Tres piscinas naturales alimentadas por el río Lozoya, senderos en medio de bosques y un monasterio con más de seis siglos de antigüedad hacen de este lugar uno de los destinos más atractivos para escapar del calor en la Comunidad de Madrid
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Parece un lago, pero es la piscina natural más extensa de España y abrirá sus puertas este mes de junio: tiene 4.500 m² y está rodeada por un extenso pinar
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Una «playa» que recuerda al Mediterráneo y se encuentra en Madrid: agua salada, 3.000 m² y un tobogán acuático grande
Tres piscinas naturales con aguas transparentes, un río que baja desde Peñalara y un monasterio con más de seis siglos de historia hacen de este lugar en la Sierra de Guadarrama una de las escapadas más recomendadas para huir del calor. National Geographic lo señala como uno de los destinos imprescindibles del verano en Madrid.
A poco más de una hora desde Madrid, el paisaje se transforma por completo. El agua del deshielo, los bosques y las montañas reemplazan al asfalto en un valle donde se encuentra la primera cartuja de Castilla, un monasterio fundado por Enrique II de Castilla a fines del siglo XIV que durante siglos influyó en la vida de toda la región.
Un baño entre montañas a orillas del río Lozoya
La principal atracción de Las Presillas son sus tres piscinas naturales, creadas mediante pequeñas presas en el cauce del río Lozoya. El agua, proveniente del deshielo de Peñalara, conserva una temperatura fresca incluso en los días más calurosos del verano. Rodeadas de amplias praderas y con las montañas de la Sierra de Guadarrama al fondo, han pasado a ser uno de los lugares de baño al aire libre más concurridos de la Comunidad de Madrid.
La zona recreativa cuenta con grandes áreas de césped para descansar o hacer un picnic y dispone de baño autorizado durante la temporada de verano. La entrada es gratuita para los visitantes, aunque el acceso al aparcamiento tiene un costo de 9 euros para coches, 4 euros para motos y 30 euros para autobuses. El estacionamiento está abierto entre las 10:00 y las 21:00 horas.
Monasterio de Santa María de El Paular, fundado a fines del siglo XIV por orden de Enrique II de Castilla y reconocido como la primera cartuja de Castilla. Declarado monumento histórico desde el siglo XIX, destaca por su combinación de arquitectura gótico-mudéjar, renacentista y barroca, además de albergar un valioso patrimonio artístico. Tras la desamortización de Mendizábal, los cartujos abandonaron el monasterio y, desde 1954, una comunidad benedictina mantiene la vida religiosa del complejo.
Frente al monasterio se localiza el histórico Puente del Perdón, punto de partida de varios paseos por el valle. Uno de ellos lleva al conocido Bosque Finlandés, y otro sigue el antiguo Camino del Papel, ligado al molino donde se fabricaron las hojas que sirvieron para imprimir la primera edición de El Quijote. De este modo, la visita combina un baño en plena naturaleza con el recorrido por algunos de los lugares históricos más destacados de la Sierra de Guadarrama.
Cómo llegar a este paraje de la Sierra de Guadarrama
Las piscinas naturales se sitúan en las afueras de Rascafría, junto a la carretera M-604. Desde Madrid es posible acceder en coche por la A-6 y la M-601 hasta conectar con la SG-615 y la M-604. Quienes opten por el transporte público pueden utilizar la línea interurbana 194, que sale desde Plaza de Castilla. Desde el lugar recuerdan la importancia de cuidar las instalaciones, usar las papeleras y mantener el entorno limpio para ayudar a conservar este espacio natural.
Lejos del ruido de la ciudad, Las Presillas se han consolidado como una de las escapadas veraniegas más valoradas de la Comunidad de Madrid. Sus piscinas naturales, el paisaje del valle del Lozoya y la proximidad al Monasterio de El Paular hacen que este enclave sea uno de los destinos preferidos para disfrutar la Sierra de Guadarrama en los meses de calor.
Tres piscinas naturales con aguas transparentes, un río que baja desde Peñalara y un monasterio con más de seis siglos de historia hacen de este lugar en la Sierra de Guadarrama una de las escapadas más recomendadas para huir del calor. National Geographic lo señala como uno de los destinos imprescindibles del verano en Madrid.

