Expertos demandan una reforma tributaria y la reducción del IVA, el ITP y otros impuestos para abaratar la compra de viviendas, fomentar el alquiler asequible y frenar la crisis de oferta

Adquirir una vivienda en España requiere un esfuerzo económico cada vez mayor, aunque el precio del inmueble representa solo una parte del costo total. Durante la vida útil de una vivienda —desde su compra hasta su transmisión—, los impuestos pueden suponer más del 62% del valor de compra al considerar todos los tributos aplicables al inmueble.
Así lo detalla el estudio Análisis económico de la fiscalidad de la vivienda en España, elaborado por Fedea, la Cambra de la Propietat Urbana de Barcelona y la Confederación de Cámaras de la Propiedad Urbana y Asociaciones de Propietarios de Fincas Urbanas. El informe señala que la alta presión fiscal es uno de los factores que limitan el desarrollo del mercado residencial y solicita una reforma que impulse tanto la oferta como el acceso a la vivienda.
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Sin embargo, los autores aclaran que la fiscalidad no es la única causa de la actual crisis inmobiliaria. La escasez de suelo disponible para construir, las demoras administrativas, la falta de mano de obra, el incremento de los costes de construcción y la inseguridad regulatoria siguen siendo obstáculos fundamentales para aumentar el parque residencial.
El economista Santiago Carbó analiza la situación actual del mercado inmobiliario. Advierte sobre "subidas significativas" en los precios de compra y explica cómo la escasez y los elevados costes del alquiler y las hipotecas consumen las mejoras salariales de las familias.
Carga fiscal más elevada en España que en Europa
El responsable del estudio, Jaume Menéndez, declaró a Europa Press, que “la vivienda en España soporta una presión fiscal elevada durante todo su ciclo económico”. Según su opinión, la acumulación de impuestos termina incrementando el coste de acceso a la vivienda y desincentiva la inversión en nuevos proyectos.
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De acuerdo con el informe, España está entre los países europeos con mayor presión fiscal sobre la vivienda, situación que, según sus autores, debería corregirse mediante un sistema tributario más eficiente y orientado a promover la creación de nueva oferta.
El propósito, afirman, no es necesariamente reducir la recaudación, sino configurar una fiscalidad que elimine sobreposiciones, disminuya distorsiones y facilite tanto la promoción inmobiliaria como el acceso de los ciudadanos a una vivienda.
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Reducción de impuestos
Entre las propuestas clave de los expertos figura la aplicación de un IVA del 0% para proyectos de vivienda enfocados al alquiler asequible. Consideran que esta medida ayudaría a aumentar la oferta en uno de los segmentos con mayor demanda y menor disponibilidad.
Asimismo, el estudio sugiere aplicar un tipo reducido del 4% o 5% en la primera compra de vivienda y establecer temporalmente un IVA del 0% para trabajos de rehabilitación y mejora de eficiencia energética, con la finalidad de modernizar el parque inmobiliario y favorecer la transición energética.
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Otra recomendación consiste en suprimir el Impuesto sobre Actos Jurídicos Documentados (AJD) y corregir el denominado “efecto cascada” del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales (ITP), que obliga a tributar repetidamente por el mismo inmueble cada vez que se produce un cambio de propietario.
Modificaciones en Patrimonio y Sucesiones
El informe también propone revisar otros tributos relacionados con la propiedad inmobiliaria. Entre las medidas destaca incrementar el mínimo exento del Impuesto sobre el Patrimonio hasta cerca de un millón de euros, así como aumentar la exención de la vivienda habitual de los actuales 300.000 euros a unos 600.000 euros.
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En materia de Sucesiones y Donaciones, los expertos defienden reemplazar el sistema actual por una tarifa progresiva única, con tipos que oscilen entre el 5% y el 15%, acompañada de un mínimo exento y eliminando las diferencias basadas en el grado de parentesco entre heredero y causante.
Además, el estudio apuesta por establecer una definición uniforme del concepto de gran tenedor en todo el territorio nacional para evitar la dispersión normativa vigente entre comunidades autónomas.
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La oferta continúa siendo el principal problema
Durante la presentación del informe, el director ejecutivo de Fedea, Ángel de la Fuente, remarcó que la raíz del problema en la vivienda radica principalmente en la escasez de oferta: “Las importantes limitaciones que sufre la oferta de vivienda derivan de una normativa del suelo y planificación urbana mal diseñada, que genera inseguridad jurídica y prolonga innecesariamente los tiempos de construcción”.
A estos factores se suman las dificultades para obtener licencias, el aumento del coste de los materiales de construcción, la carencia de trabajadores calificados y la limitada disponibilidad de suelo urbanizable, aspectos que, según expertos, impiden responder al fuerte crecimiento de la demanda.
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El informe insiste en que cualquier estrategia para mejorar el acceso a la vivienda debe combinar reformas tributarias con modificaciones regulatorias que permitan edificar más viviendas en menor tiempo.
Desigualdad fiscal entre comunidades autónomas
El presidente del Foro de Economistas Inmobiliarios, Julián Salcedo, advirtió sobre las significativas diferencias entre comunidades autónomas en el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales. Mientras que Madrid y Navarra aplican un tipo del 6%, otras regiones como Cataluña, Baleares o la Comunidad Valenciana fijan tipos que alcanzan hasta el 20%. Según su juicio, esta disparidad normativa “penaliza la movilidad laboral y encarece de forma artificial el acceso a la vivienda usada”.
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Por otro lado, el presidente de la Cambra de la Propietat Urbana de Barcelona, Joan Ràfols, lamentó la “asfixiante fragmentación normativa” presente en España y aseguró que la política fiscal actual no fomenta la inversión ni facilita que más viviendas lleguen al mercado.
En su opinión, el sistema tributario actúa como un freno para expandir el parque residencial y dificulta el desarrollo de vivienda asequible, en un momento en que la demanda sigue creciendo considerablemente por encima de la oferta disponible.

