Tiene fines solidarios destinados a apoyar la lucha contra el cáncer y a rendir homenaje a una de las figuras más destacadas del colegio donde se celebra.
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El balonmano madrileño se reunió nuevamente este fin de semana con motivo de la conmemoración del décimo aniversario del torneo memorial ‘Siempre Fuertes’, evento que atrajo a numerosos equipos para vivir una jornada marcada por la competición, la convivencia y, sobre todo, el recuerdo.
Esta edición acogió a decenas de equipos provenientes de diversos clubes de la Comunidad de Madrid, con representación en categorías que abarcaban desde prebenjamines hasta sénior, además de conjuntos femeninos y mixtos.
Todo esto tuvo lugar en el colegio Corazonistas, donde el balonmano posee una gran presencia con equipos en prácticamente todas las categorías. Igualmente, en esta ocasión participó Corazonistas Vitoria, que no quiso perderse el evento y viajó a Madrid para formar parte del torneo.
Pulseras de las ediciones del ‘Siempre Fuertes’. Cedida
La organización volvió a ser uno de los aspectos clave del memorial, con una coordinación constante entre entrenadores, voluntarios y responsables del colegio para garantizar el correcto desarrollo de los partidos.
El evento tiene un carácter solidario y cuenta con la colaboración de la fundación ‘Cris contra el cáncer’.
El cártel del torneo ‘Siempre Fuertes’. Redes Sociales
Además, la colaboración de numerosas empresas resultó esencial, aportando material, bebidas y otros recursos necesarios para la celebración del torneo, como la UME, que instaló lonas para sombra en las áreas comunes.
Durante la jornada se jugaron 125 partidos distribuidos en varias pistas y horarios, con enfrentamientos entre equipos como Leganés, Vallecas, Maravillas, Menesianos, SAFA y el programa de tecnificación y detección de talento de la Federación, entre otros.
El ambiente se mantuvo vivo desde primeras horas y se prolongó hasta la noche, gracias a la ayuda de numerosos voluntarios que facilitaron el buen desarrollo del evento.
Aunque la competición fue protagonista, el marcador quedó en segundo plano, ya que la jornada destacó por la unión de todos los equipos en defensa de una misma causa solidaria.
El instante más emotivo
Uno de los momentos más conmovedores tuvo lugar a mitad del torneo, cuando se proyectó un video documental en el pabellón del colegio que relataba el origen de esta iniciativa.
La primera edición se organizó en memoria de Javier Pablo Ortega, una de las figuras fundamentales del club en la sección femenina, que falleció a los 25 años tras una dura batalla contra el cáncer.
La proyección generó una intensa reacción entre los asistentes, con lágrimas, abrazos y aplausos en un clima de emoción y recuerdo colectivo que fortaleció el espíritu del torneo.
El respaldo de figuras reconocidas
El torneo logró el apoyo de destacadas personalidades del balonmano. El seleccionador español Jordi Ribera manifestó su respaldo a través de las redes sociales.
No fue el único: en ediciones previas, varios jugadores asistieron durante el día para mostrar su apoyo. Un ejemplo es Javier Hombrados, quien expresó: «Javier no está, pero su alma, su fuerza y su pasión por el balonmano continúan con nosotros. Todo gracias a transmitir su fuerza«.
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Aunque no solamente el balonmano estuvo involucrado en alguna edición, Carlos Chaguaceda también dedicó palabras en ediciones anteriores: «Hablar de valores y deporte es referirse a Javier Pablo Ortega, un joven deportista cuya leucemia acortó su tiempo entre nosotros, mucho antes de que la ley de vida lo estipulara».
«No obstante, esta cruel enfermedad, al igual que otros tipos de cáncer que afectan especialmente a niños y jóvenes, no pudo con sus ganas de vivir, su alegría contagiosa ni con su convicción de que en el deporte se encuentran los valores indispensables para mejorar el mundo«, afirmó.
Este tipo de apoyos permiten ganar visibilidad y, con ello, sumar más equipos que pueden contribuir al objetivo solidario.
Otras actividades además del balonmano
Si bien el balonmano fue el centro principal, la jornada también incluyó distintas actividades solidarias destinadas a recaudar fondos.
Entre ellas, se ofrecieron servicios de peluquería, fisioterapia y enfermería; una tienda solidaria con predominancia de material deportivo; un bar y hasta un torneo de mus que reunió participantes de todas las edades.
El equipo de fisioterapia durante el torneo ‘Siempre Fuertes’ Redes Sociales
Además, durante toda la jornada se realizaron inscripciones para donaciones de médula, y el Equipo Médula del Centro de Transfusión de la Comunidad de Madrid expresó su agradecimiento: «Su participación ha sido fundamental para el éxito de nuestra labor».
«Gracias a su colaboración, se pudo informar y concienciar a muchas personas sobre la importancia de donar células madre sanguíneas. Este avance representa un paso significativo hacia la esperanza de salvar vidas«, añadió.
Mensaje al torneo de Siempre Fuertes por sus donaciones de médula. Cedida
Este torneo también representa para muchos equipos la ocasión de cerrar la temporada, con numerosas despedidas y obsequios que marcan el fin de un año más de balonmano.
El memorial sigue consolidándose como una de las eventos más esperados del balonmano madrileño, conservando vivo el espíritu original y transformando cada edición en un homenaje al deporte y sus valores.

