Confrontations with Trump and Israel have turned Sánchez, among the few openly leftist figures left in a Europe increasingly influenced by right-wing groups, into a symbol for many progressives worldwide.
El primer ministro español Pedro Sánchez declaró el miércoles que las relaciones de su país con Estados Unidos son “muy positivas”, a pesar de la reciente amenaza de Donald Trump de cortar todo comercio.
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Trump ha acusado repetidamente a España de no invertir lo suficiente en defensa, calificando al país como un “socio terrible en la OTAN” durante la cumbre de la alianza en Ankara.
“España es una causa perdida. Ya no queremos hacer ningún negocio comercial con España”, afirmó Trump.
Sánchez respondió en una rueda de prensa posterior a la cumbre: “Las relaciones entre Estados Unidos y España son muy positivas en términos sociales, culturales, económicos y también políticos”.
Intentar imponer restricciones comerciales a España resultaría complejo debido a que pertenece a la Unión Europea, que permite el libre tránsito de mercancías entre sus 27 estados miembros.
No está claro qué autoridad tendría Trump para suspender el comercio con España, después de que la Corte Suprema de EE. UU. anulara su uso de poderes de emergencia para imponer aranceles arbitrarios.
Sánchez mencionó que sostuvo “una conversación informal” con Trump en Ankara sobre fútbol y que “no hubo ningún tipo de tensión”.
“Al contrario, todo fue con palabras amables y cordialidad”, aseguró.
El líder socialista enumeró también las aportaciones de España a la OTAN y a Ucrania, que incluyen la elevación del gasto en defensa al 2% del PIB, mostrando así el cumplimiento de sus compromisos.
Los enfrentamientos con Trump e Israel han convertido a Sánchez, uno de los pocos líderes abiertamente izquierdistas que quedan en una Europa dominada cada vez más por la derecha, en un referente para muchos progresistas a nivel global.
En marzo, Trump amenazó igualmente con cortar todos los vínculos comerciales con España luego de que Madrid se negara a autorizar el uso de sus bases para aviones estadounidenses destinados a atacar Irán.
Sánchez estuvo en el punto de mira de Estados Unidos durante la cumbre de la OTAN del año pasado por no adherirse al compromiso de los aliados de aumentar el gasto en defensa al cinco por ciento del PIB, una demanda expresada por Trump.
Ha calificado la guerra de Israel en Gaza como un genocidio y ha condenado la operación militar estadounidense de enero que capturó al presidente venezolano Nicolás Maduro.
Fuentes adicionales • AFP

