En marzo, el presidente estadounidense ya había amenazado con imponer sanciones económicas a España después de que Moncloa denegara el uso de las bases de Rota y Morón para la campaña de bombardeos de Washington contra Irán.
Donald Trump elevó nuevamente la tensión con España al llegar a la cumbre de la OTAN en Ankara. El presidente de Estados Unidos declaró el miércoles que había ordenado al secretario del Tesoro, Scott Bessent, «suspender todo comercio» con España, calificándola como un socio «terrible» dentro de la Alianza Atlántica.
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«España es un caso perdido. Ya no deseamos mantener relaciones comerciales con España», sostuvo Trump.
Estas declaraciones se produjeron durante una rueda de prensa conjunta con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte. Trump volvió a criticar al gobierno de Pedro Sánchez por no incrementar el gasto en defensa al 5% del PIB, una exigencia que Washington ha planteado a sus aliados europeos en meses recientes.
Gobierno español mantiene «calma»
Desde el Palacio de Moncloa, allegados al presidente aseguran que estaban preparados para este escenario y afirman que enfrentan las descalificaciones del magnate con relativa «calma». El ejecutivo viajó a Ankara con un conjunto sólido de argumentos y Pedro Sánchez llevó numerosos datos para contrarrestar los ataques de Donald Trump.
A pesar de las solicitudes de Estados Unidos, España destaca que ya ha alcanzado el 2% del PIB en gasto para defensa, posicionándose en el séptimo lugar entre los 32 miembros de la OTAN, y que los análisis técnicos propios de la alianza indican que un 2.1% será suficiente para cumplir con sus compromisos.

