Mads Pedersen demuestra su control en Foix y consigue una nueva victoria en el Tour de Francia tras tres años

Mads Pedersen celebra una victoria. El ciclista danés supo sacar partido a la impecable dirección del equipo Lidl-Trek y logró la victoria en una etapa donde Pogacar entregó el maillot amarillo a Traeen.

Mads Pedersen conquistó la etapa con final en Foix gracias a la excelente planificación del equipo Lidl-Trek, que compensó el revés sufrido por Skjelmose en la contrarreloj por equipos. El danés se impuso en la cuarta etapa tras una prolongada escapada en la que superó a Quinn Simmons y Raúl García Pierna.

Desde el primer kilómetro, los ataques se sucedieron con intensidad, y consolidar la escapada tomó mucho tiempo. Tras múltiples intentos, 34 ciclistas lograron abrir distancia, incluidos corredores destacados como Pedersen, Girmay, Matthews y Vauquelin.

La presencia española fue evidente desde el inicio: Pablo Castrillo, Raúl García Pierna y Nelson Oliveira representaron a Movistar, junto a Alex Molenaar y Joel Nicolau defendiendo los colores de Caja Rural.

Con Pogačar enfundado en amarillo y Vingegaard vigilando cada gesto, el pelotón permitió amarrar ventaja. Ni UAE Team Emirates aceleró el paso ni Visma reaccionó, facilitando que la renta se acercara a los siete minutos.

En Quillan, el sprint intermedio sirvió para que Girmay y Philipsen sumaran puntos en la clasificación por puntos, mientras Pedersen fortalecía sus opciones para el maillot verde.

La subida al Col de Coudons marcó un filtro decisivo. El ritmo impuesto por Jan Tratnik y Mathias Vacek fragmentó la fuga: lo que había sido un conjunto compacto dio paso a una serie de ataques y vigilancia constante.

Movistar optó por no esperar al desarrollo final. Oliveira aumentó la intensidad, Castrillo se lanzó al ataque y García Pierna respondió con firmeza. La meta estaba clara: no limitarse a acompañar.

Traeen, nuevo líder

En Montségur, Castrillo volvió a moverse, esta vez acompañado por Marco Frigo y García Pierna. A este grupo se sumó Torstein Traeen, que comenzaba a acariciar el maillot amarillo virtual.

Mientras tanto, Pedersen seguía fuerte, respaldado firmemente por Simmons y Vacek. Esa superioridad numérica condicionaba al resto de escapados: si el danés llegaba con opciones al final, sería el claro favorito para alzar la victoria.

Con 24 kilómetros para la meta, la selección era definitiva. En cabeza permanecían solo diez corredores: Debruyne, Træen, Frigo, Castrillo, García Pierna, Sean Quinn, Vauquelin, Pedersen, Simmons y Vacek.

Por detrás, el resto aceptó que la victoria quedaba fuera de alcance. Simmons y Vacek siguieron trabajando para Pedersen, Vauquelin dosificaba fuerzas y Træen mantenía su atención en el maillot amarillo, cada vez más cerca.

Con los últimos 15 kilómetros por recorrer, Foix permanecía oculta tras las curvas, aunque el desenlace se adivinaba. Pedersen se mostraba como el corredor más fuerte y quien mejor supo manejar la confusión final.

Esperó el momento justo para lanzar un demarraje seco e imparable, que le devolvió a la cima del Tour de Francia tras tres años. Los intentos finales de Castrillo y Frigo no lograron romper el impecable control del Lidl-Trek, que gestionó los últimos movimientos con absoluta calma.

Raúl García Pierna, brillante en los tramos finales, obtuvo una valiosa tercera plaza en una etapa que prometía incertidumbre y demostró que este Tour sigue muy competido, no solo por las altas temperaturas.

Scroll al inicio