Las claves
Nevenka Fernández regresa a Ponferrada tras un exilio forzado de 25 años por denunciar hostigamiento sexual por parte del alcalde en aquel entonces.
En 2001, Nevenka, concejala del Partido Popular, fue objeto de una campaña de difamación y recibió escaso apoyo, incluso desde su propio partido.
Charo Velasco, concejala socialista, fue una de las pocas que brindó respaldo público a Nevenka durante todo el proceso.
El encuentro entre ambas tuvo lugar en unas jornadas organizadas por la Fundación Ciudad de la Energía y el Ministerio de Transición Ecológica.
Nevenka Fernández era una joven concejala del Partido Popular cuando, con apenas 26 años, fue víctima de acoso sexual por parte del entonces alcalde, Ismael Sánchez, quien empleó toda su influencia para intentar desacreditarla.
Corría el año 2001, cuando en este municipio leonés se desató una vehemente campaña de juicio social contra la joven. La localidad le dio la espalda, comenzando por sus propios compañeros del Partido Popular en el ayuntamiento.
Se trató de un juicio social paralelo, tanto por parte de vecinos como por parte del Partido Popular, que no ofreció respaldo a su denuncia.
En aquel momento, esta joven pionera que impulsaba la búsqueda de justicia frente a la violencia machista, se mostraba «sorprendida» al comprobar que, aunque se reconocía la veracidad del acoso que sufría por parte de Ismael Sánchez, muchos optaron por protegerlo.
Entre las pocas personas que le brindaron apoyo y credibilidad estuvo Charo Velasco, quien entonces formaba parte del grupo municipal socialista y fue un respaldo constante cuando el resto se distanció.
Hoy, 25 años después, este par de concejalas de partidos distintos, pero unidas en la defensa de los derechos de las mujeres y en la condena a la violencia de género, se han reencontrado en Ponferrada, la ciudad que Nevenka abandonó.
Un reencuentro con Velasco, con la comunidad, con los ecos del pasado y con una condena social que, ahora, se ha invertido por completo.
Este emotivo encuentro se llevó a cabo gracias a las jornadas organizadas por la Fundación Ciudad de la Energía en colaboración con el Ministerio de Transición Ecológica.
«Estoy emocionada, nerviosa, pero muy satisfecha«, declaró la ex concejala popular, que volvió a compartir escenario con Velasco, a quien agradeció su apoyo incondicional durante los momentos más complejos de su vida: «Ella representa la política tal y como siempre debió ser».
Exilio marcado por la culpa
Desde que Nevenka empezó a denunciar este caso, se vio obligada a dejar Ponferrada y buscar refugio en Madrid, donde sentía menos presión y juicios constantes que en las calles de su ciudad natal, donde era señalada.
El alcalde de Ponferrada que acosó a esta joven de 26 años tenía gran poder e influencia en el municipio. Contaba con el apoyo de los vecinos y, además, su posición como empresario le había tejido fuertes vínculos con los padres de Nevenka, lo que llevó al silencio generalizado y al aislamiento crítico hacia esta concejala.
Noticia en actualización
Estamos ampliando esta información. Pronto, la redacción de EL ESPAÑOL ofrecerá una actualización completa con todos los detalles relacionados con esta noticia.
Para recibir noticias de última hora en el teléfono móvil, se puede descargar la app de nuestro periódico para iOS y Android, además de suscribirse para acceder a contenidos exclusivos, recibir nuestras Newsletters y disfrutar de la Zona Ñ, disponible solo para suscriptores.

