Su pago mensual ronda los 589 euros, casi 200 euros menos que la cuota hipotecaria promedio que afrontan muchos hogares por su vivienda habitual

Adquirir una segunda residencia en España es una operación accesible para un perfil muy específico. El comprador típico que solicita una hipoteca para este propósito
Este porcentaje equivale a aproximadamente 589 euros al mes, según el cálculo basado en los datos de la empresa. La cifra está por debajo de la cuota hipotecaria media del mercado general, que en 2025 fue de 769 euros mensuales
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La comparación no es exacta, ya que pone en relación solicitudes de financiación para segunda residencia con el conjunto del mercado hipotecario. Sin embargo, sirve para definir el perfil de estos compradores: cuentan con una renta elevada, capacidad para asumir pagos adicionales y un ahorro previo que no está al alcance de la mayoría de los hogares españoles que intentan adquirir su primera vivienda.
Cuánto dinero se necesita para comprar una segunda residencia
La vivienda promedio para la que se pide financiación cuenta con un valor de 177.731 euros, mientras que el préstamo medio alcanza los 128.971 euros, según Gibobs.com. Esto significa que el comprador de segunda residencia debe aportar un pago inicial de 48.760 euros.
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En la práctica, el monto necesario suele ser mayor. Si se incluyen impuestos y gastos de notaría, registro, gestoría y otros costos habituales, la suma previa a la firma puede acercarse a los 65.000 o 70.000 euros, aunque varía según la comunidad autónoma y las condiciones específicas de cada compra. Este desembolso inicial también confirma el perfil de alta renta que predomina en este segmento de mercado.
Lo que le costó comprar una casa en Madrid a la generación X y lo que pagan los ‘millennials’ o los Z: el precio de la vivienda crece hasta un 46% en una década.
Características del comprador típico de segunda vivienda en España
El solicitante promedio tiene 42,7 años. Por grupos etarios, la franja de 35 a 45 años concentra el 43% de las solicitudes, seguida por la de 45 a 55 años con el 30%. Los menores de 35 años representan solo el 16%, lo que indica que la adquisición de segunda residencia se da en etapas de mayor estabilidad económica.
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El perfil también presenta predominancia masculina: el 65% de las solicitudes fueron hechas por hombres, frente al 28% por mujeres y un 7% que se identificó con otro género, según los datos de Gibobs.com.
Diferencias con quienes aspiran a la primera vivienda
El contraste entre quienes pueden permitirse una segunda casa y quienes tratan de pagar la primera se entiende mejor con otros datos del sector inmobiliario: según Idealista, comprar una vivienda en el primer trimestre de 2026 requería destinar el 25% de los ingresos netos de una familia promedio, sin considerar el ahorro previo necesario para financiarla.
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La situación del mercado hipotecario tampoco facilita el acceso a la población general. El INE indicó en abril de 2026 que el importe medio de las hipotecas para vivienda fue de 173.331 euros, con un tipo de interés promedio del 2,90%. En este contexto, adquirir una casa depende cada vez más del ahorro acumulado o del apoyo familiar y menos del salario mensual.
El esfuerzo que hacen los compradores de segunda residencia para cubrir la cuota mensual refleja su posición económica inicial, muy diferente de la de quienes luchan por su primera vivienda. Para ellos, la segunda residencia no es solo un espacio para el hogar, sino un medio para aumentar su patrimonio.
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Localización de las segundas residencias
La mayoría de estas compras se destina a vivienda usada. El 92% de las hipotecas para segunda residencia gestionadas por Gibobs.com corresponden a inmuebles de segunda mano, frente al 8% que son de obra nueva. La empresa atribuye esto a la escasez de promociones nuevas en las áreas más demandadas y al precio relativamente inferior de estas viviendas.
El mapa de solicitudes también indica la orientación del mercado. La Comunidad Valenciana concentra el 23% de las operaciones, seguida por Andalucía con el 20% y Cataluña con el 12%, sumando entre las tres más de la mitad de las transacciones analizadas. Detrás se encuentran Castilla y León con el 7%, y Castilla-La Mancha, Madrid y Murcia con el 6% cada una.
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Esta distribución confirma que la segunda residencia se ubica principalmente en zonas costeras o con alto atractivo residencial, pero también en regiones del interior donde los precios resultan más convenientes para este perfil.
Este tipo de operaciones está lejos de quienes buscan resolver una necesidad habitacional inmediata. Aquí la compra se realiza desde una situación económica ya consolidada, con capacidad para elegir ubicación, aportar un ahorro previo y afrontar otra cuota hipotecaria.
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