La generación destinada a suceder a Messi y Cristiano en la historia del fútbol mundial

Messi y Cristiano Ronaldo posan jugando al ajedrez en una campaña de Luis Vuitton. El astro argentino y el portugués arrancaron el torneo en un gran nivel, mientras que Mbappé, Vini, Haaland y Kane emergen como contendientes en la lucha por ser el máximo goleador.

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Algunos Mundiales se recuerdan por una final memorable. Otros, por contar con un equipo excepcional. Sin embargo, este se destacará por ser el escenario del último espectáculo de los dos jugadores que definieron una era y el auge definitivo de quienes buscan heredar su legado.

Además de gestas como la de Cabo Verde, esta Copa del Mundo quedará grabada como la última época dorada de Messi y Cristiano. Ambos, junto al ‘Memo’ Ochoa, son los primeros futbolistas en disputar seis ediciones del Mundial.

Una meta que parecía insuperable y que refleja, de modo más claro que ningún otro dato, la magnitud de dos trayectorias irrepetibles. Pero, más allá de su presencia histórica, su desempeño superó la mera nostalgia.

Messi desafió nuevamente toda previsión. A sus 39 años juega con la naturalidad de quien parece no verse afectado por el tiempo. Solo le bastaron dos partidos para modificar piezas clave de la historia de los Mundiales.

Su primer triplete en un Mundial, durante el duelo contra Argelia, y un doblete después frente a Austria le valieron para superar a Klose como máximo goleador histórico con 18 tantos.

No fue el único récord alcanzado. ‘La Pulga’ también se convirtió en el jugador con más partidos ganados, más encuentros disputados y más minutos acumulados en la historia del torneo.

Messi celebra su gol ante Argelia.

Messi celebra su gol ante Argelia. REUTERS

Por si fuera insuficiente, igualó otro récord reservado a los grandes al anotar en seis partidos consecutivos, un registro que compartían Just Fontaine y Jairzinho.

Cada presentación parece sumar a una lista de récords que ya parecía completa. Messi ha convertido este Mundial en la continuación de su legado.

Mientras Messi elevó el estándar, Cristiano Ronaldo respondió fiel a su espíritu competitivo. A sus 41 años, rompió nuevamente límites físicos en el partido contra Uzbekistán, donde anotó un doblete que lo convirtió en el jugador de mayor edad en lograr esto en una Copa del Mundo, arrebatando el récord a Messi.

El portugués también alcanzó un hito inédito: marcar al menos un gol en seis ediciones diferentes del Mundial.

Desde Alemania 2006 hasta el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá 2026, Cristiano ha mantenido una capacidad goleadora que desafía veinticinco años de competición al máximo nivel.

La rivalidad que definió el siglo XXI tiene así un cierre ideal. No compiten solo por un resultado, sino por la inmortalidad en las estadísticas.

Los herederos al trono

Con todo, el Mundial también confirma que el relevo ya no es futuro, sino presente: Mbappé es el líder de esta transición. El francés sigue haciendo de las Copas del Mundo su entorno natural.

Sus dos dobletes contra Senegal e Irak no solo le permitieron superar a Olivier Giroud como máximo goleador histórico de Francia, sino también convertirse en el futbolista francés con más goles en la historia de los Mundiales.

Kylian Mbappé celebra su gol ante Senegal.

Kylian Mbappé celebra su gol ante Senegal. REUTERS

Junto a él, surgen dos nombres destinados a dominar la próxima década: Vinicius se consolida como el nuevo referente ofensivo de Brasil.

Los goles que marcó en los tres partidos de la fase de grupos le sumaron a una lista exclusiva formada por leyendas como Jairzinho, Romário, Rivaldo y Ronaldo Nazário, los únicos brasileños que anotaron en todos los encuentros de la primera fase de un Mundial.

Por su parte, Haaland ha demostrado que su hambre goleadora trasciende los escenarios. En su debut mundialista acumula cuatro tantos, cifra suficiente para ser el máximo goleador histórico de Noruega en esta competición, evidenciando que un debut así puede ser el inicio de una leyenda.

La lista de aspirantes al trono continúa. Harry Kane conserva intacto su instinto de gol y ya comparte con Gary Lineker el título de máximo anotador inglés en Mundiales.

Además, junto con David Beckham, es el único jugador inglés que ha anotado en tres torneos diferentes.

Como es habitual en cada Copa del Mundo, junto a las figuras consagradas emergen nuevas promesas: Deniz Undav ha revolucionado la ofensiva alemana con una efectividad notable.

Con tres goles y dos asistencias en solo 56 minutos acumulados, igualó un récord vigente desde Roger Milla en 1990: ningún suplente había participado en cinco goles durante los dos primeros partidos de un Mundial.

El suizo Johan Manzambi también ha irrumpido con fuerza. Con apenas 20 años firmó un doblete desde el banco y se convirtió en el suplente más joven en lograrlo en la historia de la Copa del Mundo.

Desde Canadá, surge Jonathan David, autor del primer hat-trick de un futbolista de la CONCACAF en un Mundial desde Bert Patenaude en 1930, prueba del avance competitivo de un equipo que apunta a afianzarse entre los grandes.

Cada Mundial crea su relato único. El de 2026 será recordado por las sorpresas, por el surgimiento de nuevas potencias y por equipos capaces de romper cualquier pronóstico.

Pero, sobre todo, será el torneo que cerró una de las rivalidades más importantes en la historia del deporte, mientras simultáneamente abría una nueva etapa.

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