Pedro Martínez, artífice del éxito histórico de Valencia Basket, se une al Real Madrid de baloncesto

Pedro Martínez, durante un partido del Valencia Basket. Tras la destitución de Scariolo, el club blanco comunicó la contratación de su nuevo entrenador para los próximos tres años.

El preparador catalán supone un coste de un millón de euros correspondiente a su cláusula.

Más información: El Real Madrid oficializa la destitución de Sergio Scariolo tras cerrar una temporada sin títulos por primera vez en 15 años

Con 65 años recién cumplidos y tras firmar una temporada histórica, Pedro Martínez pone fin a la etapa más brillante de su trayectoria en el Valencia Basket para iniciar un reto mayor: asumir la dirección del Real Madrid.

El club madrileño, tras abonar el millón de euros correspondiente a la cláusula de rescisión, oficializó su incorporación por un contrato de tres campañas, con una remuneración anual neta de 1,2 millones.

Esta operación cerró la salida de Sergio Scariolo, a quien el equipo notificó la rescisión y compensó con aproximadamente cinco millones de euros.

La gestión estuvo en manos de Juan Carlos Sánchez y Alberto Herreros, responsables nuevamente del baloncesto en Madrid, que se reunieron días atrás con Martínez en Barcelona para presentarle la propuesta.

El entrenador ya había tomado la decisión. Aunque el Valencia Basket intentó retenerlo igualando las condiciones económicas, según el propio club valenciano, Martínez manifestó que el cambio le brindaba mayores posibilidades de conquistar la Euroliga, el único gran título que aún no ha logrado.

Quizá no sea el destino más obvio para alguien que apenas una semana antes había levantado el trofeo de la Liga Endesa ante miles de seguidores en el Roig Arena. No obstante, resulta coherente con la carrera de un técnico que siempre ha aspirado a crecer desde proyectos modestos hacia objetivos mayores.

«Somos un gran club, contamos con una gran instalación y un mecenas que lo hace posible. Habrá cambios y algunos jugadores saldrán, pero lo primordial es mantener una filosofía, permanecer unidos y confiar en nuestro trabajo», afirmó durante la celebración. Pocos días más tarde, él mismo formaba parte de esos cambios.

Pedro Martínez, en un partido del Valencia Basket

Pedro Martínez, en un partido del Valencia Basket Europa Press

La campaña 2025/26 del Valencia Basket bajo su mando merece una mención especial. El conjunto taronja se hizo con la Supercopa de España, concluyó en segunda posición la fase regular de la Euroliga con un récord de 25-13 —mejor marca histórica del club en el torneo—, alcanzó la Final Four europea y cerró una temporada sobresaliente al conquistar la Liga Endesa por segunda vez en su historia, con una victoria de 108-84 ante el Barcelona en el Palau Blaugrana que cerró la serie 3-1.

La Euroliga lo reconoció con el Trofeo Alexander Gomelsky al mejor entrenador del curso, una distinción otorgada por voto de los propios técnicos del torneo. En su caso, fue pionero al ganar ambos premios al mejor entrenador tanto de la Euroliga como de la EuroCup.

Su mérito destaca aún más al analizar su trayectoria. Pedro Martínez (Barcelona, 1961) está en los banquillos de élite desde el 10 de marzo de 1990, cuando con 28 años tomó el mando de urgencia en el primer equipo del Joventut y, en tres semanas, se alzó con la Copa Korac frente al Scavolini Pesaro dirigido por un joven Sergio Scariolo. Paradójicamente, debutó ganando y ahora sucederá a aquel rival histórico en el Madrid.

Desde entonces ha dirigido a más de doce clubes, con etapas en Gran Canaria, Manresa, Baskonia y dos periodos en el Valencia Basket: el primero, entre 2015 y 2017, le otorgó el primer título de liga en la historia taronja; el segundo, iniciado en 2024, sumó una Supercopa, una segunda Liga y el mejor ciclo europeo del club.

Al momento de su salida, suma 1.103 partidos dirigidos en la Liga Endesa, a solo nueve de superar el récord de encuentros en la competición, actualmente en manos de Aíto García Reneses.

Los desafíos de Pedro Martínez

La llegada al Madrid implica más que un currículo. Trae un estilo de juego distintivo, audaz y de alta velocidad ofensiva —el Valencia promedió 90,9 puntos por partido en la Euroliga esta temporada— y una filosofía de gestión basada en la comunicación clara junto con la exigencia sin estridencias.

Los retos son considerables. El Real Madrid lleva varias temporadas compitiendo por la Euroliga sin conseguirla desde 2023, y perdió la Liga Endesa esta campaña contra el propio equipo de Martínez.

Además, el club debe renovar una plantilla con dudas en posiciones clave: la continuidad de Sergio Llull como capitán histórico, la necesidad de reforzar el perímetro y la expectativa de que el nuevo entrenador incorpore jugadores de su confianza, entre ellos el ala-pívot Jaime Pradilla, que también apunta a fichar por el Movistar Arena.

Martínez tiene claro el desafío que afronta. Lo había declarado desde el otro lado antes de incorporarse: «El Real Madrid tiene la obligación de ganar y nosotros, la ilusión». Ahora la responsabilidad recae también sobre él.

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