«Los tribunales han detectado una preparación deficiente junto con errores en la sintaxis y la comprensión lectora»

Las autonomías han encendido las alertas debido al elevado índice de suspensos registrado en la primera fase de las oposiciones docentes celebradas este año. Únicamente los datos del examen para la convocatoria de maestros de Primaria reflejan la magnitud del problema. En Murcia, el 63% de los aspirantes no logró aprobar; en Castilla-La Mancha fue el 59%, mientras que en Asturias el porcentaje de no aptos alcanzó el 61%, según la información inicial proporcionada a EL MUNDO por los sindicatos.
No obstante, esta situación crítica también afecta a otras especialidades. En Castilla y León, donde en 2026 se realizaron oposiciones para Secundaria y otros grupos, los resultados han sido alarmantes: de los 11.776 inscritos, 9.771 no superaron la primera fase, lo que supone un 83% de suspensos, según STECyL. En varias especialidades de FP, el número de aprobados en la primera prueba fue incluso inferior al número de plazas disponibles, evidenciando una tendencia ascendente: en determinadas áreas técnicas, faltan candidatos que alcancen los requisitos establecidos por los tribunales.
En Asturias, un 30% de los aspirantes o bien no se presentó o abandonó la prueba a los 15 minutos, dejando el examen en blanco, equivalente a un cero. De los que completaron la prueba, solo un 39% logró aprobar.
Adoptar medidas
¿A qué se deben estos resultados tan bajos? «Se produce debido a la aplicación estricta de los criterios establecidos en la convocatoria. Los tribunales tienen plena autoridad y están realizando un trabajo riguroso. Existe una penalización por faltas ortográficas que puede restar hasta dos puntos en la primera prueba, lo cual resulta muy relevante», explicó ayer la consejera de Educación de Asturias, Eva Ledo, quien adelantó que estudiará «si procede alguna acción» que llevará a cabo próximamente. Tras conocer los resultados, contactó con los tribunales encargados de corregir y mantuvo una reunión con el decano de la Facultad de Educación de la Universidad de Oviedo.
Aseguró que el proceso es «completamente garantista» y que los miembros de los tribunales «actúan dentro de un marco interpretativo, gozando de total y absoluta libertad». Asimismo, recordó que los suspensos tienen la opción de presentar reclamaciones y, en caso de resolución favorable, podrán continuar en las siguientes fases del proceso, garantizando así «la igualdad de condiciones».
Después de la controversia provocada por la abundancia de ceros en el examen de Euskera para el Acceso a la Universidad del País Vasco, la sensibilidad alrededor de las pruebas selectivas se ha incrementado. Decenas de opositores se manifestaron el pasado lunes frente a la Consejería de Educación de Murcia, gritando «¡Vergüenza, vergüenza!» y demandando un proceso más «justo y transparente». Según el sindicato Anpe, las calificaciones en Murcia en las especialidades de Inglés y Audición y Lenguaje son las más bajas registradas hasta la fecha.
Tres puntos menos
«La explicación es sencilla: sorprende la cantidad de faltas ortográficas cometidas por los jóvenes aspirantes. Este es uno de los factores más importantes en el alto índice de suspensos», comenta un profesor veterano y exmiembro de un tribunal, que prefiere mantener su anonimato por temor a represalias. «Los tribunales coinciden en que han detectado una preparación deficitaria, junto con un uso inadecuado de los signos de puntuación, además de errores en sintaxis y comprensión lectora», añade.
La penalización por faltas de ortografía estaba claramente indicada en las convocatorias. En Murcia, por ejemplo, podía descontarse hasta tres puntos de un total de 10. Se resta medio punto por error grave y medio punto adicional por cada tres faltas de puntuación o discordancia, o por cada tres tildes mal colocadas. Fuentes consultadas estiman que el 70% de los exámenes en esta región presenta errores ortográficos.
El número de aspirantes para Educación Infantil y Primaria continúa siendo alto. En Castilla-La Mancha, se inscribieron 2.228 candidatos para 165 plazas en Primaria, de los cuales solo aprobaron 927. En Infantil, hubo 1.025 participantes para 127 plazas y, de ellos, únicamente aprobaron 721.

