Abascal solicita a los dirigentes autonómicos respeto hacia el PP y firmeza para abandonar gobiernos en caso de detectar irregularidades

Tilda al presidente del Gobierno como «una persona peligrosa y desequilibrada» durante un encuentro con sus filas, donde los cargos gubernamentales adquieren protagonismo.

Santiago Abascal durante el acto público celebrado hoy tras la asamblea general ordinaria de VOX

«Ha llegado la hora de la verdad». Santiago Abascal se ha dirigido este sábado, por primera vez ante el público, a sus cuatro líderes autonómicos que han lidiado con procesos electorales en los últimos meses y que han concretado —o están cerrando— acuerdos de legislatura con el PP. Lo ha hecho para que tomen conciencia de que ahora «todas las miradas» estarán puestas en ellos, pues representan la nueva etapa que enfrenta el partido, «probablemente la más crucial y compleja»: la de «gobernar».

Abascal se ha dirigido a Óscar Fernández (vicepresidente de Extremadura), Alejandro Nolasco (de Aragón), Carlos Pollán (de Castilla y León), junto con Manuel Gavira, quien actualmente negocia con el PP andaluz, en su discurso de fin de curso. Los tenía delante, ocupando las primeras filas del auditorio donde Vox celebró este sábado el acto posterior a su Asamblea General. Haciéndolos protagonistas, Abascal quiso enviarles varios mensajes cargados de significado.

El primero, en tono conciliador hacia el PP, fue: «Os pido que respetemos a nuestros socios de gobierno, del mismo modo que exigimos que ellos nos respeten». Esta declaración refleja la nueva fase que Vox afronta también en relación con los populares, tras meses de conflictos constantes que ahora parecen haberse suavizado gracias al consenso logrado en tres comunidades autónomas, a la espera de Andalucía.

Sin embargo, como contrapunto a ese mensaje, Abascal apeló a sus miembros a que «respeten» sus «principios» y los acuerdos suscritos, «para asegurarnos de que se cumplan estrictamente, sin ningún engaño ni demora». Y si algo no se desarrolla conforme al plan, el líder de Vox quiere evitar que surjan dudas en sus filas: «Os pido valentía para que, si llega el momento, y no lo deseamos, estemos preparados para abandonar los gobiernos, tal como hicimos en el pasado».

Si el partido hizo una bandera de su retirada de los gobiernos autonómicos de coalición en julio de 2024, presentándola como prueba de que no buscan simplemente «sillones», ahora Abascal no quiere abandonar esa postura. «Llegaremos hasta donde nos permitan con la fortaleza que nos han brindado, pero si volvemos a encontrar obstáculos y trampas, debemos estar dispuestos a actuar en consecuencia», insistió el dirigente, lanzando también un mensaje a sus votantes: «Siempre preferimos defender nuestros principios antes que ejercer un poder inútil».

A pesar de esta advertencia, que de alguna forma también iba dirigida a las filas populares, Abascal defendió la utilidad de pactar con el PP. Aunque lamentó no contar con la mayoría que «desearían», el líder de Vox convocó a sus miembros a aceptar que lo que toca es «negociar» y «usar más el bisturí que la motosierra», en una metáfora sobre su propósito de reducir el gasto público y simplificar la regulación. «Llegará el momento. El bisturí también puede lograr grandes cosas», afirmó Abascal, exhortando a su equipo a ser conscientes «de cuál es [su] fuerza» en todos los aspectos: para reivindicar el cumplimiento de lo acordado y para conformarse con los pactos alcanzados.

Santiago Abascal saluda a Ignacio Garriga, secretario general de Vox

Califica a Sánchez de «peligroso e inestable»

Los acuerdos firmados con el PP para cogobernar en las comunidades autónomas han sido uno de los temas centrales del evento, pues, según palabras del número dos de Vox, Ignacio Garriga, esta jornada era para «presumir» de lo alcanzado en el ciclo electoral. Sin embargo, rodeado de su equipo, Abascal no dejó pasar la oportunidad de criticar al presidente del Gobierno, empleando fuertes descalificaciones y acusaciones. «España está hoy dirigida por un desequilibrado que está al mando», afirmó, acusando a Pedro Sánchez de «desear cualquier catástrofe […] con tal de que no se hable de su corrupta gestión».

Abascal aseguró que el país está en manos «de una persona al volante que planea y ejecuta continuamente un asalto al Estado de Derecho». En línea con el discurso reciente dentro de Vox —que incluso sugiere la posibilidad de una «alteración» del censo electoral—, su líder afirmó que «no será sencillo derrocar a este Gobierno a pesar de la corrupción, porque el peligroso desequilibrado al mando está dispuesto a todo».

En clave interna

Antes del acto público en Madrid, Vox celebró telemáticamente su Asamblea General, integrada por afiliados al día en el pago de sus cuotas. Con un respaldo del 98,2% de los votos —aunque no se conocen los datos de participación— ratificaron las cuentas del partido correspondientes al ejercicio 2025 y escucharon los informes de gestión presentados por el tesorero, Pablo Sáez, y la Secretaría General, dirigida por Garriga y su número dos, Montserrat Lluis.

Esta Asamblea, que se convoca anualmente, estuvo marcada por ausencias: por primera vez no pudo asistir quien fuera secretario general de Vox, Javier Ortega Smith, expulsado definitivamente del partido en abril. No hubo referencias públicas a la crisis interna que el partido atravesó en los últimos meses, aunque Abascal sí realizó un reconocimiento a Garriga que, leído entre líneas, podría incluir un mensaje implícito para algunos críticos.

El líder del partido agradeció la labor de su número dos y la elogió: «Esto me permite apartarme un poco de tareas organizativas, algo que no había podido hacer nunca desde que dirijo la Presidencia de Vox», comentó Abascal. Garriga, al frente de la Secretaría General, sucedió a Ortega Smith y, previamente, a Iván Espinosa de los Monteros.

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