Trump critica a España en dos ocasiones en 12 horas, mientras Sánchez responde centrado en fútbol y golf

Tomás Serrano Las claves

Donald Trump atacó en dos ocasiones a España en un lapso menor a 12 horas, calificándola como un «socio terrible» dentro de la OTAN y advirtiendo con restringir el comercio.

Pedro Sánchez minimizó las críticas de Trump, indicando que durante la cumbre de la OTAN en Ankara hablaron únicamente sobre fútbol y golf.

El Ejecutivo interpreta las críticas de Trump como una respuesta a la postura de Sánchez contra el conflicto en Irán y su apoyo al multilateralismo.

Asimismo, Sánchez empleó las declaraciones de Feijóo y las resoluciones del juez Peinado para fortalecer su discurso político en España.

Pedro Sánchez cuenta con tres principales adversarios que usa en diversos grados y con distintas funciones para reforzar su narrativa: Donald Trump, Alberto Núñez Feijóo y Juan Carlos Peinado.

Los tres irrumpieron este miércoles, y Moncloa aprovechó sus acciones para consolidar su posición. De hecho, tuvieron un papel destacado en la rueda de prensa de Sánchez tras la cumbre de la OTAN en Turquía.

El presidente estadounidense criticó a España en dos ocasiones en menos de doce horas, calificándola de «socio terrible«.

Por su parte, el líder del PP lanzó un debate público sobre el absentismo laboral, tema que el Gobierno utilizó para desacreditarlo.

Mientras tanto, el juez que investiga a Begoña Gómez publicó un documento que la relaciona con el exprimer ministro italiano Bettino Craxi, quien escapó de la Justicia en los años 90.

Sánchez emplea a Trump para mantener su figura como antagonista a nivel global, a Feijóo para asociarlo con recortes laborales, y a Peinado como símbolo de la supuesta persecución judicial al Gobierno.

Durante la cumbre de la OTAN en Ankara, Sánchez coincidió con el presidente estadounidense y mantuvieron un encuentro breve e informal previo a la foto oficial.

El presidente del Gobierno no se sintió aludido por las duras palabras de Trump y comentó que conversaron sobre el Mundial de fútbol que se celebra en Estados Unidos, Canadá y México, además de golf.

Trump ya había criticado a España por considerar que Sánchez no aporta lo suficiente al presupuesto de la OTAN ni ha colaborado en el conflicto con Irán. A su vez, reiteró la amenaza de imponer restricciones comerciales contra España.

Por la tarde, Trump volvió a reprochar a España brevemente: «Ha sido muy mala», sin proporcionar más detalles.

Sánchez desestimó las amenazas de Trump, apoyándose en la tesis difundida por Moncloa que sostiene que es improbable que se materialicen, que es preferible no agravar la situación, y que Trump ya ha confrontado a primeros ministros de países como Reino Unido, Italia o Alemania, entre otros.

«Calma y paciencia»

Al ser consultado sobre cómo recibía las críticas de Trump, Sánchez expresó que «con calma y paciencia, y una cierta normalidad, porque, al fin y al cabo, alejándose un poco de este tipo de declaraciones, se observa que las relaciones entre Estados Unidos y España son muy positivas en lo social, cultural, económico y político».

De hecho, la postura del Gobierno es que el disgusto de Trump con Sánchez tiene relación con que el presidente español fue el primero en oponerse al ataque a Irán y previamente al «genocidio de Gaza», posiciones que luego otros países europeos adoptaron con distinta intensidad.

Sánchez proclamó el «no a la guerra» en febrero pasado porque, según ha explicado reiteradamente, implica violar la legalidad internacional, rompe la vía multilateral y, además, no ha sido eficaz para derrocar al régimen de los ayatolás en Irán.

Esta posición contra la guerra y en confrontación con Trump aportó a Sánchez un respiro político y demoscópico hace algunos meses.

Moncloa considera que desde la perspectiva electoral es una postura ganadora con amplio respaldo ciudadano, según muestran todas las encuestas.

Por ello, el reciente ataque de Trump este miércoles fue interpretado por el Gobierno sin alarma, dado que posiciona a Sánchez como un referente del multilateralismo tanto dentro como fuera de España. En ese sentido, la cumbre de la OTAN fue un éxito para él, según el Ejecutivo.

Fuentes del Gobierno explican que incluso Santiago Abascal criticó a Trump el martes, en relación a sus ataques a la primera ministra italiana, Georgia Meloni. Señalan que, en cambio, no se ha registrado tal rechazo desde el PP de Feijóo.

Absentismo y bajas

En cuanto al líder del PP, el Gobierno aprovechó sus comentarios sobre el absentismo laboral y su propuesta para reducir la percepción de trabajadores en baja para presentarlo como un defensor de recortes sociales.

En este caso también, Moncloa celebró que Feijóo cambiara la agenda hacia un tema más favorable a Sánchez que los asuntos relacionados con la corrupción y los escándalos.

«Considero absolutamente desafortunado equiparar las bajas laborales con el cáncer. Creo que eso refleja claramente cómo se piensa sobre estos temas. Finalmente, creo que el planteamiento que se escucha desde la oposición, y también los acuerdos que se hacen con la ultraderecha en los gobiernos autonómicos, implican recortes y ponen en riesgo derechos sociales y laborales que se tardaron muchos años en conseguir», afirmó Sánchez.

Y agregó: «El Partido Popular, cada vez que ha gobernado o tuvo posibilidad de hacerlo, ha implementado numerosos recortes, en particular en los derechos laborales de muchos trabajadores y trabajadoras del país».

Otro adversario es el juez Peinado, que, según Moncloa, se emplea para sustentar la teoría sobre la supuesta persecución judicial hacia la familia de Sánchez.

El presidente del Gobierno evitó pronunciarse este miércoles sobre la decisión del juez de retirar el pasaporte a Begoña Gómez.

No obstante, el Gobierno sostiene que esa medida cautelar carece de justificación, pues resulta inexplicable que la esposa del presidente pueda fugarse de la Justicia cuando él está en ejercicio de su cargo. Además, recuerdan que Craxi, mencionado por Peinado como ejemplo, huyó para eludir la Justicia cuando llevaba más de siete años fuera del poder.

Moncloa usa estas controvertidas decisiones de Peinado como respuesta frente a otros procesos judiciales que involucran al Gobierno.

Scroll al inicio