Sánchez ha estado en comunicación constante con Zapatero tras su imputación y defiende sus regalos como un apoyo a José Luis

El jefe del Ejecutivo normaliza las joyas recibidas por el ex presidente, afirmando que «todos los presidentes del Gobierno hemos recibido», aunque subraya que «por suerte se ha regulado y legislado».

Pedro Sánchez atiende a los medios a su llegada a Bruselas.

Un mes sin declaraciones públicas, pero con diálogos en la intimidad. Pedro Sánchez ha mantenido contacto con José Luis Rodríguez Zapatero «todos estos días» desde que el juez José Luis Calama le imputó por presuntos delitos de corrupción, el pasado 19 de mayo. «Apoyo a José Luis. Le he expresado mi ánimo personal y mi confianza en su inocencia», ha declarado el presidente del Gobierno. No ha profundizado en las explicaciones que le ha brindado el ex líder socialista ni ha valorado las joyas encontradas en su caja fuerte y su tasación inicial de 1,3 millones de euros.

Sin revelar lo hablado en esas conversaciones, Sánchez, ante preguntas de los periodistas a su llegada a Bruselas para asistir al Consejo Europeo, ha indicado que Zapatero le ha reafirmado «su confianza en su inocencia». «Comprendo la situación que está atravesando su familia, la cual necesita el respaldo de la familia socialista». Como ocurre con varios dirigentes y cargos del partido en estas semanas, todos se aferran a la esperanza de que el ex presidente del Gobierno «aclarará todo. Al hablar sobre el respeto al Estado de Derecho, también debemos mencionar, primero, el respeto a la Justicia y, en segundo lugar, el respeto a la presunción de inocencia».

La imputación de Zapatero ha generado un «shock» tanto en La Moncloa como en Ferraz. Supone un golpe al «corazón» del socialismo, que observa cómo uno de sus «mitos» se ve sacudido. «Hay personas que, diga lo que diga, ya lo han condenado», lamentan fuentes socialistas, destacando que unas pocas horas de declaración no bastan para demostrar la inocencia. «Existen tiempos mediáticos, pero los judiciales son distintos».

El actual jefe del Ejecutivo ha reconocido que también ha recibido obsequios, situándolos dentro del ámbito de la «representación institucional» y como «un reconocimiento a la amistad que en este caso ese país tiene con España». Además, ha realizado un ejercicio para justificar las joyas que recibió Zapatero: «Todos los presidentes hemos recibido regalos». Esto busca minimizar la gravedad de la investigación actual al ex líder socialista.

Sánchez ha declarado no saber cuáles son los obsequios que pudo haber recibido durante estos ocho años de mandato. «No lo sé, porque evidentemente son cosas que no se entregan cuando uno está reunido bilateralmente con el líder de ese país».

Sin valorar el hecho de que uno de los puntos clave sea que Zapatero posiblemente no declaró las joyas o por qué las guardaba en una caja fuerte en su despacho, Sánchez sí ha querido enfatizar que «la España de 2007 no es la España de 2026», una reflexión que respalda la explicación proporcionada desde el entorno de Zapatero de que las joyas fueron un obsequio del rey de Arabia Saudí en ese año. «Ni la legislación vigente es la misma que en 2007. Por fortuna, en este aspecto también se ha legislado, se ha regulado», añadió.

Justamente, este miércoles se ha hecho público que el juez del caso Plus Ultra ha imputado a las hijas de Zapatero. «Solo quiero trasladarles a ellas y a la familia de José Luis Rodríguez Zapatero toda mi empatía y solidaridad, esperando que efectivamente todo se aclare y que, en efecto, se pueda confirmar lo que él sostiene: su inocencia».

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