Reacciones en Tenerife tras la llegada del barco que trae hantavirus: entre preocupación y frustración

Manifestantes en Tenerife con pancartas que dicen: "Ni información, ni protección" o "La seguridad no es opcional"

Fuente de la imagen, Reuters

    • Autor, Guy Hedgecoe
    • Título del autor, BBC News
    • Informa desde, Tenerife
  • 30 minutos
  • Tiempo de lectura: 5 min

Mientras el crucero MV Hondius se aproxima a Tenerife, los residentes de la isla española lo reciben con una mezcla de incertidumbre y, en algunos casos, enfado.

El gobierno español ha pactado con la Organización Mundial de la Salud (OMS) que los pasajeros de la nave, afectada por un brote de hantavirus, puedan desembarcar durante este fin de semana.

Asimismo, su director general, Tedros Adhanom Ghebreyesus, arribará el sábado a la isla para colaborar en la coordinación de la operación, según fuentes oficiales del ministerio español.

El barco procede de Cabo Verde, donde tres personas fueron evacuadas por razones médicas.

El viernes, varios estibadores de Tenerife se reunieron frente al Parlamento de Canarias, en Santa Cruz, para manifestar sus inquietudes sobre el riesgo sanitario que representa la pronta llegada del crucero.

Durante la protesta, sonaron silbatos, vuvuzelas y se exhibieron pancartas.

Manifestantes participan en una protesta contra la llegada del crucero MV Hondius, tras un brote mortal de hantavirus a bordo,

Fuente de la imagen, Reuters

"Nos molesta tener que laborar en un puerto sin protocolos de seguridad adicionales ni información adecuada cuando se aproxima un barco infectado", expresó Joana Batista, miembro de un sindicato local de trabajadores portuarios que participaba en la protesta.

Algunos compañeros advirtieron que podrían impedir la entrada del crucero si no se atienden sus demandas.

"Si el barco debe atracar aquí, que lo haga, pero siempre bajo las medidas de seguridad necesarias", subrayó. "La población local tiene que estar informada sobre el impacto que esto tendrá y el traslado de pasajeros. Lo esencial son garantías".

No muy lejos, observando la manifestación, estaba la nutricionista María de la Luz Sedeño, quien compartía en gran medida las preocupaciones de los manifestantes y apenas ocultaba su frustración.

"Esto representa el colmo de las cargas que los habitantes de las Islas Canarias deben soportar", declaró, haciendo alusión a la constante llegada de miles de inmigrantes indocumentados en embarcaciones procedentes del norte y oeste de África.

Barcos atracados en el puerto de Granadilla, donde se espera que el MV Hondius, con casi 150 personas a bordo, llegue, según informó la ministra de Sanidad española, Mónica García,

Fuente de la imagen, Reuters

Para ciertos canarios, recibir migrantes es motivo de satisfacción, sin embargo, para otros como Sedeño, representa una fuente de descontento.

Pese a ello, todos parecen coincidir en que la migración convierte a su territorio en el epicentro de un conflicto internacional.

Más de 3.000 personas fallecieron en 2025 intentando alcanzar las Islas Canarias, en su mayoría en embarcaciones precarias, según la ONG Caminando Fronteras. En junio, el Papa León XIII visitará la isla y se reunirá con migrantes y organizaciones que brindan apoyo.

María de la Luz Sedeño señaló que el gobierno central hizo caso omiso a la fuerte oposición expresada por el presidente de la Comunidad de Canarias, Fernando Clavijo, contra la llegada del crucero.

"Aquí a la gente no se le escucha".

MV Hondius atracado frente a Cabo Verde el 4 de mayo

Fuente de la imagen, Reuters

El gobierno nacional, encabezado por los socialistas, ha respondido a las críticas de autoritarismo y falta de transparencia con la divulgación de detalles sobre la llegada del buque este fin de semana.

El MV Hondius no atracará directamente en Tenerife; permanecerá fondeado en alta mar, mientras sus pasajeros serán trasladados al puerto industrial de Granadilla, ubicado al sureste de la isla y alejado de zonas habitadas.

Tras su arribo, se realizará la repatriación de la mayoría, y los 14 españoles a bordo serán llevados a Madrid para cumplir la cuarentena.

Las autoridades aseguran que no habrá contacto entre pasajeros y residentes, quienes "estarán completamente protegidos", afirmó Virginia Barcones, directora de Protección Civil.

Estas medidas han logrado convencer a algunos habitantes de la isla.

Diferencias con la pandemia

"Actualmente me siento algo más tranquila porque existe mayor información", comenta Marialaina Retina Fernández, pensionista que califica los servicios sanitarios locales como "los mejores disponibles".

Aunque acepta la posibilidad de compartir temporalmente su isla con los pasajeros del barco, apunta: "Lo ideal sería que no se queden todos aquí". Añade: "Sin embargo, si las autoridades garantizan que se hará todo lo posible para evitar contagios, crucemos los dedos".

El MV Hondius llega con el aval de Madrid, aunque el partido ultraderechista Vox intenta capitalizar la situación, destacando una comparación con la llegada de inmigrantes ilegales.

La OMS y el gobierno español han tratado de evitar paralelismos epidemiológicos entre este caso y la pandemia de Covid. No obstante, para muchos canarios, la llegada del crucero y sus pasajeros de distintas nacionalidades rememora los primeros días de COVID-19: un turista alemán en La Gomera fue el primer caso en España, y luego se confinaron casi 1.000 huéspedes y empleados en un hotel de Tenerife.

Retina Fernández ofrece una perspectiva optimista sobre la frecuente notoriedad de las islas ante crisis internacionales.

"Estamos habituados a que diversas problemáticas nos alcancen", afirma. "Se percibe que somos capaces de manejar bien estas situaciones".

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