Este pequeño camping se ha convertido en el punto de partida ideal para descubrir la comarca de Liébana, una tierra de monasterios románicos, pueblos con encanto y una reconocida tradición ligada al orujo lebaniego
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Las vacaciones de verano no siempre implican estar en grandes complejos turísticos o playas saturadas. En Cantabria aún se encuentran pequeños alojamientos donde la naturaleza establece el ritmo y el descanso se convierte en protagonista absoluto. Son lugares diseñados para quienes desean desconectar, respirar aire puro y gozar de la montaña sin renunciar a la comodidad.
Quienes optan por este tipo de escapadas hallarán una de las mejores alternativas en el Camping Vieda, situado en el municipio de Cabezón de Liébana, a la entrada de los Picos de Europa. Este establecimiento pequeño se distingue por disponer de solo 20 parcelas, además de acogedores bungalows de madera con vistas a la montaña y una piscina al aire libre concebida para el disfrute familiar. Sus precios comienzan en 15 euros por parcela en temporada baja y 16,90 euros en temporada alta, mientras que las casas tienen tarifas que varían entre 90 y 120 euros por noche, según la época del año.
Un alojamiento para descubrir la Liébana más auténtica
La localización del camping permite explorar una de las comarcas con mayor personalidad de Cantabria. Cabezón de Liébana mantiene una fuerte tradición agrícola y ganadera, además de ser famoso por la producción del orujo lebaniego. Muy cerca se encuentra el histórico monasterio de Santa María de Piasca, uno de los principales exponentes del románico cántabro, así como el santuario de Nuestra Señora de la Luz, ubicado a 1.274 metros de altitud, y la iglesia de Luriezo, que alberga una notable estela cántabro-romana.
Entre las tradiciones más arraigadas del municipio sobresale la celebración de La Santuca, que tiene lugar cada 2 de mayo, aunque la popular procesión se realiza el 24 de abril. Ese día, la imagen de la Virgen es transportada a hombros a lo largo de los 25 kilómetros que separan Aniezo del monasterio de Santo Toribio de Liébana. Para los amantes del turismo activo, el entorno también facilita el senderismo o la ascensión a Peña Sagra, de 2.042 metros, desde donde se obtienen algunas de las mejores vistas panorámicas del valle.
Qué ver cerca del camping: los grandes atractivos de Liébana
Alojarse en esta zona brinda la oportunidad de recorrer algunos de los lugares más emblemáticos de la comarca lebaniega. El impresionante Desfiladero de La Hermida da acceso a un territorio dominado por montañas, bosques y pequeños pueblos históricos como Lebeña, con su iglesia mozárabe de Santa María, o Potes, considerada la capital de Liébana y reconocida por su casco histórico, sus puentes medievales y su tradicional mercado de los lunes.
La visita puede completarse con un recorrido por el Centro de Interpretación del Parque Nacional de los Picos de Europa, en Tama, o el monasterio de Santo Toribio de Liébana, uno de los principales sitios de peregrinación cristiana debido a que custodia uno de los mayores fragmentos de la Lignum Crucis. Todo esto convierte al Camping Vieda en un punto de partida excepcional para descubrir una de las zonas más espectaculares y tranquilas del norte de España.
Las vacaciones de verano no siempre implican estar en grandes complejos turísticos o playas saturadas. En Cantabria aún se encuentran pequeños alojamientos donde la naturaleza establece el ritmo y el descanso se convierte en protagonista absoluto. Son lugares diseñados para quienes desean desconectar, respirar aire puro y gozar de la montaña sin renunciar a la comodidad.

