Las claves
Miguel Tellado, secretario general del PP, señala que tras la imputación de Belén Gualda, presidenta de la SEPI, el PSOE cuenta ahora con tantos imputados como diputados.
El juez Santiago Pedraz ha sumado 25 nuevos imputados al caso SEPI, todos vinculados a contratos de la trama Leire y al rescate de Tubos Reunidos.
El PP ha diseñado un «mapa de la corrupción del PSOE» que, según su cálculo, incluye 121 personas imputadas en cerca de veinte causas judiciales.
Tellado aprovecha el avance de las pesquisas para reforzar la idea de una presunta red delictiva en torno al PSOE, calificándolo de «mafia sanchista».
Miguel Tellado no pasó por alto la resolución de la Audiencia Nacional que incorpora 25 nuevos imputados en el caso SEPI, incluida la actual presidenta de la entidad. El secretario general del PP afirmó a los pocos minutos, este lunes, que «hoy el PSOE tiene tantos imputados como diputados».
La ironía del PP se convierte así en un lema político tras esta nueva tanda de imputaciones, relacionadas con los contratos de la llamada trama Leire y el rescate de Tubos Reunidos.
La figura investigada más destacada es Belén Gualda, máxima responsable de SEPI, a quien el juez Santiago Pedraz coloca en el centro de los presuntos amaños que habrían favorecido a la siderúrgica.
Tellado conectó esta actuación judicial con la ofensiva que el PP viene desarrollando desde hace semanas. El partido ya había difundido un «mapa de la corrupción del PSOE» con más de cien nombres, y ahora ajusta la cifra para coincidir con los 121 diputados del PSOE en el Congreso.
Según la narrativa promovida por Génova, el «Gobierno de P.S.» contabiliza ya «121 personas imputadas en casi veinte causas de corrupción». Tellado enfatiza que este número equipara al peso parlamentario del PSOE y lo muestra como evidencia de que el poder ejecutivo y judicial coinciden en la misma imagen del sanchismo.
En realidad, la cifra que manejan los populares es aún superior. En sus informes internos elevan a 122 los investigados al ampliar el espectro a otras causas en curso, incluyendo, por ejemplo, al ex fiscal general, Álvaro García Ortiz, y a diversos cargos periféricos.
La primera ofensiva, resumida en la dirección del PP con el «sí que son una mafia», ya sentó las bases del actual planteamiento. El mapa cruzaba casos y nombres para trazar una supuesta red criminal vinculada a Sánchez, a Ferraz y a varios organismos públicos bajo el paraguas de la SEPI.
En ese listado inicial figuraban la exmilitante socialista Leire Díez, el ex presidente de la SEPI Vicente Fernández, el empresario Antxon Alonso y otros imputados por supuestas comisiones vinculadas a rescates públicos.
También se incluían ya causas que afectan a Begoña Gómez y al entorno de Ferraz, como Santos Cerdán, imputado que llegó a prisión preventiva, y José Luis Ábalos, condenado a 24 años de cárcel, para sostener la idea de un “sistema” en lugar de episodios aislados.
«De 20 en 20»
Desde entonces, el PP actualiza los datos de su cuadro conforme avanzan las investigaciones judiciales.
La imputación de Gertrudis Alcázar, secretaria de José Luis Rodríguez Zapatero, y de dos hijas del expresidente hace dos semanas, permitió a Tellado aumentar sustancialmente la lista de vinculados simbólicamente al socialismo histórico.
Génova despliega ahora una secuencia en la que los investigados «crecen de 20 en 20», acompañando a las comisiones de investigación en el Senado, que ya han citado a Sánchez, a Zapatero y, este lunes, a la asistente del expresidente.
En sus intervenciones, Tellado enlaza cada avance procesal con momentos de alto valor simbólico.
Recuerda la «omertá» de la secretaria de Zapatero en la comisión del Senado, el silencio como «ley del clan» y las bolsas con 90.000 euros supuestamente entregadas en Ferraz por la empresaria Carmen Pano, quien declaró este lunes ante el juez.
En este contexto, el líder popular se refiere abiertamente a la «mafia sanchista» y a un «comité criminal» en alusión al último comité federal del PSOE.
La metáfora de la organización mafiosa apareció ya en la ofensiva anterior y ahora se refuerza con imágenes de rebaños que aceptan «sin protestar» la corrupción de su líder.
Tellado culmina su discurso con un llamado a los aliados de Sánchez y a su supuesta «complicidad silenciosa». La conclusión se mantiene constante: la única solución, insiste, es un «Gobierno nuevo y decente que limpie esta basura cuanto antes».

