Casi un tercio de los europeos anticipa una disminución en su nivel de vida, según encuesta

Inflation, rising prices and the cost of living are the top concerns for Europeans

Según el nuevo Eurobarómetro, el aumento de precios y el coste de vida son las principales preocupaciones en casi todos los países de la UE. En Francia y Austria, el pesimismo podría estar vinculado a una percepción negativa de la Unión Europea.

A medida que la preocupación por la subida de precios crece entre los europeos, una gran parte considera que su nivel de vida se deteriorará en el futuro.

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Casi un tercio de los ciudadanos (29 por ciento) anticipa que su nivel de vida personal disminuirá en los próximos cinco años, mientras que solo el 18 por ciento confía en que mejorará, según una encuesta del Eurobarómetro publicada hoy.

Esta investigación, que recogió opiniones de más de 26,000 personas en toda la UE, revela notables diferencias generacionales en el pesimismo: el 34 por ciento de los mayores de 55 años sienten ansiedad económica, frente a solo el 17 por ciento de los jóvenes con la misma opinión.

Las expectativas también varían de forma considerable entre países. Los estados occidentales presentan generalmente un porcentaje mayor de respuestas negativas, encabezados por Francia, donde un 44 por ciento de encuestados prevé un empeoramiento de su situación.

Portugal, Alemania y Austria registran resultados similares, mientras que las perspectivas son más optimistas en países nórdicos, así como en Europa Central y del Este. En Polonia, solo un 9 por ciento espera que su situación se deteriore, y Hungría presenta el nivel más bajo de pesimismo económico del bloque, con apenas un 8 por ciento.

El problema europeo

En algunos estados, una visión pesimista podría estar asociada a una percepción negativa de la Unión Europea, según un funcionario del Parlamento Europeo familiarizado con el tema.

A pesar de que la imagen global de la UE continúa siendo positiva para el 50 por ciento de los ciudadanos y negativa para el 17 por ciento, la diferencia es menor en países como Francia, Austria, Grecia y Chequia.

Los ciudadanos franceses y austriacos también figuran entre los más escépticos respecto a los beneficios de la membresía de su país en la UE. Solo el 62 por ciento de encuestados en ambos países considera que el balance general ha sido favorable, el nivel más bajo en Europa tras Bulgaria (57 por ciento).

“Existen múltiples factores a considerar, pero la incertidumbre económica y la inflación podrían influir en la percepción sobre la UE”, declaró el funcionario al ser consultado sobre si la pérdida del poder adquisitivo contribuye al auge de partidos euroescépticos como National Rally o el Partido de la Libertad austríaco.

La visión negativa sobre el futuro se acompaña de una creciente preocupación por la “inflación, el aumento de precios y el coste de vida”, que figuran como las principales cuestiones que los ciudadanos desean que el Parlamento Europeo aborde.

Este es el problema principal para el 47 por ciento de los ciudadanos de la UE, 6 puntos porcentuales más que en la encuesta anterior, donde ya ocupaba el primer lugar, seguido por la “economía y creación de empleo” y la “seguridad y defensa de la UE”.

Casi un tercio de los encuestados (27 por ciento) afirma que su calidad de vida ha empeorado en los últimos 12 meses, mientras que un 11 por ciento considera que ha mejorado y el 62 por ciento manifiesta que se ha mantenido estable.

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