La séptima etapa del Tour de Francia presenta una jornada completamente plana que favorece a los sprinters, tras varios días exigentes. El pelotón permanecerá compacto, en busca de un desenlace esperado al sprint en la llegada.
DEPORTE360 Publicada 10 julio 2026 12:55h
Después de la dura disputa en los Pirineos que devolvió el maillot amarillo a Tadej Pogačar, esta séptima etapa del Tour de Francia 2026 supone una jornada de transición ideal y una oportunidad clave para los corredores más rápidos.
El pelotón cubrirá una distancia de 175,1 kilómetros entre Hagetmau y Burdeos, por un recorrido casi totalmente llano, con un desnivel acumulado de solo 701 metros, lo cual facilitará a los equipos de sprinters controlar el ritmo y neutralizar fácilmente cualquier intento de fuga.
La única dificultad significativa será la Côte de Béguey (categoría 4), un pequeño repecho situado aproximadamente a 40 kilómetros de la meta, que no se espera que afecte la cohesión del grupo.
El momento culminante tendrá lugar en la rápida y emblemática llegada en Burdeos, donde, tras cruzar el nuevo puente Simone Veil, los ciclistas afrontarán una recta final imponente de 3 kilómetros junto al río Garona; un entorno perfecto para que sprinters como Tim Merlier, Jasper Philipsen y Biniam Girmay compitan por la victoria en la histórica Place des Quinconces.

