Las claves
El Tribunal Supremo ha sentenciado al exministro José Luis Ábalos a 24 años y tres meses de prisión, con un máximo de cumplimiento efectivo de 16 años y medio.
Ábalos no podrá solicitar permisos ordinarios para salir de prisión hasta 2030, una vez cumplida al menos la cuarta parte de la condena.
La condena abarca delitos como organización criminal, cohecho, tráfico de influencias y malversación, junto con una multa de 52.500 euros.
El Supremo subraya la gravedad de la corrupción cometida por Ábalos, quien aprovechó su cargo como alto funcionario para obtener beneficios propios y favorecer a sus allegados.
El exministro José Luis Ábalos fue sentenciado este lunes por el Tribunal Supremo a 24 años y tres meses de prisión -con un máximo de cumplimiento efectivo de 16 años y medio- por nueve delitos (organización criminal, varios casos de cohecho y tráfico de influencias, además de malversación), y cumple una multa de 52.500 euros.
A partir de esta sentencia, se realizan los cálculos necesarios para estimar el tiempo total que permanecerá en prisión y cuándo podrá comenzar a solicitar permisos penitenciarios.
Uno de los aspectos que genera mayor atención es el momento en que podrá comenzar a obtener los permisos ordinarios de salida. Esta posibilidad se abre cuando se cumple la cuarta parte de la condena impuesta.
En el caso específico de Ábalos, no estará habilitado para acceder a estos permisos hasta 2030.
Ábalos fue la mano derecha de Pedro Sánchez entre 2017 y 2021. El presidente del Gobierno alcanzó la Moncloa gracias a una moción de censura promovida por quien ahora está condenado, quien criticó la corrupción del PP tras la sentencia del ‘caso Gürtel’.
La resolución de la Sala Penal, firmada por su presidente Andrés Martínez Arrieta, respalda la colaboración del empresario Víctor de Aldama, que en noviembre de 2024 confesó los delitos del entramado y contribuyó a la investigación.
Ábalos se encuentra en prisión desde el 27 de noviembre junto con su asistente, Koldo García Izaguirre, donde cumplirán la condena, pudiendo únicamente presentar recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional.
El exministro y su exasesor también fueron sentenciados por la colocación irregular de dos mujeres en empresas públicas: la expareja de Ábalos, Jésica Rodríguez, en Ineco y Tragsatec, sin realizar «ninguna actividad laboral»; y Claudia Montes en Logirail.
El Supremo muestra especial severidad frente a las conductas corruptas «sumamente graves» atribuidas al exministro.
«Quien incumple las normas del cargo es, entre otros, una autoridad de especial relevancia estatal, en su función de ministro del Gobierno de España y, simultáneamente, secretario de organización del partido que sostiene al Gobierno», afirma el tribunal.
«Las acciones analizadas no persiguen solo un beneficio personal, sino que se llevan a cabo en el ejercicio del poder público y político al más alto nivel de los órganos constitucionales, como es el Gobierno», subraya el Tribunal Supremo.

