Las claves
El Gobierno ha empleado tres aeronaves oficiales para trasladar a Pedro Sánchez y a los ministros Robles y Albares después de la cumbre de la OTAN en Ankara.
Pedro Sánchez se desplazó en un Airbus A-310 hacia Londres para asistir a la graduación de su hija, con un coste aproximado de 18.253 euros.
Los ministros Robles y Albares regresaron a Madrid en dos Dassault Falcon 900, con un costo conjunto de 19.158 euros para ambos viajes.
La huella ambiental de estos vuelos alcanzó las 46 toneladas de CO2 para el Airbus de Sánchez y 14 toneladas en total para los Falcons de los ministros.
El Gobierno activó hasta tres aeronaves para traer de vuelta a Pedro Sánchez y a sus ministros después de la cumbre de la OTAN en Ankara.
La razón fue que el presidente debía estar presente en la graduación de su hija en Londres, motivo que justificó el uso de un Airbus A-310.
Esta aeronave tiene un coste de trayecto estimado en 18.253 euros.
Este avión, reservado para la familia real y la presidencia del Gobierno, es más grande que los Falcon y dispone de sala de reuniones, dormitorios y cocina.
Por otro lado, la esposa del presidente, Begoña Gómez, tuvo que volar en otro avión privado, dado que el juez Juan Carlos Peinado le retiró el pasaporte y el magistrado sustituto, Antonio Viejo, no le permitió acudir a la cumbre de la OTAN, aunque sí a la graduación.
Los otros dos ministros que asistieron a la cumbre —el de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, y la de Defensa, Margarita Robles— regresaron a Madrid en sendos Dassault Falcon 900.
Cada viaje ministerial tuvo un costo de 9.579 euros, sumando un total de 19.158 euros.
Para el desplazamiento de ida, los tres altos cargos también emplearon aeronaves distintas. Albares llegó primero debido a que tenía una agenda previa no oficial, mientras que la primera actividad de Robles —una recepción formal por parte de su homólogo turco— empezaba una hora más tarde.
Sánchez, en cambio, utilizó el Airbus para ser recibido por el mandatario turco, Recep Tayyip Erdoğan, y los demás líderes en la cumbre de la OTAN. En conjunto, el coste estimado de los vuelos de ida y vuelta es de 74.822 euros.
Respecto al impacto ambiental, la mayor huella de carbono corresponde al Airbus A310 de Sánchez, con emisiones de 46 toneladas de CO2, equivalente a conducir un automóvil promedio durante cuatro años.
Por el contrario, las emisiones de los Falcons de Robles y Albares suman 14 toneladas de CO2, lo que equivale a un año de conducción de un vehículo medio.

