Las claves
Isabel Díaz Ayuso se vio obligada a cambiar de hotel en Cancún por instrucciones de la gobernadora de Quintana Roo, quien amenazó con clausurar el complejo si la presidenta asistía a los Premios Platino.
La mandataria madrileña recibió el aviso mientras ya estaba en pleno vuelo y fue trasladada a otro hotel al arribar a Cancún.
La atmósfera tensa emergió tras el respaldo de Ayuso a la figura de Hernán Cortés y su enfoque sobre el mestizaje, lo que desencadenó críticas de Claudia Sheinbaum y miembros de Morena.
Finalmente, Ayuso optó por cancelar su permanencia en México y volverá a España debido al boicot y la controversia política generados por su visita.
Isabel Díaz Ayuso regresará este domingo a España vía Dallas tras suspender la última fase de su viaje institucional a México a causa del ambiente hostil provocado por Claudia Sheinbaum.
De acuerdo con fuentes cercanas a la presidenta madrileña, fue la gobernadora mexicana quien amenazó a los organizadores de los premios Platino con clausurar el complejo hotelero en Cancún donde se realizaba la gala, en caso de que Ayuso asistiera.
Esto ocurrió cuando la presidenta ya estaba en camino hacia Cancún.
«No se podía bajar del avión»
Desde el equipo de Ayuso se justifica el comunicado del grupo hotelero Xcarlet alegando las presiones recibidas.
Según informantes vinculados a la Comunidad de Madrid, María Elena Hermelinda, gobernadora de Quintana Roo y militante del partido Morena que lidera Sheinbaum, indicó que había instrucciones de la presidenta mexicana de que «si Ayuso participaba en la entrega de premios, esta se cancelaría».
Asimismo, advirtieron que «cerrarían el hotel» y que la presidenta madrileña «no podría acceder al lugar».
Los organizadores informaron a Ayuso cuando ya estaba abordando el avión que «no podía alojarse en ese hotel y que le buscarían una alternativa».
Frente a esta situación, la presidenta, que ya estaba en el avión, «no pudo cancelar el vuelo a Cancún» y a su llegada fue ubicada en un hotel distinto, según informó EL ESPAÑOL.
Fuentes cercanas a la CAM aclaran que si se hubiera sabido media hora antes, ni siquiera se habría emprendido el viaje a Cancún, pero en ese momento Ayuso no tenía opción de bajarse.
Clima hostil en México
Este viaje se había planificado desde el 29 de enero de este año y estuvo marcado por una campaña de acusaciones y hostilidad impulsada por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, a raíz de la reivindicación de Ayuso de la figura de Hernán Cortés.
Desde el entorno de la presidenta madrileña señalan que Sheinbaum llevaba días atacándola y provocándola luego de la intervención de Ayuso en Ciudad de México, donde resaltó el «mestizaje» como un «mensaje de esperanza y alegría«, y como un símbolo de unión entre los pueblos español y mexicano.
A raíz de ello, Sheinbaum la acusó de ser «adoradora» de Cortés y de desconocer a este «invasor que ordenó matanzas y esclavizó niños».
De Aguascalientes a Cancún
La situación cambió tras un acto en Aguascalientes.
Durante un evento en el que participaba Ayuso, la concejal de Morena, Martha Márquez, irrumpió en el escenario exhibiendo una pancarta con el lema «no tenemos agua«, lo que impidió que Ayuso iniciara su discurso.
A partir de ese momento, la hostilidad de todo el partido Morena, liderado por Sheinbaum, hacia Ayuso fue en aumento, culminando con la decisión de cerrar el complejo donde se celebran los premios, en un país con una seguridad cuestionable.
México presenta una elevada tasa de crimen organizado y es el tercero con mayor índice delictivo a nivel global. Las bandas de narcotraficantes y crimen organizado representan un riesgo debido a sus métodos de extorsión y uso de armamento.
Hasta ahora, ni los organizadores de los premios Platino ni Egeda tienen previsto emitir comunicados sobre el tema, según pudo saber EL ESPAÑOL.
No obstante, el grupo hotelero desmintió la versión ofrecida por la presidenta de la Comunidad de Madrid y declaró no haber recibido ninguna presión por parte de Sheinbaum.
En este contexto, este «clima de boicot» obligó a Ayuso a cancelar su viaje y regresar este domingo a España vía Dallas, en un trayecto que durará aproximadamente 20 horas.

