Han declarado ante el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz en la causa que indaga las maniobras para neutralizar las investigaciones que comprometían al Gobierno y al PSOE.

Dos antiguos responsables de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil han confirmado este lunes ante el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz que les indicaron que debían «mantenerse al margen» en casos como el del hermano del presidente del Gobierno.
Así lo explicó Rafael Yuste, que lideraba la UCO cuando en julio de 2024 se celebró la reunión en la que el Director Adjunto Operativo (DAO), Manuel Llamas, impartió esas instrucciones tras acudir a la sede de la UCO. Además, lo ratificó otro testigo presente, el actual jefe de la Policía Judicial y exjefe también de la UCO Alfonso López Malo.
Las declaraciones se realizaron en el marco del caso Leire Díez, abierto para investigar las maniobras realizadas por la considerada fontanera del PSOE para detener las causas que afectaban negativamente al Gobierno y al partido. Estas causas estaban en manos de la UCO y una de las vías para ello consistía en presionar a sus integrantes.
Para ello, aparte de las instrucciones sobre la conducta a seguir, se abrieron tres expedientes internos señalando a los miembros por presuntas filtraciones. Sobre estos expedientes testificaron ante Pedraz quienes tuvieron el encargo de gestionarlos, el jefe del Estado Mayor, Leonardo Sánchez, y el general a cargo de la Jefatura de Armas, Explosivos y Seguridad, Antonio Cortés.

Yuste y López Malo han negado además que la actual directora de la Guardia Civil, Mercedes González, los convocara después de que estallara el caso de la fontanera para informarles sobre los contactos que había mantenido con ella.
De esta forma, contradicen lo que González declaró la semana pasada en su comparecencia en el Senado, donde descartó que fueran ciertas las indicaciones del DAO relacionadas con el caso del hermano del presidente y aseguró haber comunicado a los mandos que conocía a Leire Díaz, con quien habría mantenido al menos dos encuentros.
Según las actas de su declaración ante los investigadores el 27 de mayo, Yuste expuso que el 12 de julio de 2024 el entonces director general de la Guardia Civil, antecesor de la actual directora, Mercedes González, afirmó que la solicitud realizada por la UCO para la investigación del hermano de Sánchez era «totalmente prospectiva y malintencionada».
En esa ocasión, según la UCO, Marcos señaló que la «credibilidad estaba por los suelos» y pidió que para el viernes siguiente (19 de julio) se entregara un informe con todo «analizado y sin ninguna irregularidad».
Los investigadores mencionan una segunda reunión, el 16 de julio de 2024, cuando el DAO se desplazó a las dependencias de la UCO para interesarse por la investigación sobre el hermano de Sánchez en un juzgado de Badajoz, cuyo juicio se resolvió con sentencia hace unas semanas.
Esta semana, el secretario del director adjunto operativo (DAO) de la Guardia Civil declaró ante el juez Pedraz que esos dos exjefes de la UCO inicialmente negaron haber recibido presiones de la cúpula en investigaciones relacionadas con el Gobierno, aunque posteriormente, al ser interrogados por agentes de la misma unidad operativa, admitieron haberse sentido sometidos a presión.

