
Fuente de la imagen, Malcolm Timbrell
Información del artículo
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- Autor, Nick Beake
- Título del autor, Corresponsal de la BBC en Europa desde Bédar, España
- Fecha de publicación 4 horas
- Tiempo de lectura: 5 min
Un ciudadano británico, cuya esposa y doce amigos y vecinos se presumen fallecidos en el incendio forestal ocurrido recientemente en el sur de España, relató cómo se separó de ellos cuando las llamas avanzaban con rapidez hacia su vivienda.
Malcolm Timbrell, de 70 años, junto a su esposa, Annette Kilgore, de 69, residían en el municipio de Bédar, en la provincia de Almería, devastado por el fuego la noche del jueves pasado, registrándose trece fallecidos.
Este sobreviviente, visiblemente conmocionado, conversó con la BBC frente a su hogar destruido, ubicado en la cima de la colina.
“Jamás pensarías que algo así podría suceder”, expresa. “Cuando ocurre y eres el único que queda, te encuentras en una situación donde te preguntas: ‘¿Qué puedo hacer?’”.
Malcolm describe a Annette, su pareja de 17 años, como “una persona tan alegre y sociable”. “Tuvimos una vida excepcional juntos, y ahora eso terminó”.
El incendio del jueves es uno de los más letales en la historia española. Se propagó velozmente, arrasando con Bédar, lo que llevó a Malcolm, Annette y sus amigos a decidir rápidamente escapar.
Cuando las llamas, impulsadas por fuertes vientos, se aproximaron a su propiedad el jueves, la pareja y sus vecinos optaron por huir en automóvil.

Fuente de la imagen, Reuters

El error de volver
Malcolm decidió regresar al domicilio para rescatar a sus gatos, Charlie y Lilly.
“Si hubiéramos optado por lo racional y dejado a nuestros gatos atrás, probablemente ambos seguiríamos vivos. Pero cuando amas a tus animales, no piensas de esa manera”, relata.
Después de poner a salvo a los gatos, Malcolm señala haber intentado reunirse con el grupo, pero notó que ya habían abandonado los vehículos.
“Mi esposa y otros siete amigos y vecinos, pese a mis súplicas para que no lo hicieran, decidieron que la única vía segura era caminar por delante del cortafuegos”, explica.
“Más tarde supe que ese cortafuegos avanzaba a más de 20 kilómetros por hora. No tenían ninguna opción”.
Al verse solo en medio del caos, Malcolm relata haber buscado refugio en los coches abandonados: “De los seis autos, cuatro se incendiaron de inmediato y yo retrocedía un vehículo conforme cada uno comenzaba a arder”, recuerda.
“Por alguna razón del destino, los dos últimos vehículos, aunque muy chamuscados y con la pintura quemada, resistieron”.
“Y sobreviví dentro del último acompañado por un gato”.
Luego, las llamas cesaron y Malcolm fue rescatado por los equipos de emergencia.
Más tarde se hallaron los cuerpos de ocho personas en un sendero que descendía desde la vivienda de la pareja.
En el lugar aún se observan cuatro grandes cicatrices de quemaduras donde estaban los vehículos calcinados.
Las autoridades locales indicaron que otras cuatro víctimas, encontradas en un automóvil con el volante a la derecha, se cree que eran británicas.
No todas las personas fallecidas en el incendio han sido identificadas hasta ahora, pero las autoridades españolas confirmaron que entre ellos hay tres británicos y un ciudadano de Francia, Bélgica y España, respectivamente.
Entre las víctimas se encontraba una mujer de 93 años, aparentemente británica, que murió por sus heridas en el hospital el domingo.
Varios expatriados británicos en Bédar han criticado la carencia de un sistema de alertas en los teléfonos móviles, aunque Malcolm no busca culpar a nadie.
“Nadie tiene la culpa de esto”

Las autoridades locales “no dispusieron del tiempo necesario para activar los hidroaviones antes del anochecer”, señala, y añade: “Los helicópteros no pudieron despegar a causa del denso humo”.
Con fuertes rachas de viento, suelo seco y temperaturas extremas, Malcolm opina que fue imposible encontrar una peor combinación.
“No es culpa de nadie. Nadie tiene la responsabilidad de esto”.
Malcolm menciona sentirse abrumado por el apoyo recibido de amigos de distintas nacionalidades.
Él y Annette se trasladaron a España después de muchos años de navegar juntos.
Ambos habían perdido anteriormente a sus parejas por enfermedades terminales y compartían el gusto por viajar y conocer gente nueva.
La pareja esperaba disfrutar de sus últimos años en la calma del campo andaluz.
“Aún queda una pequeña esperanza, aunque sé que se ha encontrado un cuerpo abrazando a un gato. Los hechos recientes, duros y claros, coinciden con los cuerpos localizados”, comenta.
Malcolm destaca que la policía local ha sido muy colaborativa y lo mantiene informado sobre las investigaciones.
Sin embargo, teme lo que afrontará en los días venideros, cuando comprenda la magnitud de sus pérdidas.
“Así que ahora solo nos queda aguardar la confirmación mediante ADN. Y tras eso, probablemente caeré en una profunda tristeza”, confiesa.
Información adicional de Kostas Kallergis y Juan Domínguez.
Este artículo fue redactado originalmente en inglés y se utilizó una herramienta de inteligencia artificial para su traducción. Un periodista de la BBC revisó el texto antes de su publicación. Más detalles sobre nuestro uso de IA.

