Alemania sufre una inesperada derrota ante Paraguay en la tanda de penales durante el Mundial

Los jugadores alemanes se lamentan tras haber perdido la tanda de penaltis. Orlando Gill se convirtió en héroe al detener dos de las seis penas máximas y mantenerse prácticamente imbatible durante todo el encuentro.

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La tanda de penaltis dictó el veredicto final: Alemania no merece avanzar a los octavos de final en este Mundial. En su primera participación en fases eliminatorias en más de una década, la Mannschaft no logró superar a una valiente selección de Paraguay [Relato y datos del partido: Alemania 1(3) -1(4) Paraguay].

Orlando Gill y Julio Enciso protagonizaron una gesta histórica. El portero contuvo los embates alemanes tras el empate de Havertz y atajó dos disparos desde los once metros; mientras que el segundo marcó un gol ya memorable.

El conjunto dirigido por Julian Nagelsmann avanzó con paso lento en esta Copa del Mundo. Sin hallar respuestas ante defensas tan compactas, su juego se apoya principalmente en el talento individual de jugadores con gran calidad. Sin embargo, como colectivo la situación es muy distinta y en torneos de esta magnitud, esas carencias se pagan caro.

Al igual que le sucedió a Brasil frente a Japón, Alemania estuvo cercana a protagonizar la mayor sorpresa del Mundial. Sin embargo, fueron ellos quienes recibieron el amargo resultado. En los dieciseisavos termina el camino de un equipo alemán que defraudó.

Havertz, Woltemade y Tah figuraron entre los seis jugadores alemanes encargados de ejecutar penales; la presión la manejó Orlando Gill al detener los dos primeros, mientras que el disparo del defensa del Bayern se perdió por encima del travesaño.

El dominio alemán

Gustavo Alfaro diseñó una estructura defensiva que durante 55 minutos funcionó perfectamente para Paraguay. Alemania controló el juego, pero careció de eficacia, sin realizar tiros a puerta. Simplemente no lo lograban.

Repetidamente, los de Nagelsmann chocaban contra un muro infranqueable. No obstante, Manuel Neuer fue más protagonista que Orlando Gill en el desarrollo del encuentro.

El guardameta alemán comenzó a salvar a su equipo desde el primer minuto, cuando, en un córner al segundo palo, Júnior Alonso remató a quemarropa y Neuer rechazó el balón. A partir de ese instante, Alemania monopolizó la acción.

Con facilidad llegaban los alemanes al último tercio del campo, pero sin ideas claras en el último tramo, la defensa paraguaya desarticulaba sin problemas los ataques rivales.

Sané intenta regatear a Junior Alonso.

Sané intenta regatear a Junior Alonso. Reuters

Con dos líneas defensivas muy compactas, una con cuatro jugadores y otra con cinco, el esquema cerrado de Paraguay comenzó a desgastar a Alemania, que careció de velocidad durante su juego y centró sus ataques en las bandas.

Los estilos chocaban: la Mannschaft prefería la circulación y posesión; la Albirroja apostaba por mantener un bloque bajo y aprovechar las contras dirigidas a Neuer.

Nagelsmann movía la pelota de un lado a otro sin generar sensaciones de peligro real. No encontraban brechas en el muro que Gustavo Alfaro levantó frente a Orlando Gill, y cuando nadie lo esperaba, Paraguay marcó su gol.

El riesgo de la eliminación

Julio Enciso desató la euforia de la afición paraguaya en el Gillette Stadium de Boston y asestó un golpe psicológico significativo a Alemania en apenas la segunda oportunidad que tuvieron en la primera mitad.

Corría el minuto 42 cuando los germanos bajaron su intensidad al defender una segunda jugada tras un córner desde la derecha.

Almirón simuló un centro con la izquierda, se la pasó en profundidad a Galarza, quien envió un centro al punto penal con la defensa desorganizada, y por ahí llegó Julio Enciso para rematar de cabeza, picado y solo, superando a Neuer por el palo contrario.

