El eurodiputado José Cepeda advierte que «Europa no puede continuar basándose en 27 respuestas nacionales fragmentadas».

La delegación del PSOE en el Parlamento Europeo ha planteado avanzar en el establecimiento de un Cibercomando Europeo, definido como «un mando operativo único y estable, más ambicioso que los actuales mecanismos de coordinación de la Unión Europea, como el Centro de Coordinación de Ciberdefensa o la Conferencia de Comandantes Cibernéticos». Este organismo tendría «la capacidad de responder en tiempo real ante ciberataques» y constituiría la base «para desarrollar una futura capacidad común de ciberdefensa europea frente al uso ofensivo de inteligencia artificial (IA) y los avances en computación cuántica con fines militares».
«Europa no puede permanecer dependiente de 27 respuestas nacionales fragmentadas mientras sus adversarios coordinan ciberataques, inteligencia y operaciones militares bajo una estructura común, ahora además con nuevas tecnologías que transforman cualquier paradigma previo», señala José Cepeda, eurodiputado del Grupo de los Socialistas y Demócratas (S&D) en el Parlamento Europeo y miembro de la Comisión de Seguridad y Defensa (SEDE). Añade que «se requiere un Cibercomando Europeo, un mando único capaz de actuar en tiempo real para proteger las infraestructuras críticas en todos los países europeos frente a las amenazas híbridas de terceros estados».
Asimismo, el político español ha presentado una pregunta a la Comisión Europea a raíz del «ciberincidente» registrado en Lituania, donde «la exfiltración de datos del Centro de Registros del Estado ha afectado aproximadamente a 540.000 personas, casi el 19% de la población nacional, incluyendo altos cargos, militares y diplomáticos». Según explica, el ataque se llevó a cabo mediante el uso indebido de credenciales legítimas del Departamento de Migración lituano durante varios meses; una técnica que, según analistas bálticos y la oposición de Lituania, guarda similitudes con patrones atribuidos en el pasado a la Dirección Principal de Inteligencia rusa (GRU), aunque ni la Fiscalía General ni el Gobierno lituano han confirmado oficialmente dicha atribución, limitándose a mencionar la implicación de «estados hostiles».
Cepeda también ha alertado sobre la vulnerabilidad estratégica que enfrenta Europa frente a modelos avanzados de IA con fines ofensivos creados fuera de la Unión Europea, especialmente sistemas que carecen de las salvaguardas propias de la industria occidental y que desarrollan actores estatales como Rusia y China. Estos sistemas tienen la capacidad de «incrementar exponencialmente el impacto, el alcance y la velocidad de los ciberataques, dejando a Europa en una situación de desventaja». El eurodiputado insiste en que «esta dependencia tecnológica pone de manifiesto la urgencia de invertir en capacidades propias en inteligencia, ciberseguridad e innovación europeas».
«Si la amenaza es común, la respuesta debe ser europea. Se requieren liderazgo político, coordinación operativa y nuevas inversiones para preservar nuestra soberanía tecnológica y proteger la seguridad de los ciudadanos», concluye el político socialista.

