El equipo bajo la dirección de Ralf Rangnick obligará a la Selección a armarse de paciencia para superar la férrea defensa austriaca.
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Que Austria se enfrente el próximo jueves a España en los dieciseisavos del Mundial es un auténtico milagro. Más exactamente, gracias a un claro ‘arreglo’ pactado entre Austria y Argelia, que estuvo a punto de fracasar en los últimos segundos.
En la última jornada, un empate bastaba para que Austria fuera segunda de grupo y se midiera a España. Lo mismo servía a Argelia para clasificarse como tercera y enfrentarse a Suiza en dieciseisavos. El último cuarto de hora del encuentro fue una vergüenza, un evidente pacto de no agresión donde los africanos apenas presionaron y se limitaron a mover la pelota sin crear peligro.
Sin embargo, casi de forma accidental, en el minuto 94 Mahrez anotó el 3-2 que colocaba a Argelia en segunda posición… y eliminaba a Austria. Dos minutos más tarde, corrigieron ese ‘desliz’. Los africanos se mostraron pasivos en defensa y facilitaron al máximo el 3-3 de Kalajdzic en el minuto 96. Problema arreglado y todo volvió a su cauce.
SI TE LO DICEN, NO TE LO CREES🤯
Min. 93. Argelia marca para eliminar a Austria y jugar contra España.
Min. 96. Austria empata para volver a clasificarse, jugar contra España y que Argelia juegue contra Suiza.Con el empate, pasaban las dos. Y entonces pasó esto #DAZNMundial pic.twitter.com/Wn0ovtn0ne
— DAZN España (@DAZN_ES) June 28, 2026
Gracias a esta peculiar maniobra, el conjunto austriaco se metió detrás de Argentina en los dieciseisavos, ya con España esperando en los cruces.
Ahora la Selección se enfrentará a un equipo que cuenta con un David Alaba fatigado, incapaz de completar los 90 minutos, y con Sabitzer y Arnautovic como sus principales referentes ofensivos.
Maestros en pactos discretos
El evidente pacto de no agresión entre Austria y Argelia en el tramo final fue tan claro que resultó imposible negarlo para cualquiera que siguiera el partido.
A punto estuvo de perjudicar gravemente a Austria, que
Austria accedió al torneo gracias a un ‘biscotto’ en un encuentro con otro ‘biscotto’ de fondo. Previo al encuentro, en Argelia no se hablaba de otra cosa que lo sucedido en el Mundial de España 1982.
Éxtasis entre los jugadores de Austria tras el gol de Kalajdzic. REUTERS
En aquel entonces se firmó el conocido como ‘pacto de Gijón’. Alemania Occidental y Austria acordaron conformarse con un 1-0 que les aseguraba el pase a los cruces y eliminaba automáticamente a Argelia. El gol de Hrubesch fue suficiente para sellar un resultado que permaneció intacto y que aún duele en el país africano.
Por eso, desde Argelia se preguntaban si podrían vivir una experiencia similar con un desenlace positivo esta vez. Del ‘pacto de Gijón’ se podría hablar ahora como el ‘pacto de Kansas City’.
La impronta de Ralf Rangnick
El técnico alemán Ralf Rangnick dirige a esta Austria desde el banquillo. Aunque saldrá con papeles de equipo vulnerable frente a España, intentará explotar las armas que tiene para complicar el duelo a los dirigidos por Luis de la Fuente.
Luego de pasar por Schalke, Leipzig y Manchester United, el germano está al mando del conjunto centroeuropeo desde 2022. En la pasada Eurocopa, su primer gran torneo internacional, llevó al equipo hasta octavos, donde cayó por la mínima ante Turquía, una de las sensaciones del campeonato.
A pesar de ello, logró un rendimiento correcto en la fase de grupos, con una sola derrota frente a Francia y victorias sobre Países Bajos y Polonia.
El camino hacia el Mundial fue satisfactorio y no necesitó acudir a la repesca. Además, el sorteo fue relativamente favorable, incluyendo a Argelia y Jordania junto a la campeona Argentina.
Rangnick busca una Austria sólida y contundente sin balón. Un equipo que presione firmemente, intente recuperar rápido el balón y aproveche los espacios al contraataque. No dispone de un equipo con gran talento ofensivo, por lo que apuesta por guerreros que crean en el proyecto.
Rangnick da instrucciones a Schmid. REUTERS
A Austria le cuesta mucho generar juego en ataques estáticos, consciente de que es inútil perderse en pases sin sentido en el medio campo que casi nunca prosperan. España tendrá que dominar la posesión de forma clara y mantener la paciencia para lograr abrir la defensa austriaca. Jugadores como Pedri y Lamine serán claves para desbordar con sus individualidades.
La Selección deberá replicar la rápida circulación de balón mostrada contra Arabia Saudí para evitar que el partido se estanque conforme pasen los minutos.
La amenaza de Sabitzer y Arnautovic
El ataque austriaco descansa en dos figuras que generan respeto entre las defensas rivales. Pese a ser veteranos, Arnautovic y Sabitzer son incansables en su labor.
Rangnick otorgó la titularidad a Arnautovic por primera vez en este Mundial durante el último encuentro. En los dos partidos anteriores solo entró desde el banquillo.
Con 37 años, ya no está para esfuerzos prolongados al máximo nivel, pero el ex del Inter de Milán sigue resultando un tormento. De hecho, con sus dos goles, es el máximo anotador de Austria en este Mundial.
Arnautovic, tras marcar ante Argelia. REUTERS
Mientras tanto, Sabitzer se despliega habitualmente desde la banda izquierda para desequilibrar las defensas rivales. Con 32 años y jugador del Dortmund, ha disputado todos los partidos de la fase de grupos y es indiscutible para el seleccionador.
Abrió su cuenta goleadora en el choque contra Argelia y, aunque no actúa como delantero referencia, causa problemas por su potencia física y capacidad para encarar rivales.
Alaba, en declive
David Alaba fue en su momento el líder indiscutible de esta selección, un jugador diferencial que podía desempeñarse en casi cualquier posición. Sin embargo, las lesiones sufridas durante su etapa en el Real Madrid han ido frenando su desarrollo.
Aunque sigue siendo titular en el equipo y Rangnick valora su experiencia, veteranía y liderazgo, es una leyenda cuyo rendimiento real depende del momento en el campo.
Alaba, en el partido contra Algeria. REUTERS
Alaba no ha completado ninguno de los tres partidos de la fase de grupos; siempre ha tenido que salir alrededor del minuto 60 y su solidez ya no es la de antes. Otros como Posch, Mwene, Laimer o Danso destacan más en la defensa, aunque contra España David Alaba intentará elevar su nivel.

