Las claves
Lara Hernández renuncia a todos sus cargos en Sumar después de que se archivara su expediente por acoso laboral y se retiraran las denuncias en su contra.
La dimisión de Hernández profundiza la crisis interna del movimiento Sumar y abre el camino a Verónica Martínez Barbero y Rosa Martínez para asumir su liderazgo.
El cambio en la dirección se formalizará en la Asamblea del 11 de julio, en medio de un ambiente de incertidumbre y dudas sobre el destino del partido.
Sumar y sus aliados posponen la presentación de su nueva marca y estrategia electoral hacia 2027, mientras Izquierda Unida estudia su futuro tras la superación por parte de Adelante Andalucía.
Hasta última hora del martes —fecha límite para inscribir las candidaturas a la Asamblea del Movimiento Sumar—, el entorno cercano a Lara Hernández evitaba aclarar su decisión definitiva.
Finalmente, el miércoles se cerró con un rotundo rechazo: Hernández no solo descartó presentarse a la reelección, sino que, a poco más de diez días del encuentro, dimitió de todos sus cargos orgánicos y renunció a su militancia.
Esta contundente renuncia llegó justo después de que se cerrara su expediente interno, tras la retirada de las seis denuncias por presunto acoso laboral que pesaban en su contra.
Para la excoordinadora, todo el procedimiento se basó en un entramado de «mentiras, calumnias e injurias» que considera completamente desmentidas.
Frente al desgaste provocado por estas acusaciones, Hernández decidió abandonar; además, se sintió acorralada al observar cómo varios diputados originalmente partidarios suyos se alineaban con la facción opuesta.
Al parecer, Hernández retomará su puesto como profesora de Educación Secundaria.
Así, la portavoz parlamentaria de Sumar en el Congreso, Verónica Martínez Barbero, junto con la secretaria de Estado de Derechos Sociales, Rosa Martínez, quedan libres para asumir el liderazgo bicéfalo orgánico del movimiento fundado por Yolanda Díaz.
Dado que no hay listas rivales, esta dupla será la única propuesta presentada en la Asamblea del 11 de julio.
No obstante, el relevo se llevará a cabo en un contexto de inestabilidad y con la incertidumbre sobre si la nueva dirección tendrá un recorrido mayor que el de Lara Hernández, quien ocupó el cargo durante un año.
Esta solución consensuada detiene, al menos por ahora, un posible conflicto interno entre las dos sucesoras de Díaz, una referente para el grupo parlamentario y otra para el poder orgánico.
Martínez Barbero es inspectora de Trabajo y exalta cargo en el ministerio de Díaz, mientras que Rosa Martínez es colaboradora cercana de Pablo Bustinduy y antigua militante de Equo, donde desempeñó el cargo de número dos, la misma posición que asumirá ahora.
Este cambio orgánico impacta en Movimiento Sumar, que nació con la intención de liderar la izquierda pero que se ha visto debilitado por disputas internas y abandonos.
Actualmente, la formación intenta reorganizarse dentro de un grupo parlamentario plurinacional que busca renovarse bajo una marca inédita en la mira de las elecciones generales de 2027.
Junto a las dudas sobre si el candidato a las elecciones de la plataforma será el líder de CCOO, Unai Sordo, el otro enigma principal es el nombre que adoptará la coalición.
Aunque las reuniones iniciales de la alianza se denominaron bajo la consigna «Un paso al frente», todo indica que esta denominación será descartada.
«El nuevo nombre ya está definido», afirman fuentes de uno de los partidos integrantes.
A pesar de que el plan original contemplaba revelar la identidad durante el verano, la crisis en Movimiento Sumar ha obligado a sus socios (Izquierda Unida, Catalunya en Comú y Más Madrid) a retrasar el anuncio hasta el inicio del próximo curso político.
Más allá de este conflicto, el espacio a la izquierda del PSOE tiene otro encuentro importante este sábado con la reunión de la coordinadora federal de Izquierda Unida.
Presidida por su coordinador federal, Antonio Maíllo, la máxima instancia de la formación analizará la situación política compleja y establecerá la estrategia para los meses venideros.
Este será el primer encuentro significativo tras los resultados discretos de las elecciones andaluzas, donde la marca de IU perdió terreno frente a Adelante Andalucía.
El partido que lidera José Ignacio García ya ha rechazado integrarse tanto en el sucesor futuro de Sumar como en la gran coalición de izquierdas nacionalistas propuesta por Gabriel Rufián; su gran desafío estratégico próximo será lograr representación directa en el Congreso de los Diputados.

