
Fuente de la imagen, Universal Pictures
Información del artículo
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- Autor, Caryn James
- Título del autor, BBC Culture
- Fecha de publicación 18 julio 2026
- Tiempo de lectura: 6 min
Un detalle jamás contemplado antes de ver "La Odisea": el olor dentro del caballo de Troya debió ser insoportable.
Para Christopher Nolan, no existe detalle irrelevante ni escena insignificante en este film que destaca por su magnitud y ambición épica.
El poema de Homero, que tiene más de un milenio, puede ser visto como el pilar de la literatura occidental o simplemente como una ardua asignatura escolar. Incluso, ambas cosas a la vez.
Sin embargo, la adaptación de Nolan se asemeja más a una superproducción de acción y aventura que a una clase sobre textos clásicos.
Además, encarna la esencia más pura de Nolan.
El protagonista, Odiseo, se suma a su lista de héroes moralmente complejos, que incluye desde Batman, el justiciero, hasta Oppenheimer, el atormentado creador de la bomba atómica.
Los pasajes dispersos de Homero encajan perfectamente con la inclinación de Nolan hacia narrativas claras pero no lineales.
"La Odisea" fluye con elegancia entre tiempos, narrando el viaje de casi una década de Odiseo tratando de regresar a su reino, Ítaca, después de la Guerra de Troya.
La espera para el estreno fue larga, equiparable a la duración del propio viaje de Odiseo —las entradas se pusieron a la venta hace un año— pero al fin puede apreciarse el resultado del trabajo de Nolan.
A continuación, los puntos más destacados de esta película, tan impresionante como profunda.
1. Un héroe cautivador
Independientemente del papel que interprete Matt Damon, sus personajes siempre transmiten una sensación de pensamiento profundo.
En esta ocasión, como Odiseo —un ser humano que se enfrenta a dioses y monstruos, y en ocasiones asume actos divinos— muestra su mejor versión reflexiva y dinámica, al estilo de Jason Bourne.
Es un guerrero que utiliza la espada sin dudar, pero que luego debe afrontar las consecuencias de decisiones casi divinas que afectan el destino de aquellos bajo su mando.
No duda en mentir cuando la situación lo requiere.
Durante un periplo que literalmente lo conduce al Hades y luego de regreso, el profeta Tiresias le propone una encrucijada: dirigirse hacia el vórtice de Caribdis, donde perecerán todos sus hombres, o enfrentarse al monstruo Escila, que cobrará seis vidas.
Toma la decisión en secreto por ellos.
Damon sostiene tanto la acción como el peso ético del relato, resultando cautivador en cada giro de la trama.
2. Escenas de acción "monumentales"

Fuente de la imagen, Universal Pictures
En una serie tras otra de secuencias explosivas y espectaculares, Nolan aprovecha sus cámaras IMAX para plasmar la magnitud del recorrido de Odiseo y, simultáneamente, la vulnerabilidad humana frente a los dioses.
Gran parte del filme transcurre en un mar azul zafiro, con un horizonte inmenso y acantilados enormes que hacen que la nave donde viajan Odiseo y sus hombres parezca diminuta.
La atmósfera cinematográfica es tan envolvente que parece que estamos a bordo con ellos.
Las escenas de batalla a gran escala son igualmente absorbentes; cada espada, lanza y flecha está cuidadosamente coreografiada.
Estas secuencias adquieren mayor impacto gracias a que Nolan prefirió efectos prácticos y empleó imágenes generadas por computadora solo cuando fue imprescindible.
La confrontación en Troya se presenta en dos momentos: primero, cuando Odiseo y sus hombres emergen del caballo de madera.
En un pasaje particularmente llamativo hacia el final, revive la batalla en toda su brutalidad, mostrando edificios desplomándose y una violencia que él describe como "fuego, anarquía y sufrimiento".
Filmada dentro de una cueva real, la escena en la que el cíclope gigante destroza con un mordisco las cabezas de soldados es verdaderamente aterradora.
Y, como todas las escenas de acción, cumple un propósito claro: ilustrar el ingenio de Odiseo para idear su escape.
3. Un elenco lleno de estrellas
Nolan congregó a un grupo de actores de renombre dispuestos a aceptar papeles secundarios solo por la oportunidad de colaborar con él.
En comparación con Odiseo, estos personajes son secundarios, aunque interpretados con gran convicción.
Anne Hathaway brilla interpretando a Penélope, su esposa; aquí no se muestra como una mujer pasiva y paciente, sino como una reina astuta, rodeada de pretendientes que ansían el trono y que es capaz de estallidos de ira en su situación precaria.
Su conmovedora conversación íntima con Odiseo antes de partir a la guerra, dejándola al cuidado de su hijo pequeño, es uno de esos momentos emotivos que podrían haberse explotado más en la película.
La interpretación de Tom Holland como Telémaco, el hijo en proceso de madurez, es un poco limitada.
No obstante, John Leguizamo ofrece una interpretación emotiva como el porquero ciego leal a Odiseo.
Robert Pattinson aporta arrogancia y astucia en el papel de Antínoo, el principal pretendiente de Penélope, mientras Samantha Morton resulta inquietante como la hechicera Circe.
Zendaya aparece y desaparece serenamente encarnando a Atenea, la diosa compasiva.
Incluso las estrellas en papeles breves tienen escenas dramáticas importantes, como Lupita Nyong’o, cuya interpretación dual de Helena de Troya y su hermana asesina Clitemnestra es intensa y poderosa.

Fuente de la imagen, Universal Pictures
4. Una narrativa impactante
En la agitada narración de Nolan, los flashbacks emergen desde recuerdos y relatos externos hasta que la propia esencia de la historia y la realidad parece volverse incierta.
Después de un inicio algo pausado, con diálogos expositivos algo torpes, el ritmo no decae jamás y las casi tres horas de duración se sienten ágiles.
Al término, el relato incluye una enseñanza profunda.
La ley de Zeus —reinterpretada en la actualidad como la regla de oro de tratar a otros como uno quiere ser tratado— es un tema central.
Violar esta norma genera consecuencias para Odiseo, aspecto que Nolan explota para conectar la película con las preocupaciones contemporáneas.
El filme refleja claramente las inquietudes del presente a través de la mirada de Odiseo, quien observa una civilización devastada que debe reconstruirse, recordando que los héroes deben ser honestos además de valientes.
5. ¿Cumple con las expectativas?
Casi. Es sencillo dejarse atraer por la inmensidad visual de este espectáculo.
No obstante, la acción en ocasiones eclipsa la carga emocional, que aparece insuficiente y con retraso.
Oppenheimer, con su enfoque singular, permanece como la obra más lograda de Nolan.
A pesar de sus imperfecciones, "La Odisea" es una película llena de humanidad y profundidad que invita a ser vista nuevamente.
"La Odisea" se estrenará en cines el 17 de julio.

