio de Sobrado dos Monxes, añade un aire medieval.

Para Vázquez, Curtis simboliza sus raíces y refugio. Este pueblo modesto, con su economía agrícola y su hospitalidad, demuestra que la notoriedad no elimina el arraigo. Curtis invita a descubrir Galicia en estado puro: tradición, sabor y misterio arqueológico en un solo horizonte.

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