Paraguay fue más certero que Alemania en la primera parte, por lo que el botín momentáneo fue para los dirigidos por Gustavo Alfaro, que observaba orgulloso cómo sus pupilos ejecutaban a la perfección la estrategia planeada.

Julian Nagelsmann, conocido por su capacidad para ajustar tácticas cuando el partido no marcha bien, ya lo había demostrado ante Costa de Marfil y no sería la excepción frente a Paraguay.

El joven entrenador optó por incluir a Goretzka en lugar de Nmecha, pero antes de que el mediocampista del Bayern lograra influir, la Albirroja estuvo cerca de ampliar a 0-2.

Manuel Neuer emergió nuevamente como salvador tras un error grave de Kimmich. Bajo presión, el capitán nacion alemana retrocedió con el balón; este quedó corto y Julio Enciso llegó primero, intentando superar al portero con un disparo de puntera derecha.

De nuevo, a quemarropa, Neuer evitó el segundo gol paraguayo con una parada con la bota izquierda, impidiendo que Enciso aumentara su cuenta y dejara a Alemania en una situación crítica.

El guion no varió en el segundo tiempo, aunque el marcador del Gillette Stadium de Boston sí cambió. Alemania se volcó por las bandas y buscó oportunidades con centros al área.

Desde la izquierda, Wirtz envió un centro venenoso al corazón del área. Havertz se desmarcó de Canale en el salto y cabeceó de espaldas para superar a Gill por el palo largo. Tardó un tiempo, quizás más del debido, pero Alemania finalmente encontró la fórmula.

Tanto Nagelsmann como Alfaro modificaron sus ataques, pero el encuentro ya estaba en la zona que favorecía a los alemanes. Orlando Gill tuvo que intervenir de nuevo. En una jugada similar a la del empate, con reflejos felinos evitó el segundo gol alemán.

El tiempo se agotaba para Alemania, que continuó atacando con centros al área, aprovechando el poderío de Havertz ante la dificultad de superar desde abajo las dos líneas defensivas de Gustavo Alfaro.

La eliminación parecía inminente. Se cumplían los cinco minutos de descuento y, cuando el árbitro señalaba el final, comenzó la primera prórroga del Mundial.

La controversia del partido

Paraguay se mantuvo prácticamente en su campo, pues las intenciones quedaron claras cuando el técnico sustituyó a Almirón, uno de los más destacados, por un defensa.

Al acercarse a la mitad de la primera parte del tiempo extra, Woltemade pidió penalti tras rematar un balón aéreo que Gustavo Gómez despejó con el codo al girarse para bloquear el disparo del atacante del Newcastle.

En el minuto 102 ocurrió la jugada más polémica. Jonathan Tad marcó para Alemania al rematar al segundo palo un centro de Brown, rompiendo el empate. La tensión creció en el estadio cuando el árbitro acudió al auricular para revisar la jugada.

El VAR anuló el gol por falta de Waldemar Anton sobre el portero paraguayo. Esta decisión de Jalal Jayed provocó la ira de Nagelsmann, quien recibió tarjeta amarilla por protestar.

Alemania tuvo otra oportunidad antes del fin del primer tiempo añadido. Un cabezazo de Havertz buscaba sorprender a Gill, pero el guardameta venció en el salto a Woltemade. Paraguay se mantenía con vida.

En la segunda parte, la Albirroja intentó lanzar balones al área, pero, pese a la tensión, la defensa alemana supo imponerse. Sin claras ocasiones de peligro, la tanda de penaltis decidiría el pase, donde Paraguay mostró mayor eficacia que Alemania.

El sueño de la Albirroja persiste: enfrentará a Francia o Suecia el próximo 4 de julio en Filadelfia, mientras que la transición de la Mannschaft sigue sin final definido.

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