Las claves
Se prevé que el nuevo Gobierno andaluz se haga público entre el jueves y viernes de esta semana, con la toma de posesión programada para el viernes.
Entre los nombres que destacan para ocupar cargos clave en el ejecutivo de Juanma Moreno están Ana Mestre y Antonio Repullo.
La estructura del gobierno incluirá tres vicepresidencias y 13 consejerías, donde 12 corresponderán al PP y una a Vox, que gestionará Turismo, Justicia, Desregulación y Administración Local.
No se esperan modificaciones importantes con respecto al mandato anterior, aunque podría añadirse una consejería dedicada a la Inteligencia Artificial.
Más allá de la ausencia de Vox en el acto institucional en honor a Blas Infante, en los pasillos del Parlamento andaluz el tema dominante era la composición del nuevo Gobierno de coalición andaluz.
Desde el equipo de Juanma Moreno y el propio presidente se afirma que lo más probable es que los consejeros que formarán parte del Consejo de Gobierno se comuniquen al final de esta semana.
«Entre el jueves y el viernes«, indicaron. Más específicamente, el jueves para que el viernes pueda efectuarse la toma de posesión, realizar la foto oficial en San Telmo y celebrar la primera reunión del Consejo de Gobierno.
Mientras tanto, sólo hay especulaciones y nuevos nombres que ganan fuerza.
Esto se debe en gran parte a que, según quienes han sido consejeros en estos siete años, el secretismo es muy alto. «El presidente convoca diez minutos antes de anunciar los nombramientos«.
Entre estos nombres destacan con fuerza Ana Mestre, vicepresidenta del Parlamento, y Jesús Aguirre, cuyo cargo será ocupado por algún representante de Vox tras el pacto firmado hace unos días entre ambos partidos.
No obstante, no hay indicios que impidan que Mestre asuma otro rol relevante dentro del Gobierno de Juanma Moreno. Podría desempeñar un puesto destacado, un órgano de procedencia parlamentaria o responsabilidades en su provincia, Cádiz, donde ya ejerció como delegada del Gobierno de la Junta.
Otro nombre que surge frecuentemente en diversas conversaciones informales dentro del Parlamento es el de Antonio Repullo, actual secretario general del PP, conocido por modernizar internamente el partido y conducir a una victoria contundente en las recientes elecciones municipales.
De acuerdo con los estatutos del partido, el secretario general no puede simultanear su posición con un cargo en el Gobierno. Sin embargo, se baraja que Repullo deje su papel para asumir alguna consejería, mientras que la coordinación del partido quedaría en manos del actual coordinador general, Ignacio Romaní.
Tres vicepresidencias y 13 consejerías
La semana pasada, el presidente comunicó que el nuevo Ejecutivo estará compuesto por tres vicepresidencias y 13 consejerías, distribuidas entre 12 para el PP y una para Vox, manteniendo el esquema actual.
El único que ya conoce su función es el candidato de Abascal en Andalucía, Manuel Gavira, quien ocupará la vicepresidencia de la Junta y la consejería de Turismo, Justicia, Desregulación y Administración Local, un cargo similar al que en su momento desempeñó Juan Marín (Cs).
Por ende, se prevén las salidas de Arturo Bernal y José Antonio Nieto, dado que su puesto anterior será asumido por el nuevo socio. No obstante, Bernal ha declarado públicamente su intención de continuar en el Gobierno, aunque con otras responsabilidades.
Tampoco ha habido confirmaciones sobre quiénes seguirán liderando sus departamentos, algunos con más de siete años y medio en el cargo.
Este es el caso de Patricia del Pozo, quien tras un periodo en Educación volvió a Cultura, o de Rocío Blanco, inicialmente propuesta por Ciudadanos para dirigir Empleo y que luego se incorporó al segundo ejecutivo de Moreno.
Quizá también se reorganicen las carteras, más allá de las habituales como Sanidad, Hacienda, Cultura, Industria o Agricultura, puesto que durante la campaña el presidente adelantó la creación de un nuevo departamento dedicado a la Inteligencia Artificial.
En cualquier caso, Moreno no suele favorecer grandes cambios y ha garantizado que no habrá modificaciones excesivas, manteniendo el modelo de la última legislatura. El presidente suele manejar estos nombramientos con discreción y todo indica que esta ocasión será similar.

