El Tribunal Supremo falla a favor del Real Madrid en disputa de derechos audiovisuales con LaLiga

Javier Tebas, presidente de LaLiga, en un acto Confirma que fue vulnerado el derecho del club blanco a participar en reuniones claves sobre los derechos audiovisuales durante 2022.

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El Tribunal Supremo ha zanjado de forma definitiva una de las controversias institucionales entre Real Madrid y LaLiga, respaldando la postura del conjunto blanco y confirmando que se vulneró su derecho a participar en reuniones esenciales relacionadas con los derechos audiovisuales durante 2022.

Esta nueva resolución, destacada en el comunicado del Real Madrid, afianza una línea judicial que pone en duda los métodos empleados por la patronal en su conflicto con los clubes que apoyan el proyecto de la Superliga.

Según detalla el club, el Tribunal Supremo ratificó «de manera definitiva la nulidad de las decisiones tomadas por el presidente de LaLiga que impidieron la presencia de nuestro club en varias sesiones del Órgano de Control encargado de la gestión de los derechos audiovisuales de LaLiga durante el año 2022″.

Esta resolución llega tras la desestimación, el pasado 10 de abril, del recurso de casación presentado por LaLiga ante la Sala Primera, que validó las sentencias anteriores que dictaminaron que tales medidas vulneraron los derechos del Real Madrid y se adoptaron sin respetar el procedimiento legal establecido.

Lejos de aceptar esta derrota, LaLiga intentó reabrir el asunto mediante un incidente de nulidad, un recurso excepcional que, según el comunicado del club, el Supremo ha rechazado categóricamente.

El alto tribunal, tal como se indica en el comunicado, «ha decidido inadmitir ese incidente y ha rechazado expresamente que este mecanismo pueda emplearse para reabrir un debate jurídico ya resuelto por los tribunales», reforzando así la naturaleza definitiva del fallo.

Derechos audiovisuales y Superliga

El conflicto está ligado a las tensiones subyacentes entre LaLiga y los clubes promotores de la Superliga, a quienes la patronal consideraba en situación de conflicto de intereses dentro del órgano encargado de supervisar la gestión y explotación de los derechos televisivos.

En 2022, el presidente de LaLiga bloqueó la participación del Real Madrid —y también del FC Barcelona, según resoluciones anteriores— en varias reuniones de este órgano, privándoles de intervenir en discusiones y votaciones sobre temas estratégicos comerciales.

Estas decisiones ya habían sido cuestionadas en instancias inferiores, que declararon nula la exclusión al considerar que no se siguió un procedimiento objetivo e imparcial para valorar la existencia del conflicto de interés.

El Supremo confirmó esa postura en abril y ahora refuerza ese pronunciamiento rechazando el último intento de la patronal por cambiar el curso del procedimiento.

La lectura del Real Madrid

Desde Valdebebas, la entidad interpreta esta sentencia como la confirmación de que su táctica jurídica ha sido acertada «a lo largo de todo este procedimiento» y como el fin definitivo de «los reiterados intentos de LaLiga por impugnar decisiones que han sido declaradas contrarias a Derecho».

Para el club, el veredicto trasciende el caso específico y «refuerza los principios de legalidad, seguridad jurídica y respeto a los derechos de los clubes integrantes de las instituciones del fútbol profesional».

A corto plazo, la resolución del Supremo cierra un frente puntual abierto desde 2022, pero a medio plazo servirá como argumento sólido en la narrativa del club sobre la necesidad de redefinir el equilibrio de poder entre la patronal y los principales actores del campeonato.

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