La mayoría de los secretarios generales socialistas en las federaciones subrayan que la convocatoria es «una decisión que corresponde exclusivamente al presidente»

Los barones del PSOE no respaldarán la solicitud de Emiliano García-Page para exigir a Pedro Sánchez un adelanto de las elecciones generales, pese a la creciente cantidad de casos judiciales que afecten al partido, con el fin de evitar un «voto de castigo» dirigido a los alcaldes y dirigentes autonómicos que se enfrentarán a la reelección en mayo de 2027.
En sus manifestaciones ante los medios, antes de su participación este sábado en el Comité Federal, el presidente de Castilla-La Mancha afirmó que «en el peor momento» para sus siglas «España solo se cuestiona cuándo» se dará la palabra a la ciudadanía. Además, en una crítica velada hacia el líder de su partido, destacó que hay que «anteponer los intereses del país a los personales y los del PSOE del mañana a los de cualquier dirigente».
Por otra parte, el resto de secretarios generales socialistas en las federaciones enfatizan que la convocatoria de las generales es «una decisión que corresponde exclusivamente al presidente». Entre ellos se encuentran seis ministros o exministros, dos delegados del Gobierno en sus regiones y la presidenta del Congreso, Francina Armengol, quienes se mantienen alineados con la oficialidad.
El líder del partido en Extremadura, uno de los que no siguen la línea de Ferraz, señaló que, «se adelanten o no» su federación está preparada «para contribuir a que se vuelvan a ganar las elecciones en España». «Es evidente lo que enfrentamos y lo veo día a día en mi tierra: de donde antes no había problemas, ahora los hay», denunció Álvaro Sánchez Cotrina en referencia a la «prioridad nacional» pactada entre el PP y Vox.
A su vez, el secretario general del PSOE de Castilla y León comentó que puede «comprender las dudas y la incertidumbre» de los alcaldes —puesto que fue alcalde durante 19 años en Soria—, y buscó tranquilizar con el mensaje de que «en ningún caso habrá superdomingo«. Además, Carlos Martínez resaltó que Sánchez «se ha ganado el derecho de convocar cuando lo considere oportuno», que «hasta entonces lo crucial es gobernar» y que «la marca a veces aporta ventajas y en otras ocasiones inconvenientes».
Entre los ministros, hay unidad de apoyo hacia las decisiones del líder del partido. Óscar López, barón socialista en Madrid, explicó que debe ser «el presidente quien maneje los tiempos»; Diana Morant, de la Comunidad Valenciana, optó por no adelantar las generales: «La gente nos necesita y es imprescindible continuar gobernando»; y Ángel Víctor Torres, de Canarias, mencionó que sus alcaldes le piden que sigan «impulsando políticas en defensa de la mayoría» y que las elecciones «serán cuando corresponda».
En calidad de exmiembros del Gobierno de Sánchez, el presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa, respondió al pregunta sobre el adelanto electoral afirmando que están «por avanzar» y que no temen «a nada». Por su parte, Pilar Alegría, responsable del partido en Aragón, reiteró que son «decisiones que recaen en el presidente», quien «ha dejado claro que serán en 2027».
Representando a la federación asturiana, Adriana Lastra expresó que la convocatoria es «una competencia exclusiva» del jefe del Ejecutivo y que, como tal, la respetan, el mismo argumento que trasladó Armengol como secretaria general del PSOE en Baleares. Los demás barones están transmitiendo su postura a puerta cerrada, salvo la navarra María Chivite, que finalmente no pudo asistir debido al incendio declarado en la localidad de Ezcabarte.
Protestas en Ferraz
Pasada las 10 de la mañana, los barones socialistas comenzaron a llegar a la calle Ferraz y, en las puertas de la sede del partido, se produjeron los primeros saludos. Page saludó a Martínez mientras esperaban a que otros compañeros atendieran a los medios. Luego, el barón de Castilla-La Mancha conversó también con Illa, dejando una imagen que las cámaras no quisieron perder, dado que Page es la voz socialista más crítica con la «financiación singular» otorgada a Cataluña y otras concesiones al independentismo.
Mientras los líderes socialistas llegaban a Ferraz, a escasos metros, una decena de manifestantes entonaba cánticos contra el Gobierno y el PSOE, aludiendo a los casos de corrupción que les rodean, desde el caso Koldo hasta las investigaciones que involucran a familiares del presidente. «No hay pan para tanto chorizo», repetían, y también coreaban: «Sánchez se enriquece con los sobres de las chistorras».
El pequeño grupo presente lanzaba insultos hacia el presidente y, ante la mirada de algunos curiosos, ondeaban una pancarta con la bandera de España en la que se leía: «Ni cátedras ni aulas, Begoña, lo tuyo son las saunas». Asimismo, sostenían carteles que mostraban a la esposa de Sánchez y a Santos Cerdán como presos. Una vez que todos los socialistas entraron en la sede, los cánticos no cesaron.

