San Javier se establece como un lugar clave en el programa regional para la recuperación de la nacra en el Mar Menor

Responsables institucionales y representantes del sector turístico posan durante la presentación del Plan de Recuperación de la nacra en La Manga del Mar Menor. Las claves

San Javier se afianza como punto clave dentro del plan regional dedicado a la recuperación de la nacra, especie amenazada de extinción en el Mediterráneo.

El Mar Menor alberga una de las únicas dos poblaciones de nacra que permanecen en España, luego de la devastadora desaparición provocada por un parásito en 2016.

El plan de recuperación cubre 28.356 hectáreas marinas, involucrando áreas relevantes como la isla Perdiguera, la isla del Barón y las encañizadas.

La iniciativa busca equilibrar la preservación de la biodiversidad con los usos turísticos y económicos, fomentando la concienciación y la cooperación ciudadana.

La nacra constituye una especie en peligro de extinción en el Mediterráneo, y el Mar Menor representa uno de sus dos únicos refugios en España.

Es más, el término municipal de San Javier incluye áreas con poblaciones de nacra, como la isla Perdiguera, la isla del Barón, las encañizadas y la zona frente al antiguo aeropuerto.

El alcalde de San Javier, José Miguel Luengo, ha celebrado la puesta en marcha del Plan de Recuperación de la nacra común impulsado por el Gobierno regional, una medida dirigida a asegurar la conservación y supervivencia de una de las especies más representativas del Mediterráneo y del ecosistema del Mar Menor.

Luengo acompañó al consejero de Medio Ambiente, Universidades, Investigación y Mar Menor, Juan María Vázquez, durante la presentación oficial del plan, que se realizó en El Pedruchillo, en La Manga del Mar Menor.

En la ceremonia, el consejero explicó que actualmente el Mar Menor aloja una de las dos únicas poblaciones de nacra supervivientes en España, junto a la localizada en el Delta del Ebro, tras el impacto de un parásito que en 2016 eliminó casi por completo esta especie en el Mediterráneo.

Autoridades y asistentes sostienen carteles de la campaña de sensibilización sobre la nacra durante el acto celebrado en La Manga del Mar Menor.

En este marco, enfatizó la importancia ambiental y estratégica de esta área como refugio y lugar de conservación para una especie cuya protección es considerada prioritaria.

Juan María Vázquez resaltó que el Mar Menor, donde la nacra fue introducida durante la edificación de El Estacio, con el tiempo se ha transformado en un santuario natural para esta especie.

Además, destacó que el Ejecutivo autonómico asume el compromiso de brindar su máxima protección mediante un plan específico, que permita la armonización entre la conservación de la biodiversidad y los usos del entorno.

El plan cubre una extensión total de 28.356 hectáreas marinas, incluyendo tanto el Mar Menor como la franja litoral sumergida del Mediterráneo en la Región de Murcia.

Dentro de esta área se encuentran algunas zonas claves para la presencia de la especie, como la isla Perdiguera, la isla del Barón, las encañizadas y el frente al antiguo aeropuerto, que son fundamentales para el seguimiento y la recuperación de la nacra.

José Miguel Luengo valoró positivamente la inclusión de San Javier en este plan de conservación y recordó que la protección del patrimonio natural representa también una oportunidad para potenciar la imagen ambiental del municipio.

En este sentido, afirmó que, así como se celebra cada temporada la llegada y anidación de tortugas bobas en las playas mediterráneas, debe también reconocerse la importancia de tener una especie tan singular y en peligro como la nacra.

Asimismo, el alcalde destacó el trabajo de transparencia, coordinación y diálogo llevado a cabo por la Consejería con los sectores potencialmente afectados por las medidas del plan, especialmente el sector turístico.

La presentación contó con la presencia de representantes de Hostecar, Hostetur y del Consorcio La Manga, evidenciando el interés de integrar a los diversos agentes sociales y económicos en la defensa de esta especie.

Además, Luengo hizo hincapié en la necesidad de fortalecer la educación y la concienciación social sobre la nacra, para transmitir a la ciudadanía la relevancia de su conservación y el rol que cumple en el equilibrio ecológico del Mar Menor.

En su opinión, proteger el medio natural requiere también de información, sensibilización y colaboración tanto institucional como ciudadana.

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