Zapatero insistió en que los hermanos Amaro Chacón y el responsable de Turismo de la ONU le acompañaran en el viaje a Bolivia.

El ex presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero viajó a Bolivia entre el 14 y 17 de septiembre de 2024, acompañado por los hermanos Amaro Chacón y el secretario general de la Organización Mundial del Turismo, Zurab Pololikashvili, con el propósito de ejercer su influencia internacional en beneficio del grupo empresarial peruano Gloria.
Según el último informe presentado por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (Udef) al juez instructor del caso Plus Ultra, el magistrado de la Audiencia Nacional José Luis Calama, esta «comitiva» aparentemente no estaría vinculada al tráfico de influencias realizado para el Grupo Gloria, por el cual Zapatero percibió 200.000 euros.
Los hermanos Amaro Chacón, empresarios cercanos a la familia Zapatero —confirmado en la declaración judicial del ex secretario general del PSOE el 17 de junio— figuran como financiadores de las hijas del ex presidente.
De acuerdo con la investigación, los hermanos venezolanos Domingo y Guillermo Amaro Chacón ostentaban la propiedad de la sociedad Inteligencia Prospectiva SL, una empresa sin actividad efectiva, «destinada a introducir fondos en territorio español procedentes del extranjero mediante simulaciones de ampliaciones de capital». Esto significa que se trataba de una sociedad pantalla usada para blanquear capitales.
Dicha compañía efectuó pagos a Whathefav, empresa de las hijas del ex presidente, Laura y Alba Rodríguez Espinosa, por un monto de 561.440 euros, además de abonar 266.200 euros al Gate Center, vinculado a Zapatero. El informe policial señala que estos desembolsos guardan relación con la condición del administrador de Inteligencia Prospectiva, Domingo Amaro Chacón, como cliente de una red organizada de influencias liderada por José Luis Rodríguez Zapatero.
Los mensajes telefónicos incautados a la secretaria de Zapatero, Gertrudis Alcázar —supuestamente parte de la organización criminal— revelan que en el viaje a Bolivia se planificó organizar un desayuno para los Amaro Chacón con inversores y autoridades locales antes de su incorporación a la agenda del Presidente Zapatero y del Secretario General de la ONU Turismo.
«Un empresario de empresarios»
Por otra parte, aunque inicialmente no se detecta su implicación directa en la operación sospechosa, la Udef menciona en varias ocasiones el rol que desempeñó el entonces secretario general de Turismo de la ONU. La primera de ellas indica que Zapatero insistió, a través de su secretaria, en que Pololikashvili les acompañara en el viaje a Bolivia, como se refleja en mensajes de Gertrudis a su contacto en ese país: «El SG de Turismo-ONU no me ha contestado, les presionaré hoy mismo para cerrar el viaje, que es lo que más me preocupa».
El ex presidente mostró un interés claro para que Pololikashvili se responsabilizara de las relaciones con empresarios, a quienes consideraba expertos en la materia. Según un mensaje de su secretaria, «Zapatero explica que lo esencial es el SG de Turismo, un empresario entre empresarios; una vez que esté allí, observe la situación y mantenga reuniones, él se encargará de movilizar a los empresarios y asegurar los siguientes acuerdos».
Zurab Pololikashvili ya figuraba como un personaje secundario pero importante en la investigación del caso Begoña. En el auto que envía a juicio a la esposa del presidente del Gobierno se relata que tras la llegada de Sánchez a la Presidencia, Gómez avanzó profesionalmente, en parte consolidando vínculos con la Organización Mundial del Turismo.
Desde entonces, ambos aparecen juntos en actos públicos, coincidiendo temporalmente con decisiones gubernamentales favorables a la OMT, entre ellas la cesión del Palacio de los Deportes de Madrid como sede.

