Resistencia al plan económico
En algunos casos, los recortes en los salarios fueron gestos políticos.
Sólo nueve provincias de las veintitrés que integran el país redujeron los salarios de sus empleados públicos y de funcionarios que ocupan cargos políticos, en línea con el severo ajuste dispuesto por el gobierno nacional la semana última.
En Jujuy, Catamarca, Tierra del Fuego y Chaco los recortes fueron dispuestos semanas antes del anuncio de las medidas por parte de Fernando de la Rúa y provocaron una creciente tensión social, que derivó en cortes de rutas, incidentes, huelgas y protestas callejeras. En algunos casos, las manifestaciones derivaron en violentas refriegas con las fuerzas de seguridad.
De la Rúa les propuso a los gobernadores acompañar el esfuerzo para reducir el gasto, ya que las provincias aumentaron sus erogaciones en un 120% entre 1991 y el año último.
En Buenos Aires, Mendoza, Formosa y Santa Fe, sus gobernadores y cámaras legislativas decidieron recortar sus remuneraciones en un gesto político de acompañamiento de las medidas adoptadas por el gobierno nacional. Pero no llevaron esos ajustes a los sueldos del personal de sus administraciones públicas.
En otras, como Neuquén, el gobernador Jorge Sobisch (Movimiento Popular Neuquino) no ha podido quebrar la resistencia de la Legislatura provincial para reducir la masa salarial de los empleados públicos en 40 millones de pesos mediante cesantías y jubilaciones anticipadas.
Con un escenario de tensión social permanente, los legisladores neuquinos han mantenido su resistencia para aprobar una reducción del 50% de los salarios de los empleados estatales.
En Chaco, donde 15 días atrás hubo violentos disturbios por protestas de empleados estatales, el gobernador Angel Rozas (Alianza) aseguró que no habrá nuevos recortes de salarios. El mandatario decretó un recorte del 10% para su haber y el de sus ministros cuando se firmó un acuerdo con la Nación para recibir asistencia financiera, cuatro semanas atrás.
Los gobernadores que resistieron la reducción de los salarios públicos son Juan Carlos Romero (Salta-PJ), Angel Maza (La Rioja-PJ), José Luis Lizurume (Chubut-Alianza), Carlos Juárez (Santiago del Estero-PJ), Sergio Montiel (Entre Ríos-Alianza), Julio Miranda (Tucumán-PJ), Carlos Rovira (Misiones-PJ) y Pablo Verani (Río Negro-UCR).
Romero les aseguró ayer a los representantes gremiales que no habría nuevos ajustes en la provincia. A cambio, éstos le anticiparon que el paro de pasado mañana, al que adherirán, no será contra el gobierno provincial sino contra el ajuste nacional. Salta sufrió graves conflictos sociales a mediados de mayo, en las localidades de General Mosconi.
Según el gobierno de La Rioja, la provincia no tiene margen para un nuevo ajuste. Si la asistencia financiera de la Nación disminuye aún más «va a ser muy difícil asegurar la gobernabilidad», dijo Maza.
El gobernador de Entre Ríos, el radical Sergio Montiel, aseguró que en su provincia «ya se hizo el ajuste» y que sus sueldos y gastos «están por debajo de la media nacional».
En las antípodas se encuentra el gobernador de Tierra del Fuego, Carlos Manfredotti, que redujo en 30% los salarios de los 10.000 trabajadores estatales. La medida se adoptó antes de que el Presidente anunciara un recorte de sueldos para la administración nacional, que oscila entre el 12% y el 15% para salarios superiores a los 1000 pesos mensuales.
El severo recorte, que también incluyó las dietas de los funcionarios del Poder Ejecutivo y de los legisladores, se resolvió para que la provincia pudiese recibir asistencia financiera de la Nación.
Jujuy y Catamarca
La otra provincia que dispuso una disminución de los salarios de sus empleados públicos fue Jujuy. Lo hizo también al firmar el convenio federal con la Nación, y disminuyó los haberes de los empleados públicos con sueldos superiores a los 1000 pesos. El ahorro, dispuesto en los tres poderes del Estado, totalizará para el erario de la provincia unos 40 millones de pesos por año.
Luego de ello, el gobernador jujeño, Eduardo Fellner (PJ), aseguró que no haría nuevos ajustes.
En Catamarca, el mandatario Oscar Castillo sostuvo que no se considera obligado a hacer un nuevo ajuste que se sume al implementado dos meses atrás. Castillo recortó en un 7% los adicionales de los salarios de los empleados públicos superiores a 400 pesos. También fueron recortados en un 10% los sueldos de los funcionarios políticos y las dietas de los legisladores.
La situación social en Catamarca es tensa. Hoy harán un paro los docentes, que rechazan el ajuste en la provincia, y pasado mañana se sumarán a la protesta nacional.
Informe de nuestros corresponsales
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